martes, 26 de diciembre de 2023

Creer es crear

 

Creer es crear, según Einstein


Dos niños patinaban en un lago congelado en medio de un parque de una ciudad alemana. Era una tarde nublada y fría. Los niños jugaban despreocupados.
De repente, el hielo se quebró y uno de los chicos cayó, quedando preso en la grieta. El otro, viendo a su amigo atrapado y congelándose, se quitó un patín y con él comenzó a golpear el hielo, hasta conseguir quebrarlo y liberar al compañero.
A los pocos minutos llegaron los bomberos, que habían sido avisados por unos testigos del hecho. Al comprobar lo que había sucedido, preguntaron al niño “salvador”:
-¿Cómo lograste romper el hielo?. ¡Es imposible que lo consiguieras con lo pequeño que eres y la fuerza que se necesita!-.
-Yo sé como lo hizo-, respondió el otro niño, aún aterido de frío y empapado.
-¿Cómo?-, cuestionaron los bomberos.
Y, entre tiritones, les espetó:
-Es sencillo: no había nadie para decirle que no era capaz-
Se asegura que este hecho es verídico; y que el pequeño que cayó al hielo fue Albert Einstein.
Quizá por esto, años después, nos dejó escrita esta reflexión:
Dios nos hizo perfectos. Hacer o no algo depende tan solo de nuestra voluntad y perseverancia”.

Ser rebeldes

Son numerosas y tienen nombres y apellidos las instituciones, entidades y organizaciones –personas jurídicas, las llama el Derecho- que sostienen y alimentan con su quehacer el sistema vigente y sacan provecho del mismo: un sistema ilógico y cruel basado en la eliminación de cualquier visión trascendente de la existencia, el dolor y la injusticia, la insolidaridad, el miedo y la inseguridad, la pobreza severa de gran parte de la humanidad, la consecución por unos pocos del mayor lucro posible en el menor tiempo posible, la soledad en medio de la multitud, la desinformación por la información masiva y manipulada, la destrucción del habitat natural del planeta, el agotamiento de los recursos naturales, el uso de los avances tecnológicos en beneficio de una minoría y de la carrera armamentista y un amplio etcétera destructor, avasallador e indigno de nuestra divina dignidad.

Tales instituciones, entidades y organizaciones carecen de autoridad moral alguna, por mucho que se revistan de poder; por mucho que hablen bien de ellas los medios de comunicación; y por mucho que se exprese por su boca el pensamiento único a través de personas arregladas, aseadas, educadas, joviales y aparentemente preocupadas por el bienestar común. 

Y tales instituciones, entidades y organizaciones -laicas o religiosas, gubernamentales o privadas- no se merecen en modo alguno lo que tradicionalmente se ha denominado “obediencia debida”.
Por esto, ante ellas y ante el sistema que sustentan hay que ser rebeldes, término derivado del latín “rebellis -e” y que identifica precisamente a “los que faltan a la obediencia debida”.

Rebeldes, sí. Rebeldes para no soportar la buena educación que nos lleva a un mundo falso, hipócrita, de tramoyas y disfraces; rebeldes para llamar al pan, pan, y al vino, vino; rebeldes para, sin violencia ni exasperación alguna, pero muy clarito, para que resuene (del latín “reboo”), decir a la cara de los bienpensantes, bienintencionados, bienhablados,… que todo es un cuento.

Pero la rebeldía es una cosa y otra bien distinta el resentimiento y los dualismos (en estos se incluye el antisistema y cualquier otro “anti”).

El resentimiento y la dualidad se basan en el odio, la prevalencia del ego, el dolor sublimado como sufrimiento, la vanidad y el olvido de nuestro linaje divino.

La rebeldía, en cambio, se fundamenta en la compasión. Y ésta, sólo en el Amor.

Un Amor Incondicional –incluye, por supuesto, el Amor a los que nos hacen daño, el Amor contra Resistencia- que no sabe de amarguras, ni de enfados, ni de insultos, ni de ira. Un Amor Incondicional que nos transforma en comprensivos, alegres y generosos y multiplica exponencialmente nuestra capacidad de perdón.

Que nos inunde el Amor Incondicional para que la compasión nos haga estremecernos ante el dolor del prójimo; y que la compasión nos vivifique interiormente hasta transformarnos en rebeldes capaces de expulsar a los mercaderes del templo y de nuestro corazón.

Emilio Carrillo

Sobre el Amor, con Amor

 1. El Amor es infinito, trascendente, eterno, estremecedor, definitivo; incomparablemente mucho más que un sentimiento.

2. El Amor es Incondicional, no admite predilecciones de ningún tipo, escala o especie.

3. El Amor pertenece al ámbito del Yo Verdadero, nuestro Ser Interior de linaje divinal; nada tiene que ver con ese amor con el que al ego -nuestro pequeño yo- le gusta llenarse la boca.

¿Por qué ostenta el Amor estas cualidades?. Muy sencillo: porque se fundamenta en la Unidad de cuanto Es y Existe.

¿No lo entiendes?. Recuerda:

1. Todo es suma de partes y forma parte de una suma superior, aunque cada parte es, a su vez, el Todo.

2. Y el Todo, la Unidad, es vivificado por la Consciencia de modo similar a como la sangre, en su circulación, anima y tonifica nuestro cuerpo físico.

Pues bien, de la Unidad y la Consciencia surge el Amor, que en términos científicos puede ser definido como energía pura de carácter vibratorio que se despliega en ondas de torsión.

Pero esto no son palabras para que las digiera tu intelecto. Estamos hablando de tu Esencia, que está más allá de cualquier concepto o conocimiento.

¡Sí, de tu Esencia (y de la mía, y de la del otro,...)!. Porque siendo la razón de ser del Amor la Unidad y la Consciencia, el Amor constituye inexorable y radicalmente la base energética de tu Ser profundo (y del mío, y del otro,...).

La consecuencia directa y colosal de ello se resume en el célebre soliloquio hamletiano: "to be, or not to be" (Ser, o no Ser). Es decir, tu Ser se realiza en el Amor o no es nada (aplicando al caso la popular canción de Eva Amaral: "sin (ti) el Amor no Soy nada"). Así de simple: Soy y, por tanto, Amo; o no Amo y, por tanto, no Soy.

Y realizarte en el Amor no consiste en ensalzarlo con bellas expresiones, ni en regocijarte meditativamente en él. Abre la puerta, sal a la calle y ocupa el momento presente en Amar, sólo en Amar. Esto es, vive el ahora -el único sitio donde la vida existe- con voluntad constante de dar y en disposición permanente de recibir; y en plena consciencia de que no Somos lo que tengamos (bienes, saberes, experiencias,...), ¡Somos lo que damos!. Y lo que damos, es lo que recogemos; y lo que recogemos, construye lo que Somos.

Elige, S: "to be, or not to be". Elige.

Y no olvides, tal como concluye la escena final de El Cielo sobre Berlín, que tu elección decide el juego para todos, porque todos somos Uno:
"Yo estoy a punto. Ahora te toca a ti. El juego está en tus manos. Ahora o nunca".
Con Amor.

No eres Tú, soy Yo

No eres Tú, soy Yo...

¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...
¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?...
Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes.
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.
Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.
No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.
Las frases que normalmente se dicen los enamorados como: "Mi amor, me haces tan feliz", "Sin ti me muero", "No puedo pasar la vida sin ti", son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir.
Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.
La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella... ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.
"Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas-la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino.

Viktor Frankl

lunes, 25 de diciembre de 2023

El valor de estudiar

 

Se nos ha dicho siempre: "si quieres tener un buen pasar en la vida debes estudiar".

A nivel inconsciente todos creemos en esto.
Si te especializas, si haces un post grado ganarás más y trabajarás con mejores condiciones.
Y todos gastan lo que no tienen para estudiar, y luego el post grado y luego el doctorado.....y la maestría!!!
Y las universidades privadas se enriquecen gracias a esta creencia tan difundida.
Pero estudiar es yin.
Y el trabajo físico es yang.
El bienestar económico es yang, así que debería estar más vinculado al poder físico que al nivel de conocimientos académicos, sea doctor o no.
Amadeo Llados tiene toda la razón cuando en las redes lanza su mensaje revolucionario: "si quieres salir de la pobreza ponte en forma física porque con esa panza seguirás pobre aunque trabajes 12 horas diarias por el resto de tu vida".
El mismo se hizo millonario con su filosofía de que la base de todo éxito económico está en ejercitarse duramente, comer alimentos adecuados y tener buenos hábitos como levantarse a las 5 am y dejar las discotecas, los vicios, las amistades tóxicas.
Si no tienes poder físico seguirás pobre, trabajando por un sueldo y nunca serás rico.
Y es algo completamente cierto.
Los grandes maestros académicos han dedicado su vida al estudio y se jubilan como empleados de las más prestigiosas universidades viviendo siempre de un sueldo de profesor.
Si un profesor se hace rico es porque va al gimnasio, pero la mayoría no van porque lo sacrifican todo por el estudio.
Pero los grandes deportistas que han dedicado su vida a la cultura física, a fortalecer su cuerpo con un duro entrenamiento, dieta, dormir temprano y excelentes hábitos de salud se vuelven multimillonarios.
Esto parece contradecir lo que nos han inculcado desde siempre....que si quieres prosperar estudia mucho y especialízate.....invierte en tu educación.
Llados se ríe de los que ponen su confianza en los estudios universitarios y muestra sus autos de lujo y mansiones en varias partes del mundo debido a su filosofía de comenzar con el poder físico y la cultura física antes de los libros.
También recomienda los libros, pero sin poder físico los libros no te harán rico.
Sin saberlo Llados aplicó el Orden del Universo.
Si estudiamos solamente nos volvemos yin.
Y así nos quedaremos pobres porque la pobreza económica es yin.
Pero si creamos un gran poder físico crearemos una gran abundancia si eso es lo que queremos.
Un cuerpo débil y muchos conocimientos te mantendrá pobre.
Pero un cuerpo fuerte, fuertes convicciones, emociones potentes y conocimientos adecuados nos convertirá en personas poderosas.
La universidad solamente forma esclavos porque es más fácil gobernar seres débiles que seres fuertes que piensan por si mismos y desafían los dogmas tradicionales.
Así que si quieres mejorar y prosperar, si quieres la abundancia.... primero al gimnasio, a comer bien y también a leer buenos libros.
Pero en ese orden de prioridad.
El cuerpo es la raíz y la mente es el fruto.
Pero si la raíz está podrida, el fruto será defectuoso....aunque parezca hermoso.
"No entreno tan duro por mis músculos, nos dice Llados sino porque el duro trabajo físico me da una mente inquebrantable".
Todo está conectado.....la mente y el cuerpo tienen un mismo origen pero sus energías yin y yang están en diferentes proporciones.
Si queremos mejorar financieramente en el 2024, recordemos que no ocurrirá estudiando más, sino entrenando más duro con nuestro cuerpo porque si éste cae, la mente no tiene cómo sostenerse.
Y los muchos libros que hemos leído no nos servirán de nada.
Y las grandes ideas y sueños de grandeza quedarán en el limbo tal vez esperando siglos a una vida futura con mayor salud.

-Martín Macedo-

Visualizar

 Visualizar es el gran secreto de la creación.

Recuerdo cuando era un jovencito de 16 años....desconocía este poder pero lo aplicaba con una devoción y una persistencia admirables.
Creo que todos, sin excepción a los 16 o 18 años e impulsados por nuestras hormonas sexuales teníamos fantasías donde imaginábamos todo tipo de acrobacias y posturas para reproducirnos.
Es verdad también que la televisión, el cine y en general la cultura está hipersexualizada y los jóvenes son vulnerables en la medida que sus niveles hormonales están a tope por su edad biológica.
Esas fantasías justo antes de dormir consisten en vívidas imágenes cargadas de pasión.
Día tras día y noche tras noche.
Eso es la visualización creativa.
Sirve para aparearse o para volverse famoso.
Para obtener un diploma en la universidad o hacer un viaje de placer.
Por algo se le conoce como visualización creativa.
Yo me maravillo de este poder.
Cuando lo aplicamos para cualquier tema que nos interesa apasionadamente...es sólo cuestión de tiempo.
Cuando pasaron unos 7 o 8 años todas mis fantasías se cumplieron e incluso superaron las expectativas.
Luego los niveles hormonales se estabilizan y comenzamos a tener otras prioridades.
Pero la imaginación es verdaderamente creadora.
Lo olvidamos pronto, dejamos de usarlo.
Pero cuando éramos niños y adolescentes lo usábamos porque éramos muy yang, muy intensos, con deseos fuertes y muy tenaces.
Que un teléfono nuevo, que unos tenis nuevos, que quiero ir al baile, que quiero la bici, que quiero una novia.
Todos usábamos la visualización creativa sin saberlo y obteníamos todo eso en algún tiempo porque no dejábamos de hacerlo porque éramos poseídos por nuestros deseos.
Luego llega la edad adulta y vamos perdiendo esa intensidad, esa pasión, esa persistencia.
Nos cansamos, tenemos tal falta de vitalidad que incluso nos cansa imaginar algo que deseamos.
O peor aún; ya no tenemos propósitos claros porque la misma fatiga apaga la pantalla de la mente, como un cine que se queda sin electricidad.
Cuando recuperamos la salud, volvemos a ser jóvenes de 40, 50, 60 o la edad que sea.
Volvemos a ser intensos, incansables, entusiastas.
Volvemos a desear.
Volvemos a imaginar.
Y lo hacemos con la misma persistencia que cuando éramos adolescentes rebosantes de hormonas sexuales.
Y así la alegría regresa a nuestra vida.
Porque volvemos a usar la visualización creativa.
Que crea cualquier fantasía, si ésta es lo suficientemente intensa y si tenemos esa tenacidad imprescindible para terminar cualquier obra.

Por Martín Macedo-

Aprendizaje por competencias

 La verdad es que he dudado hasta el final en el título del artículo de hoy. No tenía muy claro si poner engañifa, timo o lo que finalmente he puesto, engañabobos. Supongo que hubiera servido cualquiera de los tres títulos pero, como digo siempre y esperando que no os quedéis en el título de este artículo, espero que el desarrollo del mismo os aclare un poco a qué me estoy refiriendo y qué intento justificar. Lo de no quedarse solo en el título vale para cualquier titular de cualquier medio.

Así pues, una vez aclarado lo anterior, voy a ello…

El aprendizaje por competencias es una de las modas pedagógicas más extendidas y defendidas en la actualidad. Se supone que se trata de un enfoque que prepara al alumnado para la vida real, que les permite desarrollar habilidades y actitudes que les serán útiles en el futuro, que les hace más autónomos y responsables, que les motiva y les involucra en su propio proceso de aprendizaje. En fin, que es la panacea de la educación, al igual que el DUA, la LOMLOE, los ODS o el dar clase en ropa interior.

Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Es el aprendizaje por competencias realmente tan beneficioso como nos lo pintan? ¿O es más bien una engañifa que nos venden determinados personajes que alguien ha encumbrado, sin saber el motivo, a expertos, determinados políticos que priorizan los criterios ideológicos frente a los técnicos, o determinados docentes que tienen intereses ocultos o que, simplemente, no tienen ni idea de lo que hablan?

En este artículo voy a intentar desmontar algunos de los mitos y falacias que rodean al aprendizaje por competencias, y a mostrar por qué se trata de un enfoque que perjudica más que beneficia a nuestro alumnado. Sí, la clave es analizar qué suponen ciertas cosas para ellos porque son los receptores del servicio y los que se merecen, alejarse de experimentos, de ideología y tener la mejor educación posible.

Para desmontar el aprendizaje por competencias, me voy a centrar en dos aspectos fundamentales: la fragmentación del conocimiento y la falta de profundidad.

La fragmentación del conocimiento

El aprendizaje por competencias se basa en la idea de que el conocimiento no es algo fijo y estático, sino que es algo dinámico y cambiante, que se construye y se reconstruye en función de las situaciones y los contextos. Por eso, según sus defensores, no tiene sentido enseñar contenidos aislados y abstractos, sino que hay que enseñar competencias, es decir, capacidades para actuar de forma eficaz ante los problemas y los retos de la vida.

Pero, ¿qué implica esto en la práctica? Pues que se reduce el conocimiento a una serie de tareas, actividades, proyectos, retos, problemas, casos, situaciones, escenarios, … que se supone que son relevantes, significativos, auténticos o motivadores para los alumnos. Y que se olvida de la importancia de los conceptos, las teorías, los principios, las leyes, las fórmulas, las reglas, los hechos, las fechas, los nombres y todo aquello que es la base de cualquier disciplina científica, artística, humanística o técnica.

¿Qué consecuencias tiene esto? Pues que se fragmenta el conocimiento, se pierde la visión global y la coherencia interna de cada área de saber, se dificulta la transferencia y la generalización de lo aprendido a otros contextos, se fomenta el relativismo, se debilita la memoria y el pensamiento crítico, se desprecia la cultura y la tradición, trivializando la educación y empobreciendo la mente del alumnado.

La falta de profundidad

El aprendizaje por competencias también se basa en la idea de que el conocimiento no es algo que se transmite de forma vertical y unidireccional, sino que es algo que se construye de forma horizontal y bidireccional, mediante la interacción entre el alumno, el docente, los compañeros y el entorno. Por eso, según sus defensores, no tiene sentido enseñar mediante exposiciones, explicaciones, demostraciones, ejercicios o exámenes, sino que hay que enseñar mediante metodologías activas, participativas, cooperativas, lúdicas, creativas o innovadoras. ¿Os suena?

Pero, ¿qué implica esto en la práctica? Pues que se reduce el conocimiento a una serie de juegos, dinámicas, debates, simulaciones, experimentos, investigaciones, creaciones, presentaciones… que se supone que son divertidos, estimulantes, originales y sorprendentes para los alumnos. Y que se olvida de la importancia de la atención, la concentración, la reflexión, el análisis, la síntesis, la argumentación, la demostración, y ya no digamos la evaluación, que son la base de cualquier proceso de aprendizaje riguroso, sistemático y profundo.

¿Qué consecuencias tiene esto? Pues que se superficializa el conocimiento, se pierde la esencia y la calidad de cada materia de estudio, se dificulta la comprensión y la aplicación de lo aprendido a otros ámbitos, se fomenta el conformismo y el pragmatismo, se debilita el esfuerzo y la perseverancia, se desprecia la excelencia y el rigor, se banaliza la educación y se atrofia la mente de los alumnos.

Es por ello que cualquiera que sepa un poco de pedagogía y tenga algo de sentido común, deducirá que el aprendizaje por competencias es un timo que nos han colado los que se creen los dueños de la verdad pedagógica, y que nos han hecho creer que es lo mejor para nuestros alumnos. Pero la realidad es que se trata de un enfoque que fragmenta y superficializa el conocimiento, y que perjudica el desarrollo intelectual y cultural de nuestros alumnos.

Finalmente debo deciros que es muy difícil luchar contra todo esto que se está imponiendo en los centros educativos. Es muy complicado luchar contra todo el poder mediático de algunos, las cortinas de humo y las múltiples recogidas de cable que, los que llevan mucho años intentando hacer dinero con la educación, hacen continuamente. El problema es que, al menos a mí, el alumnado me importa mucho más que mi ideología, que mis creencias o de lo que pueda ganar con hacer o decir ciertas cosas. Es lo que tiene ir por libre. Algo que deberíamos hacer todos los que nos dedicamos a la docencia porque, si no es así, acabamos creyéndonos ciertas cosas porque el bombardeo para que nos las creamos es brutal. Y los medios que algunos usan para hacer calar un determinado mensaje, cada vez más potentes.

por Jordi Martí

sábado, 23 de diciembre de 2023

Visualizar

 Visualizar es el gran secreto de la creación.

Recuerdo cuando era un jovencito de 16 años....desconocía este poder pero lo aplicaba con una devoción y una persistencia admirables.
Creo que todos, sin excepción a los 16 o 18 años e impulsados por nuestras hormonas sexuales teníamos fantasías donde imaginábamos todo tipo de acrobacias y posturas para reproducirnos.
Es verdad también que la televisión, el cine y en general la cultura está hipersexualizada y los jóvenes son vulnerables en la medida que sus niveles hormonales están a tope por su edad biológica.
Esas fantasías justo antes de dormir consisten en vívidas imágenes cargadas de pasión.
Día tras día y noche tras noche.
Eso es la visualización creativa.
Sirve para aparearse o para volverse famoso.
Para obtener un diploma en la universidad o hacer un viaje de placer.
Por algo se le conoce como visualización creativa.
Yo me maravillo de este poder.
Cuando lo aplicamos para cualquier tema que nos interesa apasionadamente...es sólo cuestión de tiempo.
Cuando pasaron unos 7 o 8 años todas mis fantasías se cumplieron e incluso superaron las expectativas.
Luego los niveles hormonales se estabilizan y comenzamos a tener otras prioridades.
Pero la imaginación es verdaderamente creadora.
Lo olvidamos pronto, dejamos de usarlo.
Pero cuando éramos niños y adolescentes lo usábamos porque éramos muy yang, muy intensos, con deseos fuertes y muy tenaces.
Que un teléfono nuevo, que unos tenis nuevos, que quiero ir al baile, que quiero la bici, que quiero una novia.
Todos usábamos la visualización creativa sin saberlo y obteníamos todo eso en algún tiempo porque no dejábamos de hacerlo porque éramos poseídos por nuestros deseos.
Luego llega la edad adulta y vamos perdiendo esa intensidad, esa pasión, esa persistencia.
Nos cansamos, tenemos tal falta de vitalidad que incluso nos cansa imaginar algo que deseamos.
O peor aún; ya no tenemos propósitos claros porque la misma fatiga apaga la pantalla de la mente, como un cine que se queda sin electricidad.
Cuando recuperamos la salud, volvemos a ser jóvenes de 40, 50, 60 o la edad que sea.
Volvemos a ser intensos, incansables, entusiastas.
Volvemos a desear.
Volvemos a imaginar.
Y lo hacemos con la misma persistencia que cuando éramos adolescentes rebosantes de hormonas sexuales.
Y así la alegría regresa a nuestra vida.
Porque volvemos a usar la visualización creativa.
Que crea cualquier fantasía, si ésta es lo suficientemente intensa y si tenemos esa tenacidad imprescindible para terminar cualquier obra.

Por Martín Macedo-

lunes, 11 de diciembre de 2023

Nivel emocional

Todos en algún momento de nuestras vidas estamos en un punto A y queremos estar en un punto B; pues bien, esta es la oportunidad para revisar en qué punto te encuentras y hacia dónde quieres moverte.

Ejercicio: Escribe en una hoja cada uno de estos cuatro bloques con las emociones que cada uno integra y enseguida escribirás cómo te sientes en relación a cada uno de los marcadores. Por ejemplo, vergüenza: En este momento siento una profunda vergüenza por… Observarás que lo que escribas es lo que en este momento te corresponde trabajar, el nivel donde te empiece a costar escribir es el rango en el que te encuentras.

Es importante que no te juzgues, estés donde estés es el resultado del contexto en el que vives, sin duda para generar un cambio de frecuencia vas a necesitar un cambio de actitud, trabajar en crear y generar cosas distintas y muchas veces realizar cambios radicales. Nada afuera va a cambiar, lo único que puede cambiar es tu propio observador, quien sí puede evolucionar eres tú.

Para los dos primeros bloques puedes usar las siguientes preguntas a fin de profundizar y darle la vuelta: 1. ¿Qué sucedió o sucede que me hace sentir así? Es importante que te permitas ser honest@. 2. ¿Qué requiero hacer para superarlo? Siempre sabemos qué nos pasa y cómo podemos superarlo.

Para los dos siguientes bloques puedes usar estas preguntas a fin de lograr un mayor desarrollo: 1. ¿Qué estás permitiendo que suceda, que te produzca sentirte así? Eres creador@. 2. ¿Qué mujer estás siendo que genera tales emociones? Tus formas de ser.

Esta revisión puedes hacerla frecuentemente y evaluar el avance que vas a ir creando. Si algo va a suceder es porque quieres que suceda y esto depende de Ti.

INFLUENCIA DE LA FRECUENCIA DE RESONANCIA EN EL ÁMBITO DEL CRECIMIENTO PERSONAL

Por último, todas las cosas que hacemos, ejecutamos, decidimos, etcétera… generan en nosotros un cierto tipo de energía. Esta energía forma parte de algún patrón energético bien a nivel mental o emocional (principalmente), que puede añadirse a cualquiera de nuestros cuerpos sutiles y resto de componentes del sistema energético, así como influenciar el “crecimiento” o cristalización (como lo llamaba Gurdjieff) del alma en cada uno. Es decir, básicamente lo que aprendemos a través de lo que nos pasa o lo que hacemos que nos pase, influye sobre nuestra frecuencia de vibración o resonancia pudiendo incrementarla o reducirla (fluctúa siempre, y no es estática), y que puede hacer que “potenciemos” más nuestra “esencia” interior, o la sigamos manteniendo dormida. Eventos que nos hacen crecer, como experiencias y lecciones superadas, incrementan el nivel de resonancia hacia frecuencias mayores. Eventos generadores de efectos tales como traumas, bloqueos de diversa índole, contagios del inconsciente colectivo, o ataques energéticos, pueden alterar y reducir nuestra frecuencia de resonancia haciéndonos más débiles o vulnerables.

Cuando vemos por todas partes que nos dicen que el “conocimiento protege" y la “ignorancia nos pone en peligro”, no solo es un consejo que suena bien, sino que literalmente cada pieza de conocimiento “objetivo y factual” trae consigo su propia carga energética, que se suma a nuestro cuerpo mental incrementando su frecuencia de resonancia global, potenciando la frecuencia de resonancia global del sistema energético.

Puesto que además nuestro nivel de vibración global depende de la suma del nivel de vibración de cada parte de nuestro sistema físico y energético, cuando hablamos de que es necesario tener una salud optima, un robusto cuerpo eterice, un cuerpo emocional sano y un cuerpo mental limpio, nos estamos refiriendo a que todos los componentes se apoyan y necesitan entre si, y que de nada sirve tener unos en perfecto estado, y otro hecho un asco, pues nos hará caer en picado el nivel vibracional que tengamos.

De este modo vamos a poner atención a nuestras emociones, a mirar hacia adentro para conocerlas y trabajarlas y contribuir así a la elevación de la vibración  individual y colectiva.

por Emilio Carrillo

Emociones de Expansión

 +Alegría. 

Este primer marcador de la expansión es un gozo, si estás en este nivel disfrutas lo que has creado y generado, no estás parada frente a la casualidad sino al perfecto sincrodestino. La alegría es la gasolina de tu ser creador.

+Paz

Este nivel es una zona creativa-evolutiva, al mismo tiempo es una conexión de tu Yo interno con el cosmos, un espacio de unidad. No se puede ocultar tu luz, eres la luz.

+Gracia. 

Aquí no hay esfuerzos, es un fluir como el agua de un río. Observa a los árboles cómo sin esfuerzo dan frutos. Tu cuerpo, tu mente y tu espíritu están más allá de las cosas materiales y del amor corporal, estás en la antesala del amor incondicional.

+Amor. 

El amor incondicional no depende de nada externo, el amor está dentro de ti. Amar incondicionalmente es amar sin esperar nada a cambio, amar solo por el privilegio de hacerlo. El amor no es vengativo, el amor no retiene, el amor no vigila, el amor no guarda rencor, el amor apoya, impulsa, libera: el amor es incondicional. Ámate a ti mism@ y acepta el amor del mundo. El amor fortalece.

por Emilio Carrillo

Emociones de Fortaleza

 +Confianza. 

La confianza es un nivel generativo, es aquí donde confiar en la vida, confiar en la gente y principalmente confiar en ti misma es el primer paso de empoderamiento. El universo es perfecto, la vida también lo es. Observa que el año tiene ciclos conformado por estaciones y cada una de ellas te permite disfrutar de diferentes estampas, lo mismo ocurre con el amor. Si hoy no estás en relación tienes la oportunidad de estarlo. Después de la noche sigue la alborada. Si estás en relación y esta no funciona la confianza permite que las cosas sucedan.


+Satisfacción. 

La satisfacción no significa “sentarse en los laureles”, no se trata de “conformismo” sino de agradecimiento, de experimentar que hay resultados que son suficientes y alcanzan. Parado en la satisfacción estás listo (a) para ir por más. Satisfacción también es “aprobarte”, amarte y reconocerte. En este nivel experimentas el optimismo, bajas la mirada del cielo para enfocarla en todo lo que está frente a Ti, en todo lo que está por venir. Satisfacción no sólo es dibujar una carita feliz, sino el compromiso de asegurar que lo que viene es aún más grande que lo que tienes. Lo puedes todo, todo el tiempo y también puedes confiar en que hay UNA FUERZA SUPREMA a Ti, creadora hasta de tu capacidad de ponerlo en duda, y que esa FUERZA te sostiene en la vida.

+Esperanza. 

La esperanza es el terreno del porvenir, es la confianza y la seguridad de que vas a cosechar frutos. No es detenerte a esperar que las cosas caigan del cielo, es hacer que sucedan y permitir que sucedan. Recuerda Dios en Ti. Eres la creadora de tu destino.

por Emilio Carrillo

Emociones Defensivas

 +Miedo. 

En este nivel hay más energía. El miedo puede paralizarte pero también impulsarte. ¿Cuál es tu miedo? ¿Muerte, rechazo, abandono, desamor, frustración, fracaso, soledad? Para moverte del miedo no hay otra forma más que atravesarlo. El miedo estará ahí como un perro rabioso esperándote a que salgas de tu escondite para perseguirte, así que moverte es la mejor opción, así evitarás que te inmovilice. La vida está esperándote.


+Envidia. 

Este es el nivel de la escasez, no es suficiente, no alcanza, aquí te refugias en el trabajo o en cualquier fuente que te permita evadir. Ves lo que otros tienen y te produce una gran insatisfacción, hay un constante reclamo a ti misma. Impúlsate y cruza de la avaricia a la ambición para que construyas desde el amor y la riqueza espiritual.

+Enojo. 

En este nivel puedes estar experimentando enfermedades (no psicológicas, como en la vergüenza o la culpa), sino enfermedades físicas como cáncer, obesidad, severas caries, diabetes o vejez prematura. Es importante que revises si no estás parada en el resentimiento o la venganza. Si bien es perjudicial toda la energía que empleas en destruir a alguien fuera de ti es igualmente proporcional a la energía que inviertes en destruirte a ti misma. Libérate del enojo por medio de la reconciliación. Lleva tus manos a tu garganta e imagina que desprendes un tumor maligno de tu cuello, tíralo al suelo y permite que la tierra lo desintegres.

por Emilio Carrillo

Emociones de Abandono

 +Vergüenza. 

Te paraliza, te olvidas de ti misma, te deprimes, puedes crear trastornos psicológicos. Si sientes vergüenza pon las manos frente a tu cara y expresa que sientes vergüenza y qué te llevó a ella. Quizás lo que pasó lo juzgas mal pero eso no significa que tú seas mala. Otórgate el perdón: “me perdono y me dejo en libertad”.

+Culpa. 

Surge cuando no han sido congruentes tus acciones con tus pensamientos. La culpa te oprime. Quedarte aquí te llevará a un estado de victimes, a revolcarte entre el remordimiento y el castigo. Para darle la vuelta, acepta que lo que hiciste afectó y te está afectando, ofrece disculpas, otorga perdón. Si lo requieres eleva tus manos y decreta “hoy me libero de esta emoción negativa que me somete y me destruye”.

+Tristeza. 

Aquí experimentas pobreza interna, no hay esperanza, no ves las oportunidades, hay un profundo desconsuelo. Es un estado de “imposibles” ves más las consideraciones que las oportunidades que se presentan frente a ti. Careces de energía, todo ha perdido sentido. No reprimas la emoción, es necesario vivirlas pero no convertirte en ellas. Aquí hay llanto, lloras con frecuencia y tu sensación de vacío te invade. Requieres soltar, lo que ya no está, lo que se fue o lo que jamás llegó. Vive la pérdida, tu duelo y establece cuánto tiempo es necesario y suficiente. La tristeza es la nube negra que te impide ver el sol. Piensa en algún momento en el que te hayas sentido profundamente feliz, visualízalo, ahora sostén ese momento. Quita el foco de la tormenta, sólo existe aquello en lo que nos enfocamos.

por Emilio Carrillo

La vibración y las emociones

Se ha demostrado que las emociones tienen una frecuencia vibratoria. Es más, sólo existen dos emociones que los seres humanos pueden experimentar: Miedo y Amor. El resto de las emociones son derivadas directa o indirectamente de éstas dos. El miedo tiene una larga y lenta frecuencia vibratoria, mientras que el amor tiene una rápida y alta frecuencia.

Existen 64 códigos posibles de aminoácidos en la estructura de nuestro ADN compuestas de cuatro elementos, Carbono, Oxígeno, Hidrógeno y Nitrógeno. Por lógica todos deberíamos tener los 64 códigos activados dentro de la estructura de nuestro ADN. Sin embargo, actualmente sólo tenemos activos 20 códigos. De todas estas 64 posibilidades, parece que sólo 20 de estos códigos están activados en este momento, por eso los 20 aminoácidos.

Existe un interruptor que apaga y enciende donde esos códigos se sitúan, y ese interruptor que los apaga y enciende es lo que llamamos EMOCIONES. Esta es la primera vez que vemos el patrón de las emociones vinculadas física y directamente con el material genético humano.

El Miedo es una onda larga y lenta de emociones y toca relativamente pocos puntos de este ADN, por lo tanto, un individuo viviendo con Miedo está limitado al número de antenas que tiene disponible. Mientras que un individuo viviendo en el patrón de Amor, toca más puntos del ADN ya que su frecuencia es mas alta con una onda mas corta y tiene más sitios potenciales para codificación a lo largo de este patrón genérico.

Nuestras emociones afectan directamente la estructura de nuestro ADN el cual a la vez forma directamente el mundo físico que experimentamos todos los días. El presidente de la Facultad de Química en la Universidad de California, Berkley, demostró que el ADN accesa a una antena para la regulación celular. Nos enseñaron que la función principal del ADN, es la de recibir y transmitir fotones, luz y sonido, ¿para qué? Para la regulación celular, lo que significa que las moléculas de agua, el poder piramidal alrededor de los espirales de energía del ADN, absorben la energía espiritual de la vibración del Amor y luego son expulsadas al exterior para manifestarse y precipitarse en un campo cuántico, la materia física del cuerpo.

No mires a tus miedos como una amenaza, en vez, entiende que este mundo material, es sólo una manifestación de Amor o Temor en tu conciencia. Es tan simple como eso. Lo único que importa es  que tú personalmente aprendas a conquistar tus temores internos y aprendas a Amar. Ama a aquellos que están a tu lado, pero especialmente a los que estén contra ti. Cuando consigues elevar tu frecuencia vibratoria, mirando a tus temores por lo que realmente son y domines tus emociones, entonces y sólo entonces serás realmente libre.

Cuando un electrón acumula suficiente energía desaparece de la órbita en que gira para aparecer en una superior. Si los saltos cuánticos son posibles a nivel subatómico, también son realidad al nivel visible de nuestra cotidianidad si sabemos cómo generarlos. Si lo quieres, puedes enfocarte en generar la conciencia necesaria para acumular la energía requerida para que puedas dar el salto cuántico.

Las emociones y los estados de ánimo determinan todo el tiempo la frecuencia en la que nos sintonizamos en la vida. Estas emociones son representadas como niveles. Cada uno de estas estaciones tiene su propio grupo de emociones y representan la frecuencia en la que cada uno de los seres humanos podemos estar dependiendo de nuestro estado de conciencia, la aprobación y el amor propio que hemos logrado. Me he permitido moldear esta información, enriqueciéndola, a fin de aplicarla a nuestro propósito de recuperación.

por Emilio Carrillo


sábado, 9 de diciembre de 2023

Dones y talentos

 

¿Te resulta difícil descubrir cuáles son tus dones y talentos?


Si te resulta difícil descubrir cuáles son tus dones y talentos, siéntate en un lugar tranquilo, guarda silencio, respira conscientemente y busca en tu interior. También te será útil preguntar a personas de confianza acerca de los dones que ven en ti. En cualquier caso, ante lo que tú mismo percibas o ellos te digan, no caigas en esa falsa modestia tan propia del ego. Y ten muy en cuenta que los dones y talentos presentan estas cuatro características básicas:

1º. Son muy variados y diversos y cada ser humano, sin excepción, posee los suyos.

2º. Su contenido no tiene que ser algo muy “grande” o “importante”: disponer de cualidades para cualquiera de las diversas facetas artísticas; ser un “manitas” para el bricolaje; “ver” las matemáticas; movilizar energías de sanación; saber aglutinar a la familia o a la gente y que se sienta cómoda y acompañada; contar con serenidad y valor para afrontar situaciones críticas y delicadas; poseer sentido del humor y rapidez mental para, con chistes o chascarrillos, alegrar el momento de los demás; tener buena mano para la cocina; etcétera. Lo más frecuente es que se trate de algo sencillo, nada extraordinario. Sin embargo, siempre es muy especial.

3º. Siendo tan distintos, entre ellos no hay jerarquía, grado o clasificación, ya que todos los dones y talentos son expresión de la divinidad -lo que somos y todo es-, que es una –Unicidad-, aunque se manifieste en cada uno –Diversidad-.

4º. Su puesta en práctica no requiere esfuerzo y se lleva a cabo de manera espontánea y con entusiasmo, que etimológicamente significa precisamente “Dios en mí” (del griego “entheos” -“en”+“theos”-: Dios dentro). 

Desde la divinidad de cada cual, una energía se moviliza desde el interior e impulsa a ejercitar el don de modo natural y con íntimo gozo, sin connotación alguna de obligación, deber, carga o sacrificio, por lo que se trata de un “hacer no haciendo”: todo lo contrario del “hacer” y el trabajo al que permanecen atadas las personas que sobreviven como esclavos integrales. Y ese gozo desembocará en que te Enamores de la Vida, impregnando con ese Enamoramiento vital todas las otras actividades que acometas en tu cotidianeidad, por muy ajenas que sean a tus dones y talentos.

por Emilio Carrillo

La educación

Apoyar a los niños y jóvenes en el descubrimiento, reconocimiento y ejercicio de sus dones y talentos es el sentido profundo y la razón de ser de la educación. De hecho, la educación se enfoca y dirige hacia los dones y talentos o no es tal... Educación y educar proceden del verbo latino “educare”, que significa extraer del otro lo mejor de sí. Por ello, la educación tiene dos fundamentos: colaborar para que el niño, el adolescente o el joven se conozca a sí mismo; y que, al hacerlo, ponga en valor sus dones y talentos, sus capacidades y facultades innatas. 

Sin embargo, bajo la influencia de la consciencia egocéntrica y el sistema que sobre ella se ha implantado, la educación no es sino formación, que es algo muy distinto. Coloquialmente, educación y formación se usan como sinónimos, pero no lo son; como tampoco es igual educar que formar. Concretamente, formación y formar derivan de otro verbo latino, “formare”, que admite actualmente una doble traducción: formar y formatear. 

La línea que separa ambos términos es fina, pero trascendente. Formar hace referencia al aprendizaje de técnicas, herramientas y conocimientos, ligados o no a los dones y talentos de la persona, para acceder al mercado laboral. Y formatear es lo que se hace en informática, por ejemplo, con un Cd: borrar los ficheros primigenios que contenía para sustituirlos por otros. Esto, formatear, no educar, es lo que suelen hacer los padres y el autodenominado sistema educativo. Se ignoran y desatienden los ficheros originales del niño, adolescente o joven –sus dones y talentos- y se imponen en su lugar otros ficheros distintos: sistemas de creencias que actúan cual “programas informáticos”, desvirtuando y anulando lo que los chicos son, amoldándolos y sometiéndolos a lo que el sistema social y económico vigente quiere de ellos y ajustando y encorsetando su comprensión de las cosas y sus pautas de conducta y comportamiento a las normas y reglas fijadas por ese sistema. 

En definitiva, se les transforma en una especie de robots que no hacen cosas por sí mismos –por lo que son y se mueve en su interior-, sino como acciones y reacciones mecánicas y automáticas inducidas y provocadas por esos programas informáticos, por esos sistemas de creencias, con los que se les ha formateado. Y a esto se llama educación… 

Así, en vez de colaborar a extraer de los niños y jóvenes lo mejor de sí, se les aliena y prepara para una vida marcada por el olvido y la renuncia a lo que verdaderamente son –lo que inexorablemente conllevará frustración y sufrimiento-, procurando, al unísono, imbuirles una consciencia egocéntrica hasta convertirlos en esclavos integrales aptos exclusivamente para trabajar y sobrevivir.

por Emilio Carrillo

La función del dinero

 La función del dinero


1. En el momento presente, el dinero es la base de la economía. Con relación a él es importante tener en cuenta cinco principios fundamentales:

    1º. No hay que confundir valor y precio: las cosas realmente valiosas de la vida no pueden ser medidas en euros, ni compradas, ni vendidas.
    2º. Las cosas que tienen precio no son tan necesarias como los hábitos sociales y los paradigmas y pautas economicistas han hecho creer. Realmente, para vivir se necesitan muchas menos cosas ponderables en euros de lo que el sistema y modelo de vida aún mayoritario indican, impulsando un estilo de vida basado en el consumismo y un ritmo de vida en el que se derrochan ingente cantidades de energía para actividades carentes de sentido.
    3º. El dinero, como todo lo que el ser humano enfoca y toca, es energía. Y no es una energía escasa, sino abundante. Hay que eliminar la concepción del dinero como un bien u objeto material y escaso y percibir que se trata de una energía abundante.
    4º. Como cualquier otra energía, el dinero fluye –entra y sale- en nuestra vida cotidiana en la forma y cuantía ajustadas a nuestro propio proceso consciencial y sus requerimientos. 

Es nuestro estado consciencial el que atrae a nuestra vida la cuantía de dinero pertinente para desarrollar las experiencias que en ese estado nos corresponden vivir.

    5º. Y como cualquier otra energía, el dinero –sea poco o mucho- se expande cuando se comparte, no cuando se enfoca desde el deseo de acumulación y retención.

2. Por tanto, inicia una nueva relación con el dinero desde la perspectiva de estos cinco principios básicos y desde la absoluta Confianza en que llegará a ti en la cuantía precisa para tu momento consciencial y evolutivo. 

Y si tu actividad laboral es ya la puesta en práctica de tus dones y talentos, no tengas problemas en poner un precio al fruto de los mismos. Eso sí, que el precio lo decida tu Corazón para obtener unos ingresos que te permitan vivir con dignidad y, a la par, gozar del compartir con los demás el resultado de tus dones.

por Emilio Carrillo