jueves, 29 de septiembre de 2022

El ego es el origen del miedo.

 El ego es el origen del miedo.

Cuando muere el ego, se acaba el miedo.
Y cuando se acaba el miedo se acaba la enfermedad.
Porque la enfermedad es básicamente una acumulación de miedo.
Las personas van al médico porque tienen miedo.
Se hacen estudios porque tienen miedo.
Toman medicamentos porque tienen miedo.
Se dejan operar porque tienen miedo.
Y van a la guerra porque tienen miedo.
El miedo es un problema; es el mayor problema.
Y nosotros contamos con una herramienta que puede resolverlo.
Ante todo debemos considerar si el miedo es yin o yang.
Desde un punto de vista físico el miedo es yin porque las personas miedosas son físicamente débiles.
En el libro de Proverbios se dice del león: "el león con su gran melena, que sin miedo reina en la selva" (30:30).
Si tuviéramos el poder físico del león o de la leona no tendríamos miedo alguno.
Por eso también se dice del león que es Rey.
El Rey es el más poderoso, el que no teme, el que no enferma.
Nuestros estudios del Orden del Universo tienen como propósito volvernos reyes y reinas.
Pero no la versión romántica del reinado, como una especie de escena de baile en un salón elegante y con bellos vestidos.
El Rey tiene el poder físico, el cuerpo más fuerte que nunca enferma.
Y como consecuencia de ese poder físico, su mentalidad es la de la ausencia de temor.
Chopra insiste en la conexión mente cuerpo.
Chopra es muy estudioso pero no tiene poder físico, más bien parece un hombre muy sentimental, muy dulce y amable.
El poder del Rey, del león proviene de su estricta obediencia del Orden del Universo.
El león sólo toma carne y bebe agua.
Nada más; ni frutas, ni café, ni aceite de coco.
Ni excepciones por los cumpleaños o por la Navidad.
La disciplina del león es más fuerte que la de Dwayne Johnson.
La vida del león no es fácil por eso es tan fuerte.
Una vida fácil nos vuelve temerosos.
Una vida difícil nos vuelve valientes.
Levantar pesas no es fácil y así el cuerpo se hace fuerte.
Pero nunca levantar pesas vuelve débil al cuerpo.
Una de mis estudiantes me dijo una vez que le recomendara los alimentos adecuados porque "yo quiero tener un cuerpo poderoso".
¿Sólo con nutrición?
Ese es el aspecto físico del miedo.
Pero también hay una causa espiritual proveniente de una falsa percepción llamada ego.
Los animales no tienen un ego fuerte porque su desarrollo mental es mínimo.
Cuanto menos desarrollo del sistema nervioso menor es el ego.
La conciencia de la propia individualidad crea el ego.
Esa conciencia cuando se hace fuerte busca la auto protección y considera que hay demasiados enemigos que pueden agredirlo.
Entonces se considera separado de los demás, de la naturaleza, del universo.
Pero es falso porque la vida infinita está en todos y nos conecta a todos.
La vida infinita toma diferentes roles, papeles y se disfraza de ave, de mamífero, de hombre o de mujer.
Pero si falta el ave o la mujer o el virus la vida natural colapsaría.
La combinación de debilidad física y la ilusión de tener una vida "propia" separada del resto crea el miedo.
Crea la enfermedad.
Por eso nuestra labor debe ir más allá de dar dietas naturales.
Un consultor que se limita a dar dietas, no ha comprendido nada.
Sólo vende sus conocimientos de dietética y se considera un salvador de la humanidad.
Pero no está mostrando la verdad.
Sólo da alimentos a un ego que los busca por miedo a la enfermedad.

-Martín Macedo-

martes, 27 de septiembre de 2022

Es necesario tener poder físico

 Es necesario tener poder físico.

Un futbolista sin poder físico no puede vivir de su trabajo, ni tampoco puede alcanzar sus metas deportivas.
Un músico sin poder físico se ve seriamente limitado como es el caso de Phil Collins que a pesar de desearlo con toda su alma no puede tocar la batería.
No basta con el poder espiritual.
En esta vida física debemos tener poder físico.
La debilidad física sobreviene con los años y nadie desea envejecer.
Porque se trata de una tragedia; es el fracaso de la biología.
Cuando la debilidad física es profunda, las personas no pueden ni siquiera orinar sin ayuda.
O les deben dar de comer en la boca.
La pérdida de poder físico se acompaña de depresión y el deseo de abandonar el cuerpo porque éste ya no nos sirve para realizar nada.
Este poder físico declina a partir de los 40 años y por eso mucha gente le teme al número 40.
A partir de ahí parecería que todo lo bueno de la vida comienza a esfumarse.
La sabiduría es importante, la experiencia es importante, la estabilidad económica es importante, pero sin poder físico sus aportaciones a nuestra vida serán muy pequeñas.
Lo ideal es tenerlo todo: sabiduría, salud, experiencia, solidez económica y también poder físico.
Nadie quiere vivir en una casa en peligro de derrumbe.
Ni sentarse en una silla con una pata floja.
Tampoco nuestra alma desea vivir en un cuerpo endeble.
Una de mis estudiantes me dijo una vez: "quiero tener un cuerpo poderoso".
Cuando no se comprende yin y yang es imposible mantener el poder físico durante toda la vida.
La gente tiene la idea de que el poder físico lo tenemos durante la juventud y luego de los 35 ya no hay nada que hacer.
Las mejores oportunidades laborales, las mejores oportunidades para encontrar pareja, las mejores oportunidades para viajar extensamente y destacarnos en algún deporte se dan durante la juventud.
Luego acaba y comienza el otoño de la vida a los 40 o antes.
Hasta la belleza se extingue lentamente junto con el poder físico.
Porque la belleza es simplemente eso....poder físico.
Las culturas más sabias del mundo como los asiáticos y comunidades indígenas tienen ese secreto para conservar su poder físico incluso hasta los 80 años o aún más.
Este secreto no es simplemente un juego metafísico.
La mente poderosa sólo puede funcionar junto al poder físico.
El cuerpo es yang y la mente es yin.
Pero la gente se alimenta con extremos y así destruye su poder físico en 3 décadas.
En un clima frío (yin) el cuerpo se vuelve yang.
En un clima caliente (yang) el cuerpo se vuelve yin.
En una dieta de alta proteína animal (yang) el cuerpo se vuelve yin.
Pero una dieta de base vegetariana (yin) el cuerpo se vuelve yang.
Por eso la dieta de mucha carne no da poder físico.
Al principio los que usan mucha proteína y van al gimnasio se ven grandes y fuertes y creen que están en el camino al éxito.
Y se burlan de los vegetarianos y los critican por su debilidad.
Pero los herbívoros más fuertes se vuelven yang tomando yin.
Por eso es tan importante la sal y el correcto uso del fuego.
De éstos depende el poder físico y mental.
Porque yin y yang afectan al cuerpo y a la mente al mismo tiempo.
Y el secreto del poder físico está en el arte culinario.
Pero muchos estudiantes creen que con una o dos clases ya dominan el tema.
Y cuando lo comprenden ya están muy débiles y remontar esa debilidad puede llevar varios años.

-Martín Macedo-

jueves, 22 de septiembre de 2022

Pasado y futuro se funden para crear el ahora

 Pasado y futuro se funden para crear el ahora.

El pasado contiene una riqueza infinita de experiencias y vivencias.
El futuro contiene todas las posibilidades de logros y descubrimientos.
Ambos tienen una riqueza ilimitada.
Sin embargo se funden para crear este momento.
Este momento contiene la riqueza del futuro y de la totalidad del pasado.
Es nuestro mayor tesoro.
El tiempo que perdemos no se recupera, porque una vez que el presente se convierte al pasado nunca más regresa.
Lentamente el año 2022 se acerca a su fin.
Llegará el 2023 y el año actual será historia.
El pasado es yang porque ya fue confirmado y experimentado.
El futuro es yin porque son posibilidades a las que sólo accedemos por medio de la imaginación.
Los alimentos yang nos llevan a aferrarnos a los recuerdos del pasado y al valor de las tradiciones.
Los alimentos yin nos impulsan a un futuro mejor y en cierta forma a desdeñar las viejas formas; lo antiguo se oxida y se debe descartar.
Una dieta de extremos (carnes y frutas) como la que proponen muchos expertos en nutrición nos coloca en una situación psicológica de fluctuación entre los recuerdos y los sueños por cumplirse.
Esa forma de nutrición podrá ser muy rica en vitaminas pero energéticamente hablando hace muy difícil permanecer en el presente.
Nuestras capacidades infinitas no pueden expresarse plenamente porque nuestra mente no encuentra la calma necesaria.
Es como un arma cargada en manos de un enfermo de Parkinson.
Sólo en la quietud del ahora esa arma será útil.
Por ello los grandes maestros espirituales nos enseñaron el valor sagrado del cereal.
El cereal es centrado ni muy yin ni muy yang.
Cuando nos basamos en cereal es mucho más fácil la meditación y estar enfocados en el presente.
Entonces y sólo entonces nos podemos volver gigantes porque el infinito es el eterno presente.
Tiempo infinito y espacio infinito.
La mayor parte de la gente lleva esta dieta de extremos y por eso rara vez experimenta la felicidad.
Porque ésta es una experiencia que ocurre en el momento presente.
Muchos maestros insisten en la importancia del ahora pero no mencionan la calidad del alimento que hace posible la experiencia.
La salud es siempre un estado de presencia.
La salud no es un juego teórico o el acopio de nutrición.
La nutrición siempre es yin y yang.
Yin y yang se comen.
Entran por la boca.
El caos o la paz se comen.
Por esa razón el ideograma japonés para "Paz" significa "arroz en boca".
Todos los que abogan por una dieta de alta proteína, por motivos de desarrollo muscular o buscando una nutrición óptima están llevando a la humanidad a una situación de infelicidad crónica.
Y en ese paradigma se encuentra la mayor parte de la humanidad.
La gente igual come cereales pero refinados.
Y éstos no tienen poder para traer al hombre al presente.
Donde se encuentra la puerta del Reino de los Cielos.

-Martín Macedo-

martes, 20 de septiembre de 2022

La calidad lo más importante

 La cantidad es importante.

Pero la calidad lo es aún más.
La cantidad de años que una persona vive es importante.
Pero sin calidad cuanto más se vive más se sufre.
La cantidad de comida que debe recibir un niño para crecer sano es fundamental.
Pero sin calidad cuanto más coma más enfermo estará.
Algo similar ocurre con el entrenamiento físico.
La cantidad de repeticiones es crucial para garantizar el desarrollo de la fuerza o de una habilidad deportiva.
Pero si el profesor no tiene calidad, cuanto más repita una rutina más serias serán las lesiones.
Cuando practico mis ejercicios a veces tengo poco tiempo y debo elegir.
Entre apurarme para lograr el número de repeticiones habitual o trabajar lentamente pero con calidad máxima.
La experiencia me ha enseñado que es preferible menos cantidad y más calidad.
Es preferible hacer 20 abdominales con excelencia que hacer 100 con prisa y sin disfrutar de la práctica.
También este principio se aplica a la nutrición.
Más vale unos pocos bocados tomados lentamente y con conciencia.
Que un mayor volumen con ansias de terminar antes.
Una arquitecto con maestría sabe que para construir una gran obra, se necesita una gran cantidad de ladrillos.
Colocados uno a uno de una manera perfecta.
Porque si falta la calidad en lo pequeño, cuanto más grande la construcción, mayor será la vergüenza cuando se desmoronen sus grandes paredes.

-Martín Macedo-

domingo, 18 de septiembre de 2022

La salud infinita está cada vez más cerca.

 La salud infinita está cada vez más cerca.

Poco a poco lo vamos logrando.
Pero comienza con la comprensión, con la certeza.
La inquebrantable convicción de que la salud infinita está íntimamente conectada con el alimento.
Quienes verdaderamente lo comprenden se lanzan con todas sus energías a crear el tipo de alimento que la produce.
El resto sigue esperando...porque tienen la esperanza.
El que espera tiene esperanza; ambas palabras significan lo mismo.
Pero que el comprende comienza de inmediato a crear el entorno biológico para traerla a su vida.
A la salud absoluta, de eso estamos hablando.
A tomar clases, a conseguir las ollas, los sartenes, las cuchillas y el resto de los utensilios para crear nuestra mejor versión.
Esto es urgente, no admite demora.
Es como si se estuviera prendiendo fuego la casa.
No se va a quedar esperando a que lleguen los bomberos.
Cuando tenía 16 años yo tuve esa comprensión y ese sentido de urgencia.
No tenía trabajo ni dinero ni el apoyo de mi familia.
Pero conseguí mi primer olla a presión, conseguí los libros y tomé mis primeras clases en la asociación macrobiótica.
Encontré muchos obstáculos, pero no me rendí porque sabía que se trataba de un tesoro en el fondo del mar.
Quien comprende no posterga, no lo deja para el mes próximo.
Este domingo, no puedo, me estoy mudando.
En esta oportunidad me levanté con dolor de espalda lo dejo para la próxima.
Mi esposo está internado así que iré el mes siguiente.
Incluso una alumna me dijo que había cambiado de idea porque había mucho viento esa mañana.
El que tiene, tendrá cada vez más y tendrá de sobra.
El que no tiene, hasta lo poco que tiene lo perderá.
Esta sentencia bíblica (Marcos 4:25) se refiere a la salud infinita.
El que la tiene, triunfará en todos los campos.
Pero el que no la tiene se tendrá que contentar viendo cómo otros consiguen todos sus sueños.
La salud es un tema de abundancia.
Se trata simplemente de abundancia de energía.
La energía es abundante, todo el universo rebosa de energía e inteligencia.
El cuerpo es el receptor, el cáliz que recibe la fuerza infinita.
Pero el cuerpo debe ser fuerte, para atraer esta energía vital.
Un cuerpo débil la repele, porque yin repele yin.
Al envejecer nos volvemos yin y por eso disminuye la fuerza vital.
Pero no es por escasez porque como el aire hay de sobra.
Lo que cambia es la proporción de las dos fuerzas.
Si cambiamos la proporción por medio del alimento podemos volver a gozar de la abundancia.
Como en los mejores tiempos.
Cuando éramos fuertes y saludables.
Gracias a la herencia.
Pero ahora tendremos aún más.
Porque el que tiene tendrá cada vez más y tendrá de sobra.
La fuerza obtenida por herencia se acaba pronto.
Pero la creada por el arte culinario dura eternamente.

-Martín Macedo-

viernes, 16 de septiembre de 2022

Todo lo que das te lo das a ti mismo

 Cuál es el costo de la consulta?

Es la pregunta de rigor.
Pues no cuesta nada.
Ningún costo.
Porque es un placer.
Si a usted le cuesta levantarse por la mañana, no está en buena salud.
Si a usted le cuesta orinar no está en buena salud.
Si a usted le cuesta iniciar una conversación con su hijo o hija algo no está bien en las relaciones familiares.
Si te cuesta dar el dinero, estás apegado al dinero, porque crees que es tuyo y alguien desea quitártelo.
Si te cuesta dar tu dinero a otra persona eres dualista, ves al otro como separado de ti, no comprendes que no hay separación entre tu y el otro.
Cuando das a otro te das a ti mismo.
Inhalamos y exhalamos aire; no nos cuesta, no nos duele dar ese aire que sale de los pulmones.
Otros respirarán del aire que dimos, los vegetales lo usarán y el aire que das permite la vida del planeta y otros seres te devolverán el aire que diste y así como tu proteges la vida de otros, otros seres que ni siquiera conoces protegerán tu vida.
La inteligencia infinita nos conecta a todos.
Todo lo que das te lo das a ti mismo.
El amor que das te lo das a ti mismo y regresará a ti.
Nunca hay pérdidas, porque todo queda en el infinito.
Si te cuesta dar, si las cosas tienen para ti un costo, entonces a los otros les costará darte a ti, porque lo que sale con dolor, también regresa con dolor.
Pero si das con placer, con alegría, el Universo te dará con placer y alegría.
Y si das poco también recibirás poco.
Por esa razón mi consulta no tiene un costo.
Tiene un valor.
Y si a alguien ese valor le parece excesivo es su propia percepción.
Lo que ofreces como servicio para el bienestar colectivo vale mucho.
No lo desvalorices por temor a que personas de mentalidad estrecha lo consideren demasiado caro.
Aun dando gratis tus preciosos servicios encontrarán algo que criticar, porque su pensamiento está enfocado en los aspectos negativos.
Si es caro porque es caro.
Si es difícil porque es difícil.
O porque no hay suficientes casos comprobados por la ciencia.
Ellos van siempre a encontrar un punto flaco.
Son especialistas, porque están todo el día enfocados en los problemas y hagas lo que hagas siempre estarán descontentos.
Ohsawa la llama la enfermedad mas difícil: la arrogancia.

-Martín Macedo-

Somos artistas.

 Somos artistas.

Pintores de obras de arte.
Obras maestras.
Sin embargo usamos sólo dos colores.
Con esos dos colores pintamos todo el Universo.
Pero hay que practicar; como todas las habilidades si no se pulen no pueden brillar.
Tomemos por ejemplo el caso de un futbolista famoso como Ronaldo.
A los 30 años le dieron (2015) el balón de oro, reconocimiento al mejor futbolista del mundo.
Ahora tiene 37; ya no le dan premios, ningún club le ofrece contratos con sueldos millonarios.
No es tan rápido, ni tan guapo ni las chicas se vuelven locas por él.
¿Qué cambió?
Es la misma persona, el mismo ADN, la misma alma, el mismo corazón, la misma voluntad.
Pero debería valer más en el mercado de pases, porque tiene más experiencia y una larga trayectoria llena de gloria.
Lo que ha cambiado es la proporción de yin y yang.
Ahora es más yin, mucho más yin que en 2015.
Pero no lo sabe.
Cree que si entrena muy fuerte basta para seguir brillando hasta más allá de los 40 o 45 años.
A su novia no le gusta cocinar.
Entonces comen muy a menudo en restaurantes exclusivos.
Todo muy delicioso, pero sin calidad biológica.
Su proporción de yin es ahora mucho mayor; incluso ella está engordando rápidamente a pesar de tener menos de 30 años.
La vida de lujos es muy yin.
A menos que uno tenga una gran sabiduría, esos placeres acaban por cambiar la obra de arte que el Orden del Universo había pintado hace apenas 10 años.
Nosotros somos los pintores más sabios del Universo.
Usamos sólo dos colores pero los combinamos en infinitas proporciones y así creamos cualquier pintura.
Podemos tomar yin infinito o yang infinito.
El entrenamiento físico intenso, uno de los pilares del éxito de Ronaldo es una forma de tomar yang infinito.
Pero al tomar comidas deliciosas en restaurantes exclusivos ha incorporado también el yin infinito a su pintura.
Entonces ahora entrena más duro todavía, pero sufre una tendinitis crónica que lo tortura.
Pero como no comprende desayuna con jugo de naranja cada mañana.
Su felicidad es ser una celebridad del deporte.
Pero nuestra felicidad es comprender el arte de tomar yang infinito o yin infinito y crear cualquier pintura.
Hay abundancia de yin y también abundancia de yang.
Cuanto más profundizamos más fuertes nos volvemos.
Pero los que no comprenden se debilitan más y más.
Hasta que terminan en un hogar de ancianos.
Pero esa también es una obra de arte.
Creada por una combinación de los dos colores que todo lo crean.
Entonces tomemos esa abundancia de yin y de yang y hagamos una obra mucho más grande que la de Ronaldo y Georgina.
Esa es nuestra ventaja.
Pero si no entrenamos, será sólo una linda intención.

-Martín Macedo-

domingo, 11 de septiembre de 2022

Las ventajas genéticas

 Hay ventajas genéticas.

Esto lo dijo Tony Robbins en uno de sus eventos de desarrollo personal.
Quienes tienen estas ventajas las hacen valer y consiguen sus objetivos más rápidamente.
La belleza física es una ventaja genética.
Un cuerpo musculoso es una ventaja genética.
Esto es particularmente válido en el campo de los deportes.
Los astros del fútbol o del baloncesto nacen con grandes ventajas genéticas y las aprovechan al máximo.
Generalmente estas personas son educadas por sabios mentores que les hacen ver esas ventajas y los animan a trabajar mucho para pulir al máximo estas ventajas.
Un ejemplo muy claro es el de Cristiano Ronaldo.
Desde niño siempre supo que era diferente a los demás niños.
Esa ventaja le permitió jugar en equipos importantes siendo muy joven.
Todos los compañeros de equipo conocen la formidable ética de trabajo de Cristiano.
Es el primero en llegar a los entrenamientos, es el último en irse.
Además de talento tiene una gran disciplina.
Entonces es inalcanzable.
El mismo Tony Robbins tiene sus ventajas genéticas.
Tiene un cuerpo enorme y fuerte, una gran resistencia y capacidad física.
Además trabaja muchísimo para pulir sus habilidades.
Así son las estrellas.
¿Qué les queda entonces a los que no tienen ventajas genéticas?
No son tan fuertes, ni tan grandes, ni tan bellos, ni tan poderosos físicamente.
En este mundo de yin y yang, están los que tienen ventajas genéticas y los que no las tienen.
Todos quisiéramos tener estas ventajas, todo iría bien en nuestras vidas.
Pero no es así.
Alejandro Sanz le dijo a su madre que quería ser un cantante famoso; y su madre le dijo....pero eso ocurre en una persona por cada millón de habitantes.
Y yo soy ese afortunado le dijo Alejandro a su madre.
Felices los que tienen esas ventajas genéticas.
¿Y el resto, los otros 999 mil qué podemos esperar?
No parece justo.
No debemos separar la ventaja de la desventaja.
Son inseparables.
La ventaja está siempre ligada a la desventaja.
Y la desventaja siempre está ligada a la ventaja.
Pero nos han educado a ver todo separado, de modo que el que tiene la ventaja se siente feliz y el resto se sienten desgraciados.
Tener una ventaja genética es ser mucho más yang que los demás.
Una mayor fortaleza constitucional.
Un nivel de energía mucho más alto.
Una salud más poderosa.
Con el tiempo ese exceso de salud invita a todo tipo de extravagancias y termina trágicamente.
La desventaja de no ser tan fuertes nos permite desarrollar una mayor sabiduría y prudencia de modo tal que esa fuerza se puede desarrollar poco a poco y al final se goza de una gran ventaja que dura muchos años.
Hay tantas historias de famosos que acaban con problemas de drogas o se suicidan.
El extremo yang se convierte en yin.
Si uno nace fuerte y trabaja fuerte, se convierte en una celebridad casi instantáneamente.
Pero tarde o temprano yang se convierte en yin, como Cristiano Ronaldo que consume demasiadas frutas y sufre terribles dolores por su tendinitis que lo persigue desde hace años.
Todos quieren las ventajas y nadie quiere las desventajas.
Pero una persona promedio si tiene el deseo apasionado y se vuelve sabia puede incluso ser más grande al final del camino que aquel que debido a su ventaja genética tuvo la facilidad inicial.
Además todos surgimos de una misma inteligencia.
Sólo debemos comprender que ventaja y desventaja van siempre juntas.
Como la voluntad infinita está en todos los seres incluso entre las hormigas, cualquier hormiga puede ser más grande que Cristiano Ronaldo.
Porque la chispa divina está en todos los seres y cualquier chispa puede crear un gran fuego.
Y eso es sólo cuestión de tiempo.
Y el tiempo también es infinito.
Porque el tiempo es un eterno presente y allí podemos dar el primer paso hacia nuestro gran sueño más allá de ventajas o desventajas.

-Martín Macedo-

martes, 6 de septiembre de 2022

Ser hipertenso

 ¿Qué significa ser hipertenso?

Significa que uno ha elegido endurecer todo su sistema de tuberías, con gran tenacidad y arrogancia durante años.
Sin faltar un sólo día.
Una voluntad de hacer daño, de destruir la propia felicidad.
Lo más precioso, 100.000 km de maravillosos vasos sanguíneos que se van cerrando y tapando como caños oxidados.
La abundancia no puede llegar.
Si cerramos las ventanas no puede entrar la abundancia de aire fresco que la vida infinita quiere regalarnos.
Nos negamos al regalo.
Rechazamos el regalo.
Renunciamos a la salud infinita.
Durante la juventud estos maravillosos tubos vivientes están abiertos y flexibles y por eso todo lo bueno fluye con nuestra sangre hacia nuestra comunidad de 50 trillones de células que funcionan plenamente porque su alimento vital le llega en cantidad y a tiempo.
Pero al pasar lo 35 años empezamos a envejecer.
Los caños se endurecen, se cierran, se bloquean.
Sin embargo las tortugas marinas viven más de 200 años y sus vasos sanguíneos están abiertos como los de un bebé.
La hipertensión nos está diciendo que hemos tomado el camino equivocado.
La nutrición equivocada.
La medicina equivocada.
El fármaco equivocado.
El exceso de alimento yang ha provocado este daño que cierra nuestro acceso a lo mejor del mundo.
Nos convierte en desgraciados, es decir privados de la gracia.
El asmático no puede disfrutar de la abundancia de aire.
Es asmático es un desgraciado.
Vive en la carencia, a pesar de estar rodeado de abundancia.
El alimento yang también crea una mentalidad estrecha que no acepta ideas nuevas ni diferentes.
Le aterra el infinito porque su cabeza está cerrada como una caja fuerte.
Esta contracción aumenta más y más; con cada comida se cierra un poco más.
Su hipertensión se hace más y más grave hasta que algunos órganos comienzan a infartar.
Infarto de miocardio, infarto pulmonar, infarto intestinal, sufrimiento de las piernas por falta de riego.
Las culturas orientadas al vegetarianismo no padecen de estos sufrimientos atroces.
Porque su alimento yin asegura que sus conductos estén abiertos y permeables como los de las tortugas marinas.
De vez en cuando toman un poco de pescado o proteínas de origen animal.
Pero lo justo para dar un impulso yang al cuerpo.
Es un tema de proporción.
Es la proporción de la sabiduría.
Es la proporción de la salud infinita.
Esa proporción es una decisión diaria.
La decisión de avanzar más y más hacia la vida infinita.
Hacia un lugar donde hay de sobra para todos.
La salud infinita debe circular por todas las arterias como bajan las aguas por los torrentes de montaña.
La salud de las arterias no depende de una dieta.
Sino de una proporción.
Una proporción de yin, una proporción de yang.
Y la mayoría desconoce este secreto.
Y al pasar los 40 años la mayor parte de la gente pierde la gracia.
La felicidad se aleja para siempre.
Y deben conformarse con lo buenos recuerdos, de otros tiempos.

Martin Macedo-

lunes, 5 de septiembre de 2022

El desarrollo de la mente y del espíritu

 Hay un tiempo para el desarrollo del cuerpo.

Hay un tiempo para el desarrollo de la mente.
Hay un tiempo para el desarrollo espiritual.
Los tres son fundamentales para una vida feliz y los tres deben ser atendidos.
El desarrollo físico requiere del yang animal, y por eso los bebés deben tomar leche de origen animal y no leches vegetales.
Si la madre no tiene leche, se debe dar leche de cabra o conseguir una nodriza como se sigue haciendo hoy en día en las naciones tradicionales.
Gracias al alimento animal el cuerpo se desarrolla rápidamente, y el bebé triplica su peso en el primer año de vida.
Cuando el bebé crece se introducen alimentos de calidad vegetal poco a poco y éstos al ser yin estimulan el desarrollo de la inteligencia del bebé.
Con el paso del tiempo se desarrolla la conciencia del yo y el ser humano finamente comprende que es un ser individual, separado del resto de los seres vivientes.
El cuerpo necesita un mantenimiento durante toda su vida y por eso es aconsejable tomar pequeñas cantidades de pescado o algún otro producto de origen animal saludable.
Pero el desarrollo fundamental para la realización humana luego de alcanzar la madurez física es el desarrollo de la mente y del espíritu.
Y para ello se debe tomar alimento de origen vegetal (yin).
Pero algunas personas olvidan su misión y desean desarrollar sus cuerpos más y más durante el tiempo en que viven en este mundo.
Pasan largas horas en el gimnasio y comen grandes cantidades de proteínas de origen animal para mantener cuerpos grandes y bien desarrollados.
Y ese es su mayor orgullo; pasean sus cuerpos musculosos en la playa o en los parques como si fuera un trofeo por el que trabajaron tan duro.
Este tipo de personas sacrifican el desarrollo espiritual por el desarrollo físico y siguen entrenando aún a los 80 o 90 años con la misma obsesión de tener músculos grandes.
Su principal preocupación son las masas musculares.
Ayer hablaba con una de mis estudiantes que estaba inquieta porque bajó de peso durante una dieta número 7 para vencer un estado gripal.
Yo quiero tener un cuerpo poderoso, no quiero estar tan flaca.
Estoy de acuerdo, totalmente de acuerdo porque incluso para tener un gran desarrollo espiritual el cuerpo debe ser fuerte para soportar largas horas de meditación o la práctica de disciplinas para el desarrollo de la mente o el espíritu.
Pero si ansiosamente subimos la proporción de pescado o incorporamos cantidades mayores de proteínas animales, vamos a crear nuevos problemas.
Le recomendé que levantara pesas, que trabajara duro físicamente, porque el músculo se hace fuerte cuando encuentra pesos difíciles de levantar.
Si quieres un cuerpo poderoso no es suficiente con tomar más proteínas.
Porque el cuerpo utilizará las que necesita y el resto las degradará y las sacará lo más pronto posible para evitar que éste se acidifique.
Por esa razón nuestro desarrollo tanto físico como mental requieren un avance gradual.
Y entender que no podemos esperar todo de la comida física.
Habrá que diseñar un plan de acción sostenido para finalmente lograr el ideal físico, mental y espiritual.
Nuestra mejor versión.
Nuestro mayor trofeo.
Nuestra mayor realización.
Y nos convertiremos en una inspiración para los más jóvenes.
Seremos magníficos líderes que harán felices a otros con su sola presencia.
Pero los líderes de hoy están muy enfermos porque siguen criterios antinaturales basados en la obsesión por la proteína.

-Martín Macedo-