miércoles, 11 de abril de 2018

El principio del ritmo


¨TODO FLUYE Y REFLUYE, TODO TIENE SUS PERÍODOS DE AVANCE Y RETROCESO, TODO ASCIENDE Y DESCIENDE, TODO SE MUEVE COMO UN PÉNDULO, LA MEDIDA DE SU MOVILIDAD HACIA LA DERECHA ES LA MISMA QUE LA DE SU MOVILIDAD HACIA LA IZQUIERDA; EL RITMO ES LA COMPENSACIÓN¨.

Este Principio encierra la verdad de que todo se manifiesta en una determinada movilidad de ida y vuelta; en todo se manifiesta una oscilación media, un flujo y un reflujo, una movilidad semejante a la del péndulo de uno a otro polo, según el principio de Polaridad, con el cual el Ritmo está estrechamente relacionado. El Ritmo se manifiesta entre los dos polos de todo.


Esto no significa que la oscilación rítmica vaya hasta los extremos de cada polo, pues esto sucede muy rara vez; es muy difícil establecer los opuestos polares extremos en la mayoría de los casos.

Pero la oscilación se efectúa hacia un polo primero y después hacia el otro polo. Siempre hay una oscilación, un avance y un retroceso, una elevación y una caída manifestándose en todas las cosas y fenómenos del universo.

Esta ley rige para todo: soles, mundos, mentes, energía, espíritu, materia, animales, vegetales, etc.

Lo vemos en la historia de la vida en todas las cosas, en la elevación y caída de las Naciones, es decir, que en todos los Planos este Principio está en función. En el Plano Espiritual, por ejemplo, siempre hay una emanación seguida de una absorción.

Nosotros nacemos (descendemos a conciencia material) y después morimos (somos absorbidos a conciencia espiritual). Este es nuestro Gran Ritmo. Es una evolución Rítmica ascendente, en nuestro nacer y morir.

Los Universos se crean, alcanzan el punto más bajo de materialidad y entonces comienza la oscilación de vuelta.

Así en las grandes cruzadas Filosóficas; creados de cualquier clase; gobiernos, políticos de turno; nacen, crecen, llegan a la madurez, decaen, mueren; sólo para renacer de nuevo.

Todo se repite una y otra vez, igual el pulso que es el Ritmo más pequeño que nosotros podemos ver o sentir; el día y la noche, las estaciones, nada está en reposo.

Todo tiene su propio Ritmo. También lo vemos en todas las fases de la actividad humana.

Las mareas de la vida fluyen y refluyen de acuerdo con la ley y así vemos que empezamos algo con gran entusiasmo que no sabemos cuándo ni por qué decae y después vuelve y así nos va manejando este Principio porque él, como toda ley, es inmutable.

Siempre se cumple; pero al estudiarlo y conocerlo y saber que él siempre está en función, podemos re-aprender a usarlo igual que lo hacemos con la ley de Mentalismo, o la de Causa y Efecto o la de Polaridad.

Es decir, que:

ESTAS LEYES NO SON NI ¨BUENAS¨ NI ¨MALAS¨. SIMPLEMENTE GARANTIZAN EL DESARROLLO ARMÓNICO DEL UNIVERSO Y ES NUESTRO RE-APRENDERLO  Y USO DE ELLAS LO QUE LAS HACE  QUE FUNCIONEN O NO PARA CADA QUIEN.

En este caso, por ejemplo, sabemos que no se puede anular el principio del Ritmo, pero tampoco podemos permitir, una vez conocido, que juegue con nosotros y nos lleve de allá para acá, igual que brizna de paja, sino re-aprender a eludir sus efectos hasta cierto grado.

Grado que depende del dominio que se tenga de dicho Principio. Re-aprendemos a usarlo en vez de ser usados por él. RE-APRENDEMOS A POLARIZARNOS EN EL PUNTO DONDE DESEAMOS QUEDARNOS Y NOS ELEVAMOS POR ENCIMA DE LA OSCILACIÓN PENDULAR.

Todo el que ha adquirido cierto grado de dominio sobre sí mismo ejecuta esto hasta cierto punto, consciente o inconsciente.

El maestro lo efectúa conscientemente y por el dominio de la ley alcanza un grado de equilibrio, estabilidad y firmeza mental casi imposibles de concebir por la mayoría que va y viene en una continua movilidad ondulatoria, siempre impulsada por su propio Ritmo.

Sabemos que hay dos planos de manifestaciones de los fenómenos mentales, o sea, dos planos de conciencia, uno superior y otro inferior.

Entonces si nos elevamos al plano Superior escapamos a la oscilación pendular y sólo se manifiesta en el plano inferior.

En otras palabras, la oscilación del péndulo se produce en el plano inconsciente y nuestra conciencia no queda por lo tanto afectada.

A esto lo llamamos Neutralización. Su operación consiste en elevar el YO sobre las vibraciones del plano inconsciente de la actividad mental, de manera que la oscilación ¨negativa¨ del péndulo no se manifieste en la conciencia y no quedemos  afectado por ella.

Es lo mismo que levantarse por encima de una cosa y permitir que se traslade por debajo.

EL QUE CONOCE Y PRÁCTICA LA LEY SE POLARIZA A SÍ MISMO EN EL POLO REQUERIDO Y POR UN DESARROLLO SEMEJANTE A REHUSAR, O NEGAR PARTICIPAR EN LA OSCILACIÓN RETRÓGRADA, PERMANECE EN SU POSICIÓN Y PERMITE AL PÉNDULO OSCILAR HACIA ATRÁS EN EL PLANO INCONSCIENTE



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