martes, 17 de abril de 2018

La resistencia al cambio

Tanto en mi experiencia personal como profesional, he encontrado que una de las mayores limitaciones para mejorar nuestra vida, es la resistencia a cambio… aunque sea para mejor. Si deseamos el cambio y además es inevitable, ¿Por qué es tan difícil para tanta gente?
Si aprendemos a cooperar con esta fuerza constante e ineludible, los procesos de cambio nos pueden llevar al crecimiento y la satisfacción personal. Cuando colaboramos con esta fuerza de evolución, podemos dar un salto inmenso en nuestra vida. En este artículo descubrirás por qué resistes el cambio y encontrarás algunas ideas para superar esta resistencia y crear cambios positivos en tu vida.
Cuando deseamos cambiar, una parte de nosotros instintivamente retrocede y se resiste. Si esta resistencia es más fuerte que nuestro deseo, procrastinamos. Esta tendencia irracional a dejar las cosas para más adelante es una trampa para nunca hacer lo que realmente deseamos. Si resistimos el cambio con frecuencia, experimentaremos estancamiento y frustración. Aprender sobre el cambio y cómo manejarlo nos permite utilizar esta fuerza a nuestro favor y experimentar más libertad y satisfacción.
Algunas veces solo buscamos cambios físicos: un peinado nuevo, redecorar la casa o ir a otro país. ¿Te suena?
Todos lo hemos hecho alguna vez, pretendemos que al cambiar los aspectos físicos de nuestras vidas, se transformen también nuestros sentimientos y emociones. Éstos y otros cambios conductuales no implican una transformación a nivel más profundo –creencias, emociones- por lo tanto, en el mejor de los casos, el crecimiento personal es limitado y el cambio es temporal.
Sin embargo, cuando el cambio se produce a un nivel emocional, se produce crecimiento y el plano físico comienza a cambiar sin esfuerzo.
Aquí, es importante matizar que existen dos tipos de cambio. Watzlawich, en su libro “Cambio: formulación y solución de los problemas humanos” (1974), nos plantea dos tipos de cambio:
El cambio de tipo 1 es el que se produce dentro de un determinado sistema pero sin modificarlo realmente. Es un cambio que no cuestiona los paradigmas, los modelos mentales desde dónde vemos la realidad que queremos cambiar. Las creencias aquí quedan intactas.
El cambio de tipo 2 supone cambiar el propio sistema. Este segundo cambio implica adoptar una mirada diferente, un cambio en nuestros planteamientos y nuestras creencias.
La BioNeuroEmoción© pretende promover un cambio de tipo 2, cambiando nuestra relación con la enfermedad, con nuestras emociones, pensamientos y memorias. Este es un cambio fundamental que puede crear fuertes resistencias, pero como cualquier creencia, uno puede adoptarla o no.
Los siguientes consejos pueden ayudarte a superar resistencias y crear cambios positivos en tu vida:
BUSCA EL CRECIMIENTO, NO EL CAMBIO
El crecimiento es el proceso de alcanzar algo nuevo -expandiendo tu conciencia- mientras te desprendes de lo viejo, de lo que ya no te sirve. Siempre lleva a un cambio positivo en tu vida, tanto si es una nueva ocupación, una nueva relación, una nueva creencia o una nueva experiencia.
El crecimiento es la base de la evolución y nos reta a llegar a ser mejores en algún área de nuestra vida. Sin embargo, un cambio no conlleva necesariamente crecimiento personal, para ello es necesario que involucre una evolución para llegar a ser una versión mejorada de ti mismo.
Puedes observar cada uno de los cambios que deseas hacer y preguntarte si es una elección que te lleva al crecimiento personal o una elección basada en el miedo y la inseguridad.
EL CAMBIO GENUINO INVOLUCRA LAS EMOCIONES: 
e-mocion = energía en movimiento

La base para un cambio permanente comienza en nuestra naturaleza emocional. Las emociones nos motivan, nos impulsan a pasar a la acción y poner las cosas en movimiento.
Nuestro ego se preocupa solo de cambiar los aspectos físicos de la vida –lo externo- y el alma quiere cambiar y sanar los sentimientos, las emociones y la forma en la que funcionamos internamente. Cuando vas de dentro hacia fuera, fluyes naturalmente y con menos resistencia.
Por ejemplo una mujer que estaba bloqueada en una relación y que se había sentido insegura toda su vida intentaba solucionar su conflicto cambiando de pareja cada pocos meses –cambiando lo exterior-. Cuando comprendió que ese sentimiento de inseguridad debía cambiar si quería atraer otro tipo de relaciones, lo hizo y tardo poco tiempo en encontrar a una persona que reflejaba su sentimiento de seguridad en si misma.
PERMITE QUE EL CAOS SEA PARTE DE TU VIDA
Todo proceso de cambio produce caos. No es el cambio lo que resistes, es el intento que hace tu ego para evitar el caos lo que crea la resistencia.
Puedes elegir ver el caos como algo oscuro o luminoso, es una energía vital para el proceso de cambio y puedes aprovecharla para impulsarte.
Podemos anhelar el cambio y temer el caos simultáneamente. Nos han enseñado que el caos es malo y debe evitarse – es una creencia limitante aprendida-, sin embargo, incluso los cambios más deseados (una promoción en el trabajo, un viaje, una nueva pareja, etc.) también producirán caos. El cambio es confuso, desordenado e incierto y esto inquieta a nuestro ego.
El tira y afloja entre el ego y el alma crea la resistencia al cambio. No se trata de “controlar” la vida, como quiere el ego, sino de aprender a danzar en el caos, así podremos contribuir a la creación de cambios positivos.
Si vivimos el caos desde el miedo, sentiremos frustración y ansiedad. Por el contrario, si elegimos vivirlo desde la esperanza, la curiosidad y la confianza, sentiremos entusiasmo y alegría. La frustración, la ansiedad, el entusiasmo y la alegría influirán en el resultado del cambio; se manifestaran tus deseos o tus miedos, dependiendo de donde pongas tu atención y energía. El caos es neutral y es parte de todo proceso de cambio.
Es natural sentirse caótico cuando experimentas cambios en tu vida. Si no sientes el caos, no estas cambiando realmente.
Esta afirmación puede ayudarte a dejar de preocuparte de si te estas equivocando cuando sientes el caos del cambio. Así que permite que el caos sea parte de tu vida, deja de juzgarlo como malo y aprende a aceptarlo. Esto te ayudara a superar tus resistencias rápidamente. El caos no durara para siempre y es la prueba evidente de que estás en proceso de cambio.
CENTRATE EN CREAR EL FUTURO DESEADO
¿Cuánto piensas en lo que no quieres que suceda comparado con lo que sí quieres que suceda? Esto solo atrae más de lo que no quieres. Carl G. Jung tenía muy claro que en estamos más acostumbrados a poner nuestra energía en lo que no queremos que en lo que queremos.
“A lo que te resistes, persiste” - Carl G. Jung
Escuchando a las personas que me consultan encuentro un denominador común: ponen la energía en lo que no quieren. Quieren cambiar, pero sus relatos muestran claramente en qué están poniendo su energía: en sus problemas, sus preocupaciones, en lo que les falta, en lo que no quieren. Y esto también sucede en cualquier otro contexto –supermercado, cafetería,…- parece que se considera “normal” poner la atención a los problemas, las tragedias, los conflictos; los nuestros, los del vecino, los de los famosos...
Esto supone un derroche cotidiano de energía enfocado directamente a lo que no queremos, es lo que nos está haciendo vibrar, es lo que atraemos, porque el universo es obediente, siempre “lo semejante atrae lo semejante”.
La vida cambia cuando comenzamos a tomar conciencia de que el caudal de energía que poseemos debe estar enfocado a lo que queremos.
Prestar atención a qué le estás poniendo hoy tu energía es un trabajo constante. Algo que funciona es comenzar por unos minutos por día hasta que te des cuenta que tu energía está enfocada en lo que quieres y no en lo que no quieres. Es como un” tratamiento”. Comenzar a regar tus sueños cada día con tu energía dará como resultado su manifestación en tu realidad.
Y cuando estés en medio de las dificultades del cambio, en el caos, pon tu atención en el futuro deseado, en crear el resultado deseado, visualizando tu “yo futuro”.
Puedes aprender a enfocar tu mente con la meditación guiada. En el estado de meditación puedes imaginarte en el futuro con los cambios que deseas en tu vida. Piensa en cómo te sentirás cuando hayas logrado lo que deseas, así tu mente subconsciente podrá empezar a ayudarte en la creación de los cambios que quieres hacer.
Cuantas más emociones añadas a tu visión de cambio, más rápido se manifestarán. Comenzarás así a cambiar el curso de tu vida, usando tu imaginación.
Ante un cambio en tu vida, pregúntate:
¿Es una elección que te lleva al crecimiento personal o una elección basada en el miedo y la inseguridad?
¿Es un cambio genuino, de dentro hacia afuera, que involucra tus emociones?
Permite que el caos sea parte de tu vida y recuerda que es la prueba evidente de que estás en proceso de cambio
Céntrate en crear el futuro deseado: presta atención a qué le estás poniendo hoy tu energía

A medida que pongas todo esto en práctica, se irá reduciendo la resistencia al cambio y podrás aprovechar el poder del caos para hacer los cambios positivos que deseas.
Pero no has de creer nada de lo que has leído, has de experimentarlo. Comparto este artículo desde mi propia experiencia: mi vida se ha transformado absolutamente en la dirección que deseaba, a una velocidad inimaginable para mí cuando comenzó mi proceso de cambio, y sigo aquí, danzando en el maravilloso caos de la vida.
- María Zaragozá

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