viernes, 29 de julio de 2022

La autosugestión y la masticación

 Émile Coué (1857-1926) fue un famoso farmacólogo y psicólogo francés que contribuyó tremendamente a la salud física y mental de la humanidad enseñando extensamente a través de cursos y de sus libros el poder de la autosugestión.

Su conocida frase "todos los días, desde todo punto de vista, estoy cada vez mejor" fue aplicada en todo el mundo y todavía se la emplea, trayendo salud y bienestar a mucha gente.
Realmente la autosugestión de la mente subconsciente aplicada correctamente tiene un poder casi ilimitado.
Pero murió a los 69 años, cuando otras personas que no conocieron su secreto vivieron 90 o más años.
Horace Fletcher (1849-1919) fue otro gran maestro que creó un movimiento basado en la importancia de una masticación completa de cada bocado y en el concepto de que hay que comer sólo cuando se tiene hambre.
Tuvo seguidores en todo el mundo, se volvió muy famoso y lo siguieron grandes personalidades de la época.
Desarrolló gracias a su método grandes capacidades atléticas que le permitieron con más de 60 años superar en resistencia y velocidad a jóvenes estudiantes de la Universidad de Yale en la cual se realizaron unos experimentos a cargo de Henry Chittenden profesor de química y fisiología de ese centro educativo, quedando más que claro que su sistema de masticar los alimentos es una práctica generadora de salud y juventud.
Sin embargo a pesar de unos éxitos asombrosos, murió a los 69 años.
Émile Coué murió de neumonía, un tipo de infección pulmonar.
Flectcher por su parte murió de bronquitis en Dinamarca.
Ambos murieron a los 69 años.
Ambos descubrieron una llave poderosa para la salud infinita.
Durante un tiempo aplicaron sus respectivas llaves y asombraron al mundo y trajeron vida y felicidad a muchísimas personas.
Aún lo hacen....todos podemos masticar como Fletcher y practicar las frases de sugestión de Coué con resultados estupendos.
Pero hay personas que mastican muy mal y dicen frases negativas todo el tiempo y viven 100 años o más.
No parece justo que estos héroes de la medicina natural hayan dejado este mundo tan pronto.
Morir pronto es yin mientras que la longevidad es yang.
Si un globo se infla muy rápido muere pronto.
Si se infla gradualmente vive por más tiempo.
La vida del cuerpo físico es como inflar un globo; si tomamos alimentos yin en cantidad nos destruimos físicamente en poco tiempo.
Ambos murieron por enfermedades respiratorias, Coué en verano y Fletcher en invierno, en el duro invierno nórdico.
Ambos se yinnizaron fuertemente y al llegar a una edad cercana a los 70 años sus sistemas físicos colapsaron.
Sin embargo creían en sus respectivos métodos y los aplicaban con todo rigor.
Pero desconocían el Orden de yin y yang.
Un secreto que nosotros dominamos.
Entonces si ellos lograron un éxito mundial desconociendo este secreto...qué grande será el nivel de éxito que nosotros tendríamos si además de conocer este grandioso Orden estudiáramos la autosugestión y practicáramos la masticación como estos grandes maestros.
Tenemos una mina de oro frente a nosotros.
Oro en abundancia, salud en abundancia, podríamos crear una influencia poderosa en el mundo.
Estudiando la vida de los grandes maestros de la salud podremos inspirarnos e imitar sus proezas.
Pero podríamos además vivir 120 años como los Hunzas que observaban la macrobiótica sin saberlo.
Tenemos una gran oportunidad de contribuir a la salud del mundo como nuestros predecesores jamás soñaron.
Es un tiempo mágico este que vivimos y por eso podemos ser muy optimistas.
Porque tenemos todas las llaves del llavero.
Incluida la llave del Reino de los Cielos.

-Martín Macedo-

miércoles, 27 de julio de 2022

La abundancia infinita

 Estamos rodeados de abundancia pero no la aprovechamos.

Podemos masticar en abundancia.
Leer en abundancia.
Ejercitarnos en abundancia.
Tomar sol en abundancia, sembrar abundantes semillas , trabajar en abundancia y amar en abundancia.
Pero no fuimos educados para percibir la abundancia.
Fuimos programados para sobrevivir en un mundo duro y difícil.
Donde hay y hubo, constantes luchas y guerras por los bienes materiales.....territorios, comida, metales preciosos, ganado y otras preciosidades.
Hasta hubo guerras por mujeres hermosas.
Así se nos ha programado a lo largo de cientos o tal vez miles de años con la idea de que debemos luchar para tener abundancia, porque es muy difícil y siempre aparecerá alguien tratando de quitártela.
Un poco como los leones que se pelean por un trozo de carne.
La mente estrecha (yang) no puede percibir la abundancia aunque la tenga delante de sus propios ojos.
Siempre verá dificultad, lucha, enfrentamientos.
La gente se pelea hasta por un asiento en el bus o en la Iglesia.
Se pelean por un hombre o por una mujer; los hermanos se pelean por la herencia.
Es lógico que los animales se peleen por un territorio, por una presa, por el derecho a aparearse.
Pero los seres humanos tenemos una inteligencia mayor y una capacidad de comprensión mayor que nos permite comprender que no es necesario pelear por recursos que son infinitos.
La mente estrecha no puede percibir el infinito.
Sólo puede percibir el conflicto.
Se debe a una nutrición muy yang que estrecha la capacidad de comprensión.
Por esa razón los hombres más sabios siempre tuvieron una fuerte tendencia hacia el vegetarianismo.
Aunque tomaban una pequeña cantidad de proteínas animales para mantener fuerte el cuerpo, se nutrían básicamente con vegetales y sobre todo con cereales para expandir su conciencia y ver el infinito por doquier.
Pero el que se nutre con carnes y lácteos a diario alegando que son muy deliciosos, no sólo está invitando a una vida plagada de enfermedades crónicas sino que además estrecha su capacidad de comprensión y su mente se llena de límites y obstáculos.
Sólo podrá ver lo que hay a un metro de distancia.
Dirá que lo que ve es verdadero, que está viendo la realidad.
Pero como no puede ver más allá dirá que el infinito no es real.
Y así quedará excluido del mundo abundante que está siempre allí disponible para los que puedan percibirlo.
Por eso nuestra alimentación basada en alimento yin nos habilita para ver el infinito, vivir con la conciencia de nuestros recursos infinitos.
Y finalmente traerlos a nuestra experiencia finita.
Muchos preguntarán ¿como hizo para obtener tal abundancia?
Y no podrán comprender.... porque han elegido una vida estrecha tanto física como espiritualmente.

-Martín Macedo-

martes, 26 de julio de 2022

Personas que inspiran

Hay personas eminentes que hacen grandes contribuciones a la felicidad del mundo.

Estas personas son una inspiración para todos y cuanto más leemos y estudiamos sus biografías más motivados nos sentimos.
Hoy en día hay vídeos y libros e incluso canales de televisión sobre biografías de grandes hombres y mujeres.
El valor de estudiar sus vidas está en que nos regalan sus secretos....nos muestran los peldaños por los que subieron para triunfar...
Recientemente he estado leyendo y estudiando los métodos de entrena-miento de Michael Jordan.
Desde niño deseaba ardientemente ser el mejor jugador de baloncesto del mundo.
Y siempre supo que la única forma de lograrlo era trabajando muy duro, más duro que nadie.
El tenía el deseo ardiente; tenía muy claro lo que quería y estaba dispuesto a todo para alcanzar su sueño.
Desde los 7 años hacía 100 lanza-mientos diarios al aro.
A los 10 años hacía 500 tiros diarios.
A los 11 años 1000 tiros diarios.
Su pasión no tenía límites, su deseo era infinito.
Por esa razón a los 17 años firmó un contrato millonario con un equipo de la NBA.
Le compró una casa a su madre y se mandó construir una cancha de basketball privada para intensificar sus entrena-mientos.
Y contrató a cinco de sus mejores amigos para que le lanzaran balones durante largas horas para mejorar su técnica de recepción y lanza-mientos.
Para ello compró 3000 pelotas de baloncesto.
Cualquier cosa estaba dispuesto a hacer con tal de alcanzar su objetivo.
Y lo más asombroso es que se mandó hacer unos zapatos deportivos que en vez de cámaras de aire tenían un poco de plomo.
Y con esos pesados zapatos, saltaba, jugaba y entrenaba.
Pero cuando llegaban los partidos de la NBA se ponía zapatos normales y parecía que tenía alas porque quedaba suspendido en el aire cuando saltaba....un gigante de 2 mts y 97 kg de peso.
La historia del mundo está llena de seres eminentes.
Seres que tenían claro lo que querían.
Y lo deseaban con tal intensidad que estaban dispuestos a dar su vida para alcanzar su sueño.
Todos tenemos sueños.
Pero no todos tienen la intensidad y la pasión necesarias para lograrlos.
Los obstáculos nunca faltan.
Lo importante es la salud.
Cuando la salud es fuerte, los obstáculos se convierten en un alimento para la voluntad.
Y el común denominador de todas las historias de personas que lograron cosas magnificas es una salud más fuerte que el promedio.
La mayor parte de las veces es una salud heredada.
Pero nosotros no debemos depender de la genética.
Podemos crear la salud absoluta con la macrobiótica y ser aún más grandes que los pocos afortunados que nacieron con una salud poderosa.
El maestro Oshawa siempre alentaba a sus estudiantes a que estudiaran las vidas de los seres ilustres y que se fijaran la meta de ser aún más grandes que ellos.
Porque nosotros tenemos el compás de yin y yang y ellos triunfaron desconociendo este secreto.

-Martín Macedo-

viernes, 22 de julio de 2022

El potencial humano es infinito

 Roger Bannister nació en Inglaterra en 1929.

Era un estudiante de medicina de la universidad de Oxford cuando el 6 de mayo de 1954 se convirtió en una celebridad al correr una milla en menos de 4 minutos.
Por aquel entonces se creía que quien intentara semejante proeza sometería al cuerpo a un esfuerzo que lo llevaría a la muerte.
Y así durante muchos años nadie logró batir esa marca de la milla en menos de 4 minutos.
Pero Roger Bannister había corrido muchas veces, en su mente la milla en menos de 4 minutos.
Primero la corrió en su imaginación, y creyó en su sueño.
No tuvo miedo a morir como se creía en aquel entonces.
Se preparó y entrenó en atletismo en la misma universidad donde cursaba sus estudios médicos.
Y el 6 de mayo de 1954 ante 3000 espectadores corrió la milla en 3.59,4 minutos.
Roger Bannister destruyó el mito de la milla en 4 minutos.
Y sólo 46 días después el australiano John Landy repitió su hazaña en menos tiempo (3.59,0).
En los dos años siguientes 37 personas corrieron la milla en menos de cuatro minutos.
El gran mérito de Roger Bannister fue destruir la creencia limitante.
Una vez que la humanidad creyó otros creyeron, se vieron repitiendo la hazaña y finalmente lo hicieron en el mundo de las formas.
El potencial humano es infinito.
Este es un simple episodio que ilustra cómo los límites están siempre en la mente de las personas.
Se puede curar el cáncer con la nutrición.
Pero sólo para los que creen.
Los que no creen no podrán ser curados.
Simplemente porque hay una creencia bloqueando la curación.
La medicina está llena de creencias limitantes.
Casi todas las enfermedades llamadas crónicas no tienen cura.
Pero se pueden curar aunque los expertos lo nieguen.
La hazaña del doctor Bannister nos debería alentar.
Antes de la curación física debe haber un pensamiento de curación.
Una visión de la curación.
Y la voluntad de curarse, de hacer todo lo que sea necesario para lograrlo.
Fue lo que hizo Roger Bannister.
Y todos podemos seguir su ejemplo.
Lograr nuestra propia hazaña.
Cada uno de nuestros sueños.
Y abrir un camino para que otros nos sigan.
Porque hemos venido a romper mitos y a liberar los límites.
Que tienen aprisionados a millones de seres humanos porque han sido educados para ser esclavos.
Pero nosotros hemos venido a liberar al mundo.
Y esa liberación comienza en las mentes y nuestras armas son simples pero poderosas palabras de vida y de libertad.

-Martín Macedo-

miércoles, 20 de julio de 2022

La creencia es la fe y la fe mueve montañas

 Algunas personas dicen con pesar.."no hay trabajo".

También a veces dicen..."es muy difícil".
"No quiero volver a equivocarme".
"No puedo acordarme del nombre de esa persona".
Nuestra mente subconsciente es yin y acepta todo como un mandato, de la misma forma que un soldado obedece órdenes.
Pero si los soldados mataron a muchos inocentes los responsables son los que dieron las órdenes, porque el soldado está obligado a obedecer.
¿Qué es más poderoso....el General que da las órdenes o el ejército que las ejecuta?
El General es yang y el ejército es yin.
Cada uno es poderoso a su manera; extremadamente poderosos cuando trabajan armónicamente.
Si la mente consciente cree y afirma con emoción "no hay trabajo", la mente subconsciente hará lo necesario para que toda oportunidad de trabajo se aleje.
Si cree y afirma que practicar macrobiótica es "muy difícil y sacrificado", la mente subconsciente hará lo necesario para que sea de lo más difícil y complicado hacerlo.
Tengo una hermana que dice "es más fuerte que yo" cuando le ponen un dulce frente a ella...a pesar de que sabe que no le conviene igual lo toma y luego se arrepiente...pero vuelve a repetir con pesar..."es más fuerte que yo".
Esa es una de las principales razones por las que muchas personas no consiguen progresar en la macrobiótica o no consiguen observar un plan de nutrición a pesar de sus mejores intenciones y su máxima voluntad.
Porque la voluntad de hierro no puede vencer a una creencia arraigada.
La creencia es la fe y la fe mueve montañas.
Es una fuerza invencible.
Pero la fe son simples ideas que se han implantado mediante la sugestión o mejor dicho la autosugestión.
Estas ideas son sugeridas una y otra vez a la mente subconsciente que finalmente las acepta, nos convenga o no.
"No hay trabajo, no hay trabajo, no hay trabajo"...dicho muchas veces con emoción...es una sugestión que termina por implantarse en la mente subconsciente como creencia.
"La macrobiótica es muy difícil, muy difícil, muy difícil"...siga diciéndolo y verá que cada vez será más difícil.
Un conocido que la practica desde hace 30 años, que tiene mucha experiencia, estaba feliz porque le dio una fuerte gripe (luego de darse tres dosis de la vacuna) como hacía años que no tenía.
Lo tomó como una oportunidad de hacer una depuración y estuvo ayunando durante una semana, luego de la cual se sentía fantásticamente bien y feliz, parecía 10 años más joven y se sentía lleno de energía.
Pero a los pocos días comenzó a comer demasiado en cantidad, demasiado aceite, demasiado tofu y volvió a estar cansado y deprimido como está la mayor parte del tiempo.
Sólo consigue una buena práctica cuando está muy enfermo.
Lo admite y por eso espera la siguiente enfermedad para luego gozar de un breve período de salud infinita.
Cuando las creencias y la voluntad entran en conflicto ganan las creencias.
Y las creencias son el resultado de lo que uno se dice a sí mismo, es decir del diálogo interno, de la calidad de las palabras.
Por esa razón, para progresar en la macrobiótica es necesario cuidar tanto lo que se habla como la calidad del arroz o del aceite.
Me llevó casi 40 años comprenderlo.
Pero a otros amigos tal vez le lleve más tiempo.
Y así cuando tengan 90 recién lograrán la libertad infinita.
Sin la cual es imposible experimentar una práctica exitosa.
Por eso la lectura y los libros son tan importantes.
Quien no lee a diario, no cultiva su espíritu y únicamente se enfoca en las recetas y la cocina...seguirá con programas internos de auto sabotaje que harán que tropiece cientos de veces con la misma piedra.
La palabra es sagrada porque la palabra es creadora.
Nada se crea sin palabras.
Y por esa razón quien cambia de alimentos pero no cambia sus palabras habituales seguirá repitiendo los mismo errores durante el resto de su vida.

-Martín Macedo-

lunes, 18 de julio de 2022

Yin y Yang

 La especialidad de los estudiantes del Orden del Universo es trocar yin en yang y yang en yin, a voluntad, con total libertad, tanto como queramos.

Es aprender a jugar con las fuerzas de la creación.
Es el juego más fantástico del Universo.
Y en eso estamos, aquí en nuestro querido club, estudiando yin y yang para finalmente poder cambiarlos uno en el otro tanto como queramos y así divertirnos con todas esas posibilidades.
El nivel básico es cambiar la enfermedad en salud.
Quien no consigue cambiar sus propias enfermedades en salud, no puede pasar al siguiente nivel, porque la salud física y mental es lo más básico, algo así como ponerse los zapatos.
Quien no consigue ponerse los zapatos, de poco le servirá aprender a ponerse la corbata o la blusa, porque estará muy elegante pero no podrá andar descalzo por mucho tiempo.
El siguiente nivel es cambiar la dificultad en facilidad.
Todos encontramos problemas difíciles en la vida...es la regla.
Nadie puede escapar de las situaciones difíciles.
Pero cuando profundizamos yin y yang, nos entretenemos cambiando lo difícil en fácil.
Y es magnífico, porque al final todo parece fácil.
Si una situación es fácil, fácil se queda; pero si es difícil la convertimos en fácil.
En Uruguay y desde la década de los 80 nuestra práctica macrobiótica depende de productos traídos de las dos potencias vecinas, es decir Argentina y Brasil.
Allí viven grandes comunidades de asiáticos y ellos producen tofu, shoyu, tamari, natto, misso de excelente calidad, porque los asiáticos han aprendido con su larga experiencia que cuando se hace algo se lo debe hacer bien, excelentemente bien para poder tener éxito.
En Uruguay cada vez más gente se interesa en la macrobiótica y en los alimentos tradicionales de oriente, pero los importadores no traen estos productos porque se trata de una economía pequeña, un país de sólo 3 millones de habitantes y que además pone todo tipo de trabas aduaneras que desalientan las compras en el exterior.
Es difícil conseguir buen shoyu (salsa de soja), tamari, umeboshi...básicamente depende de que algún amigo viaje y te consiga un poco siempre y cuando no se los quiten en el control de aduanas al regresar al país.
Así hemos estado por muchos años.
Personalmente lo resolvía viajando regularmente a Buenos Aires al barrio chino y me proveía de alimentos específicos para mi práctica y alentaba a mis seguidores a que hicieran lo mismo.
Pero desde la pandemia y las exigencias sanitarias los viajes han sido mucho más difíciles.
Entonces no queda otra alternativa que comenzar a aplicar nuestro arte de convertir la dificultad en facilidad.
Desde hace unos pocos años consumo la umeboshi a diario para fortalecer la calidad sanguínea y el sistema inmune.
Gracias a esta práctica mi sistema defensivo se ha vuelto muy fuerte y para eso necesito una provisión abundante de ume de calidad.
No puedo depender de los amigos que viajan al exterior.
Entonces imaginé que yo mismo las producía en gran cantidad.
El universo recibió esa intención y poco tiempo después di con los videos de Irma Yuen-Wagner y comencé a crear mi propia ume con damascos.
Hice varios kilos y cuando se terminaron los damascos seguí con las ciruelas dulces corrientes.
Ahora tengo unos 20 kilos añejándose y cada semana preparo nuevas.
También comencé con el shoyu, porque el que se importa está pasteurizado y no nos sirve para nada.
Preparé tres bidones, uno con garbanzo y trigo, otro con soja y trigo y otro con poroto negro y trigo.
Planeo en el correr de este año preparar unos 50 litros que estarán un año reposando.
Lo difícil se ha convertido en fácil.
Ahora tengo los productos en mi propia casa; no necesito ir a la tienda ni menos viajar al exterior para tener cantidad y calidad con los mejores precios.
Ya hay varios estudiantes que me están pidiendo las ume que preparé con damascos en noviembre del año pasado.
Bendita dificultad que me ha creado estas facilidades.
Espero que todos los estudiantes aprendan este maravilloso arte.
Porque yin y yang pueden cambiarse tanto como queramos y con cada éxito nos entusiasmamos para intentar cosas más grandes y más difíciles.
Pero este arte como decía Ohsawa debe ser practicado todos los días, porque sino se oxida.

-Martín Macedo-

Honrando a nuestros ancestros

 Es interesante saber la cantidad de antepasados que tenemos: 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos, 16 tatarabuelos, 32 trastatarabuelos, 64 pentabuelos, 128 hexabuelos, 256 heptabuelos, 512 octabuelos, 1024 eneabuelos, 2048 decabuelos, en un total de 11 generaciones 4094 ancestros, todo esto en aproximadamente 300 años antes de que tú y yo naciéramos.

Te has puesto a pensar ¿de dónde salieron? ¿Cuántas peleas han peleado? ¿Por cuánta hambre han pasado? ¿Cuántas guerras han vivido? ¿Cuántas vicisitudes han sobrevivido?

Por otro lado, ¿cuánto amor, fuerza, alegrías y estímulos en los legados han tenido? ¿Cuántas veces se habrán enamorado?

Sólo existimos gracias a todo lo que cada uno de ellos ha pasado. Así que es nuestro deber honrar a nuestros antepasados. Sin ellos no tendríamos la felicidad de estar hoy, aquí.

Hay que tener gratitud y amor a todos nuestros ancestros, por que sin ellos, cada uno de nosotros no tendríamos la felicidad de conocer este plano terrestre y disfrutar de la vida.

Honrando a nuestros ancestros


Visualiza a tus padres delante de ti, detrás de ellos a tus abuelos, detrás a tus bisabuelos y todos tus ancestros. Incluye tíos, tías, tíos y tías abuelas. A todos y cada uno de ellos y les dices:

Hoy quiero honrar a toda mi familia, sobre todo a mis ancestros. Yo vengo de ustedes. Ustedes son mi origen. Al llegar antes que yo me facilitaron el camino que hoy tránsito.

Hoy le doy un lugar en mi corazón y en mi sistema de familia a cada uno de ustedes. Hoy honro a los que lo hicieron bien y a los que lo hicieron mal.

A los que se fueron y a los que se quedaron.
A los abusadores y a los abusados.
A los buenos y a los malos.
A los ricos y a los pobres.

A los fracasados y a los exitosos.
A los saludables y a los enfermos..
A los que conocí y a los que no
A los que lo lograron y a los que no.

A cada uno de ustedes los honro, sobre todo a cualquiera de ustedes que haya sido excluido por cualquier motivo.

Yo no estaría aquí si ustedes no hubieran llegado primero que yo. Los llevo a todos conmigo en cada paso que doy y que cada cosa que hago.

A partir de hoy cada paso que doy con mi pie derecho lo daré con mi padre y toda la familia de mi padre. Cada paso que doy con mi pie izquierdo lo doy con mi madre y la familia de mi madre, respetando los destinos de todos

Les pido que me den su bendición para ser la persona más saludable, exitosa, amada, amorosa y abundante del mundo. Lo haré en honor a ustedes poniendo el nombre de mi familia y mis raíces en alto.

Gracias papá, gracias mamá. Gracias a mis ancestros.

jueves, 14 de julio de 2022

Todo lo que está vivo tiene un poder infinito

 Tenemos poder.

Entonces usémoslo que para eso está.
Una abeja tiene poder.
Un virus tiene poder.
Una semilla tiene poder.
¿Es tan difícil entenderlo?
Todo lo que está vivo tiene un poder infinito, porque la vida infinita es lo más poderoso del universo y nosotros no estamos por fuera.
Solo es necesario un objetivo para encender el poder.
Cuando la abeja tiene el objetivo de picarte, se vuelve poderosa.
Cuando la semilla tiene el objetivo de dar miles de semillas se vuelve poderosa.
El universo siempre apoyará tus objetivos, sean nobles o maléficos.
La historia está llena de ejemplos.
¿Por qué la sabiduría antigua enseña que los últimos serán los primeros?
Es como decir que los más enfermos serán los más sanos o que los más pobres serán los más ricos.
¿Por qué?
¿Por qué?
Simplemente porque el más enfermo pone toda su atención y voluntad en el objetivo de alcanzar la salud.
Usa su poder de una forma muy enfocada.
Y el más pobre, se enfoca en ser rico, muy rico y el poder lo asiste.
Entonces todo está resuelto...felices los ricos y felices los pobres...felices los sanos y felices los enfermos...como enseña el Sermón del monte.
Pero hay un gran obstáculo; las creencias limitantes.
Si el pobre cree que no tiene posibilidades porque no estudió o porque no tiene contactos no usará su poder, ni lo intentará.
Si el enfermo cree lo que su médico le sentencia, de que su alergia es incurable, ni lo intentará, ni se enfocará en la salud infinita.
Se enfocará en que es un pobre desgraciado que tendrá que convivir con su mal durante el resto de su vida.
Pero si lo convencemos de que es un ser infinito, parte de la vida infinita y sostenido por una inteligencia infinita, creerá y lo intentará con todo su ser.
Se fijará el objetivo de gozar de salud infinita, de curarse, de tener una vitalidad infinita y a su tiempo alcanzará su objetivo.
Todos tenemos una lámpara de Aladino capaz de darnos todo lo que deseamos.
Pero unos comprenden y la usan.
Y otros creen que es una pieza decorativa y la dejan oxidarse.

-Martín Macedo-

miércoles, 13 de julio de 2022

La persona perturbadora...tu mejor maestro

 LA PERSONA PERTURBADORA...TU MEJOR MAESTRO..

La gente que aparece en nuestra vida y con la que estamos de acuerdo y compartimos intereses similares, fáciles de aceptar; nos enseña de hecho muy poco.
Pero aquellos otros, capaces de sacarnos de quicio y encolerizarnos a la menos provocación son nuestros verdaderos maestros.
La persona que realmente puede perturbar tu estado de paz es aquella que te recuerda que no te encuentras verdaderamente en el estado de paz o iluminación que brota de la confianza.
En ese momento, esta persona se convierte en tu mejor maestro, y es a ella a quien debieras dar las gracias, y a Dios, por haberla enviado a tu vida. Cuando llegue el día en que puedas trascender la cólera, la rabia y la alteración que esa persona parece provocar, y decirle: "Gracias por ser mi maestro", habrás reconocido a un compañero del alma.
Todo aquel que aparezca en tu vida y pueda sacarte de quicio y hacerte sentir frenético es un maestro disfrazado de ser manipulador, desconsiderado, frustrante y no comprensivo.
La paz iluminadora significa que no sólo estás en paz con aquellos que comparten tus intereses y que están de acuerdo contigo, o con los extraños que van y vienen, sino también con aquellos maestros que te recuerdan que todavía te queda mucho que hacer para estar en paz contigo mismo.
Da gracias por todos esos grandes maestros espirituales que han aparecido en tu vida en forma de hijos, cónyuges actuales o pasados, vecinos irritantes, compañeros de trabajo, extraños detestables y otras personas similares, pues ellos te ayudan a permanecer en estado de paz e iluminación. Te permiten saber día a día cuánto trabajo te queda realmente por hacer; y en qué aspectos no has logrado aún dominarte a ti mismo."
Wayne Dyer
Puede ser una imagen de 1 persona y texto que dice "Hasta el más ignorante tiene algo que enseñarte. Hasta el más sabio puede aprender algo de ti. (Rafael Vídac)"


Superalimentos

 Hoy se habla de superalimentos.

La lista la encabezan los arándanos; según algunos expertos los otros 7 más importantes son el chocolate, las naranjas, el brócoli, aceite de oliva, pasas de uva, tomate y pescado azul.
Todos deliciosos, todos llenos de nutrientes, todos con propiedades medicinales.
Pero se trata de un criterio muy parcial; la riqueza es cuantitativa, es decir una gran cantidad de vitaminas, fitoquímicos, grasas saludables y otros nutrientes.
Estos super deliciosos alimentos son en su mayoría, extremadamente yin según nuestro criterio basado en el Orden del Universo.
Pero la gente cree en los mensajes publicitarios basados en cantidad de esto y en cantidad de aquello.
Y compra y paga más porque se trata de super nutrición.
Y su salud no mejora a pesar de recibir nutrientes en cantidad.
Vivimos en una sociedad obsesionada con la cantidad.
Cantidad de vitamina C, cantidad de omega 3, cantidad de antioxidantes.
Y así hay gente tomando a diario aceite de coco en las zonas más frías de Europa debido a la creencia de que está en la lista de los favoritos.
Y si además es delicioso mejor.
Recientemente me enteré de que el profesor Kikuchi preparó un barril con 180 kg de misso de máxima calidad y lo dejó reposar durante 25 años.
Cuando se cumplió el plazo, se abrió el barril y el producto fue repartido entre los estudiantes y amigos de la escuela.
Uno de los estudiantes de Uruguay todavía tiene un poco de ese misso y lo conserva como un medicamento debido a su excelente calidad.
Cualquiera va y obtiene cocos de una palmera.
O planta arándanos y los recoge en una cesta.
Pero preparar un misso con los ingredientes de mejor calidad y conservarlos pacientemente durante tantos años muestra una comprensión mucho más profunda de lo que es un superalimento.
Cantidad es yin; calidad es yang.
Un superalimento no sólo debe aportar cantidad de nutrición sino también calidad.
Una calidad natural, una calidad que provenga de una profunda comprensión de las leyes universales.
Por eso nuestra cocina basada en el Orden de yin y yang debe producir superalimentos todos los días.
Para estas preparaciones deliciosas, todos los detalles cuentan, desde la calidad de los vegetales o semillas, hasta la actitud mental del que cocina, el tiempo de cocción, la cantidad de aceite, sal y especias aromáticas.
Y por esto nuestra cocina macrobiótica es tan apasionante y entretenida; porque estamos creando oro biológico, un tesoro de sabores magníficos y a la vez los alimentos que crean una sangre de la más alta calidad.
Alimentos capaces de curar enfermedades.
Alimentos capaces de traer la salud infinita a los que tenemos la fortuna de tenerlos todos los días en la mesa.
Alimentos que desarrollan la inteligencia y la sabiduría poco a poco en forma natural.
Alimentos que traen felicidad a quienes los toman con apreciación y conciencia de su valor infinito.
Pero también están los alimentos diabólicos que producen las enfermedades crónicas, la violencia doméstica y la tan temible arrogancia.
Arrogancia científica, arrogancia religiosa, arrogancia basada en una supuesta superioridad física.
La mayor parte de la gente elige este tipo de alimentación infernal.
Y así el mundo se convierte en un campo de batalla donde todos compiten por el pedazo más grande del pastel.
Un pastel tóxico que crea más egoísmo y más codicia.
Los que comen de este pastel usan a otros para su propio beneficio.
Se trata de un pastel que anula el juicio.
Es el poder del alimento para destruir la belleza del ser humano.
Pero nosotros enseñamos a ver la diferencia y a preparar los alimentos que crean la belleza y la salud.
Y ahí está la sabiduría práctica más importante de este mundo.
Por eso en un hogar donde no se cocina es un hogar sin alma, como un hotel donde las personas viven una vida sin sentido.

-Martín Macedo-