sábado, 28 de mayo de 2022

Todo es yin y yang

 El Uruguay cuenta con más de 300 km de hermosas playas sobre el océano Atlántico.

Todos esperamos el verano para disfrutar de los saludables baños de mar y disfrutar de las olas.
Pero de vez en cuando las autoridades sanitarias prohíben los baños debido a la aparición de la "bacteria asesina".
Esta bacteria está en el agua del mar y si hay una pequeña herida abierta entra en el organismo y puede causar la muerte.
Así que aunque haga mucho calor los bañistas sólo pueden mirar el mar y contentarse con pasear por la arena.
En otras ocasiones la prohibición se debe a la aparición de un alga tóxica que además está en la carne de los mariscos y peces que no se deben comer.
Pero no se trata del verdadero mar, sino de un mar falso.
Sobre las costas uruguayas se vierte un gran caudal de agua proveniente del Rio de la Plata que arrastra además residuos de agro químicos y un volumen importante de agua dulce cuando llueve abundantemente.
Entonces disminuye la salinidad del agua de mar.
El agua de mar baja su proporción de sal marina y así se vuelve menos yang.
Si además hay un aumento de la temperatura del agua, se da el caso de un caldo de cultivo tibio y bajo en sal propicio para la aparición de bacterias asesinas y algas tóxicas.
Pero todo se resuelve en unos pocos días cuando el mar recupera su salinidad poderosa y las corrientes frías bajan la temperatura.
Entonces desaparecen las pestes que enferman a las playas.
Algo así pasa con nuestra sangre.
Si baja la salinidad, si la sangre se acidifica prosperan todo tipo de pestes, virus, gripes, resfríos, infecciones de oídos, de garganta, infecciones urinarias, infecciones respiratorias.
Pero nos asustan responsabilizando del estado mórbido a una bacteria o a un virus que cada año viene con un disfraz distinto.
Y toman las medidas sanitarias por todos conocidas y sobre todo nos adoctrinan en el peligro de los contagios.
Para colmo nos advierten de los peligros de la sal, pero podemos tomar todo el aceite de coco, de oliva, jugo de tomate y de arándanos que nos apetezca, por su alto contenido en nutrientes.
Cuando nuestro océano interno recupera su proporción saludable de sales minerales, todos los microbios están en equilibrio y estamos en salud perfecta.
Esto se puede hacer sólo con el alimento.
Pero la gente no sabe nada de dietética.
Porque nos educan para comprar esto y aquello; todo se arregla comprando este nuevo jugo o nuevo suplemento.
Entonces nuestro océano interno pierde su poder.
Y cuando la sangre pierde calidad hasta el pensamiento se vuelve disperso.
Las emociones se modifican y el miedo nos domina.
Porque todo es yin y yang.
Si la proporción está errada viviremos una vida llena de incertidumbre.
Pero si acertamos en la proporción la salud será poderosa como la de los animales salvajes y los nativos que viven en la naturaleza y que se nutren estrictamente según su instinto y no según las teorías de la ciencia..... porque éstas están orientadas al negocio y no al bienestar de la humanidad.
Pero en la publicidad nos venden la idea de que se preocupan por nosotros.

-Martín Macedo-

jueves, 26 de mayo de 2022

Lo que más temía, me sobrevino; lo que más me asustaba, me sucedió

 Lo que más temía, me sobrevino; lo que más me asustaba, me sucedió.

Estas famosas palabras están en el libro de Job (3:25-26).
A todos nos ha pasado y no queremos que nos vuelva a pasar.
Pero si no comprendemos el funcionamiento de la mente volveremos a pasar por experiencias desagradables una y otra vez hasta que aprendamos a dominar el arte de imaginar.
Es así de simple.
Este tema me apasiona desde que era un niño y aún me fascina y devoro cuanto libro encuentro sobre el tema.
Antes las cámaras fotográficas tenían un negativo donde quedaba registrada la imagen.
Este negativo estaba en una cámara oscura que sólo se abría una fracción de segundo para que entrara la imagen de lo que queríamos fotografiar.
La imagen dejaba su impresión en el negativo y luego el rollo se movía para dar lugar a otro negativo virgen para una nueva fotografía.
Finalmente el rollo se extraía de la cámara oscura y se llevaba a la casa de fotografía para que fuera revelado y nos dieran las fotos impresas en finos cartones.
El negativo es la mente subconsciente.
Allí se recibe la impresión de lo que estamos observando y queremos registrar.
El negativo no es selectivo; no rechaza ninguna imagen.
No importa si se trata de la foto de un robo, o de una escena de la naturaleza.
La imagen se imprime allí sin importar su naturaleza, sin juicio, sin ningún tipo de valoración.
Luego esa impresión es revelada, se convierte en algo palpable y visible.
Cuando imaginamos algo que no deseamos y le cargamos la intensidad con el temor suficiente estamos dejando una fuerte impresión en el subconsciente.
No quiero perder mi trabajo, pero si tengo un profundo temor la escena se repetirá reiteradamente en mi subconsciente y cuanto mayor sea el temor, más fuerte será la impresión.
Algunas semanas o meses después perdemos el trabajo y pensamos que la vida es injusta e impredecible.
Mi padre algunos años antes de morir, me decía que tenía temor de perder su trabajo (tenía un cargo gerencial en un importante banco estatal) porque estaban dando incentivos para que los cargos más altos se jubilaran anticipadamente.
Se preocupaba mucho porque tenía una familia y tres hijos que alimentar.
Me dijo una vez que si perdía el trabajo no tenía ningún inconveniente de ponerse a vender en la calle cigarrillos o lo que fuera.
Algunos meses después tuvo un accidente y murió a los 58 años.
La experiencia de Job ocurrió en tiempos muy antiguos, hace miles de años.
Pero todos tenemos hoy en día las mismas dificultades que Job porque desconocemos el funcionamiento de la mente y enviamos imágenes llenas de pavor a nuestra mente subconsciente.
Y ella hace lo que sabe hacer.
Revelar la impresión allí dejada.
Nosotros imprimimos al imaginar algo con emoción.
Y ella lo convierte en una experiencia.
Pero su mismo poder nos puede traer las mayores maravillas.
Sólo debemos entrenar y entrenar, mediante el estudio y la meditación, el arte de imaginar.
El arte de imprimir sólo los mejores contenidos con la certeza de que tarde o temprano se expresarán y se convertirán en nuestra vida.

-mMartpin Macedo.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Ante todo la salud, la salud absoluta

 Ohsawa, el gran Ohsawa siempre enseñaba en sus charlas y clases por todo el mundo...."ante todo la salud, la salud absoluta.....consagraos lo antes posible y a cualquier precio a la realización de la salud absoluta y luego podréis hacer lo que os plazca".

Cuando Ohsawa murió alguien dijo que era un maestro adelantado 100 años a su época.
Eso fue en 1966.
Lo que enseñó estaba dirigido a la gente que vivirá en el 2066.
Todavía falta...muchos de nosotros no estaremos en ese año pero la enseñanza de Ohsawa sigue siendo válida en cualquier tiempo.
Lo más importante del mundo, la base de una vida feliz y espléndida es tener una salud infinita y sobre esa base construir cualquier cosa.
Los animales lo hacen.
Es muy económico y muy apasionante.
¿Es fácil?
¿Es difícil?
Da igual si es fácil o difícil, o muy fácil o muy difícil.
Se trata de la felicidad, de la más elevada vida, de la mayor de las maravillas.
Ese tipo de consideraciones son absurdas.
Quienes se hacen este tipo de preguntas están tan cansados que deben evaluar si disponen de energía suficiente para intentarlo.
Es como si los astronautas del Apolo 11 que puso al ser humano sobre la luna se preguntaran antes de iniciar su gloriosa misión si era fácil o difícil.
Si hubieran hecho ese tipo de preguntas a los organizadores de la misión los hubieran descartado de inmediato por pusilánimes.
Ohsawa era un gran hombre.
Tenía una gran pasión y lograba todos sus sueños, porque los quería con tal fuerza, con tal intensidad que el universo apoyaba todos sus deseos.
Nos dejó esta perla....ante todo la salud absoluta, sed incansables, felices, guapos y fuertes.
Tenéis la macrobiótica que puede crear cuerpos poderosos y magníficos.
Mentes llenas de brillantez y sabiduría.
Sólo necesitáis alimentos simples y estudiar el Orden del Universo.
Pero hoy en día es difícil hallar grandes estudiantes.
Unos son muy buenos en la teoría pero débiles en la práctica.
Otros cocinan muy bien, cuidan con mucho esmero su nutrición pero no estudian lo suficiente.
Unos son demasiado teóricos y otros demasiado prácticos.
Para ser verdaderos macrobióticos, con la pasión y fuerza del maestro Ohsawa, debemos ser fuertes en el estudio y fuertes en la práctica.
Y eso es algo que podemos hacer.
Porque la voluntad de hierro está ahora mismo haciendo latir nuestros corazones poderosos.
Y porque la vida infinita está en cada átomo de nuestro cuerpo dándonos todo lo necesario para una vida grandiosa.
Pero si lo olvidamos, si lo negamos, si seguimos durmiendo, necesitaremos enfrentar grandes dificultades para despertar al gigante que duerme profundamente una larga siesta.
Pero como yin viene después de yang, hasta el mas grande de los perezosos finalmente despertará.
Es sólo cuestión de tiempo.
Y el tiempo es infinito al igual que el espacio.
Porque estamos en el infinito y somos el infinito.
Y no podemos dejar de serlo aunque lo neguemos enérgicamente y a viva voz.

Martín Macedo-

lunes, 23 de mayo de 2022

La palabra vuelve al hombre como un Dios

 Una antigua alumna entra y sale de la macrobiótica....tuvo una enfermedad grave y se recuperó y sabe que es el mejor camino para mantenerse en salud....

Pero me escribe y me dice que es difícil, muy difícil para ella seguir mis enseñanzas y mantenerse macrobiótica.
Muy difícil, muy difícil.....para ella esto se ha convertido en un mantra.
Conozco muchos practicantes así....muy difícil, muy difícil.
El otro día publiqué un texto del profesor Kikuchi muy bonito, muy interesante sobre la alimentación del gusano de seda.
Sólo come hojas de morera y deben estar secas sino no las quiere.
Si están mojadas no las come, espera a que se sequen aunque tenga mucha hambre.
Otra alumna vino a varios talleres y cuando servíamos la comida ella comía todo en menos de un minuto....y yo le decía...¿por qué no masticaste, por qué comiste tan rápido?
Y la respuesta era..."porque tenía mucha hambre".....
Pero el gusano de seda espera aunque tenga que pasar días enteros sin comer.
Aunque tenga muchísima hambre, si la hoja de morera está mojada no la come.
Aguanta con voluntad de hierro.
El gusano de seda tiene la voluntad de hierro.
También la tiene mi estudiante que come rápido.
Y también la tiene la antigua estudiante que entra y sale de la macrobiótica y que repite ..."es difícil...es difícil..".
El bebé es igual.....sólo quiere tomar pecho...sólo pecho.
Todos los días el mismo alimento.....de mañana, de tarde, de noche.
En medio de una fiesta, le pide el pecho a su madre cuando tiene sed o hambre.
Un bebé o un gusanito de seda tienen su instinto sano.
El instinto es la voluntad de hierro, la voluntad infinita, la sabiduría infinita.
Ellos están conectados con su lado infinito.
Su lado infinito es la voluntad superior que quiere el bien supremo, la felicidad suprema, la abundancia suprema.
Pero los seres humanos a medida que crecemos, que desarrollamos una identidad (ego) perdemos esta conexión.
Entonces olvidamos nuestra grandeza, olvidamos que somos infinitos.
Nos identificamos con nuestro yo físico, pequeño, temporal y lleno de limitaciones.
Pero seguimos siendo infinitos, sólo que lo olvidamos como el Rey Nabucudonosor que era el rey más poderoso del mundo, el Rey de Babilonia, pero perdió el juicio y vagaba desnudo por los bosques gritando como un mono salvaje y comiendo pasto como una cabra.
Aprendamos del gusano de seda, del águila, del bebé, del búfalo.
Ellos están conectados a la vida infinita sin bloqueos, sin creencias, sin visiones distorcionadas.
El problema del ser humano es que puede hablar....si usa mal su palabra crea un sistema de creencias al repetir...es difícil...es difícil....no aguanto....no puedo....es imposible....yo no puedo cambiar.....soy diabético....soy pobre....soy muy mayor.....no tengo suerte en el amor....y cosas por el estilo.
La palabra vuelve al hombre como un Dios, pero si la usa mal lo convierte en un ser miserable, más miserable que un gusano de seda.
Al que cree que macrobiótica es muy difícil, muy duro, les digo que es muy fácil, muy placentero, muy apasionante, muy divertido, muy creativo.
Pero lo es para mí porque yo uso otro tipo de lenguaje.
Estas palabras repetidas han creado otros programas subconscientes y otra realidad.
Pero no estudian ni desean aprender la metafísica, las leyes de la mente o nuestra naturaleza infinita.
No practican meditación.
Simplemente viven con los programas recibidos durante su educación y se arrastran por la vida como esclavos de estos programas limitantes.....y así no consiguen progresar porque creen que la macrobiótica es un tema de comidas y recetas.

-Martín Macedo-

viernes, 20 de mayo de 2022

No es posible separar salud de enfermedad

 No es posible separar salud de enfermedad.

Como tampoco el día de la noche.
¿Dónde empieza el este y dónde acaba?
La vida infinita no se puede separar en categorías rígidas.
Sólo la mente lógica discriminativa gusta de clasificar y compartimentar dividiéndolo todo en categorías y sub categorías.
Por ejemplo los seres humanos son una expresión de la inteligencia infinita, y el ego del humano los divide en razas y las razas en regiones y las regiones en países y los países en ciudades y las ciudades en barrios.
La enfermedad y la salud forman un todo indivisible.
Eso significa que no se puede eliminar ninguna de las dos.
Todos pasamos por la experiencia de la salud y también por la experiencia de la enfermedad.
Luz y oscuridad, frío y calor; todos pasamos por estas dos fases opuestas, yin y yang y lo necesitamos para madurar como cuerpos y como almas.
Por lo tanto la enfermedad no debe ser vista como un error, o un castigo o mala suerte.
Quien nunca enfermó es como un estudiante que nunca perdió un examen en el colegio secundario o en la universidad.
O como un boxeador que nunca perdió una pelea.
No es un boxeador maduro, no conoce la realidad, cree que puede seguir siendo invencible el resto de su vida.
Es inmaduro como un niño que nunca tuvo un gran revés en la vida.
Así la persona que se jacta de que nunca se enfermó o que nunca se enferma porque es muy fuerte, porque tiene una gran genética es inmadura.
Tiene una mente infantil que no ha madurado porque sólo experimentó el 50% de la realidad de la vida infinita.
Hay médicos que son muy fuertes genéticamente, muy guapos, muy inteligentes, muy estudiosos y que tienen muchos cursos de post grado y maestrías.
Saben sobre las enfermedades porque las han estudiado o visto en otros pero no las han experimentado.
Esa inexperiencia los aleja de la sabiduría porque un médico que nunca enfermó o pasó por la experiencia de una enfermedad crónica no comprende verdaderamente el arte de curar.
Pienso que los más grandes médicos son los que han experimentado graves enfermedades y las han superado.
Conocen las dos caras de la moneda, han pasado por el calor del verano y por el frio del invierno.
Han madurado y pueden dar un consejo sabio.
Pero muchas personas admiran al médico o a la médica bonita, guapa, simpática e inteligente porque se deslumbran por la apariencia bonita y no por la sabiduría de la vida infinita que está tras la fachada atractiva.
Ohsawa decía que hay que invitar personalmente a las enfermedades y vencerlas a todas para dominar el arte de la cura natural.
Quien les teme o las evita nunca será un verdadero maestro de la salud, un verdadero maestro sanador.
No creo que debamos provocarnos enfermedades.
Ellas vendrán solas como llega solo, el invierno sin que lo llamemos.
Y cuando lleguen no debemos temerles sino aprovechar para probar nuestros conocimientos del Orden del Universo y así dar el examen y salir aprobados como grandes maestros de la medicina natural.

-Martín Macedo-

jueves, 19 de mayo de 2022

Qué hacer con el dolor?

 Qué hacer con el dolor?

La medicina tiene una respuesta que nadie cuestiona, desde el estudiante que recién empieza, hasta la enfermera que trabaja en los servicios hospitalarios.
El dolor hay que calmarlo.
Analgesia.
Ese es propósito principal de la ciencia médica.
Calmar el dolor, aliviar, hacer más agradable la vida.
Hay una especialidad médica llamada "cuidados paliativos".
Los enfermos terminales están en sus casas esperando el desenlace final de su enfermedad.
Todos los días vienen los profesionales que con la mejor intención traen sus medicinas para hacer más llevadera la transición.
Y traen todo tipo de analgésicos, incluyendo morfina y otras medicinas muy poderosas que calman el dolor.
Su propósito es bien definido: calmar el dolor, aliviar.
No están allí para curar.
Porque ellos creen, el paciente cree, la familia cree, el director del hospital cree que están frente a un cuadro incurable.
Entonces no tienen el propósito de curar.
Su propósito es quitar el dolor.
Si alguien propone una cura o una alternativa se molestan y dicen que tengan cuidado con los que dan falsas esperanzas.
Que son oportunistas que sólo quieren aprovecharse de la desgracia del enfermo.
Todo eso es muy lógico.
Pero quien tiene el propósito de calmar el dolor sólo tendrá éxito en ese limitado campo.
Algunos enfermos no creen en este sistema basado en químicos.
Ellos quieren la curación, tienen fe en la curación, creen en el poder de la vida para hacer un milagro.
Entonces el propósito cambia.
Ya no es el alivio del dolor.
Sino la salud, la curación, el bienestar infinito.
La inteligencia infinita responde a su intención y pone a su alcance las llaves, los libros, las personas indicadas para acercarse poco a poco a ese propósito.
Muchos enfermos tienen como objetivo supremo calmar el dolor.
Se enfocan en eso y pierden el rumbo porque curarse o no deja de ser su prioridad.
Su prioridad pasa a hacer calmar el dolor.
Aunque les implique morirse más rápido.

.Martín Macedo-

domingo, 15 de mayo de 2022

El arte de dejar ir

Jung reveló que esto era la clave o secreto para la liberación o la integración total de la psique. En la conformación de su propia teoría psicoanalítica, Carl Jung estudió las más diversas culturas, desde la alquimia occidental hasta el taoísmo, entre muchas otras corrientes un tanto oscuras para el pensamiento moderno.

Notablemente, en su comentario al texto de alquimia interna taoísta «El secreto de la flor de oro», el psicólogo suizo revela lo que podríamos considerar el secreto para la integración de la psique humana, algo así como el mecanismo que conduce a la piedra filosofal que es el alma en su estado individuado.

Esta forma de operar de la psique es paradójicamente un no-hacer, lo cual es, como famosamente expresó Pascal, lo más difícil que podemos hacer: no interferir, dejar que la naturaleza corra su curso, que se autorregule y que la luz de la vida se actualice en nosotros. Este concepto se encontraba claramente en el wu wei taoísta, pero también en la teología del dominico alemán Meister Eckhart, quien enseñó que al anular la propia voluntad, la divinidad se asentaba en el alma y la creación (el Logos) perpetuamente se rehacía en toda su gloria.

Como dice el teólogo Matthew Fox, Jung aprendió de Meister Eckhart el significado de «la liberación en un contexto psicológico». El mismo Jung en el siguiente párrafo nos revela las claves de su famosa técnica de la imaginación activa la cual usaba para extraer del inconsciente algo así como la materia prima de los alquimistas pero en un sentido psicológico:

¿Qué hicieron estas personas para hacer posible el desarrollo que las liberó?

En tanto lo que puedo ver, no hicieron nada (wu wei) sino que sólo dejaron que las cosas sucedieran. Como el maestro Lü-tsu enseña en el texto, la luz circula conforme a su propia ley si uno no abandona su propia vocación.

El arte de dejar que las cosas sucedan, la acción a través de la no-acción, dejar ir el propio yo, como lo enseña Eckhart, fue para mí la llave que abrió la puerta hacia el sendero. Debemos dejar que las cosas sucedan en la psique. Para nosotros, esto es de hecho un arte del cual casi nadie conoce nada. La conciencia siempre está interfiriendo, ayudando, corrigiendo y negando, nunca dejando que el proceso psíquico fluya en paz…

Podemos encontrar en esto, que Jung nos dice es lo más simple (pero lo más simple es lo más difícil), la clave abierta al acertijo de la psique. Desde la misteriosa filosofía de Lao-Tse hasta la genial síntesis de racionalidad e intuición que es la obra de Jung.

Nos dice el Tao Te King que «el sabio busca no-hacer y deja que las cosas sigan su curso». Es de sabios no interferir, pero para poder lograr realmente no interferir es necesario un gran entendimiento de la realidad, un conocimiento de los mecanismos de la mente y de la naturaleza, una confianza en esa naturaleza, en el universo, en la inteligencia cósmica, dios, etc., y la calma y tranquilidad que da ese conocimiento para simplemente observar e incluso disfrutar desapegadamente del flujo.

Este conocimiento no es fácil de adquirir (aunque a la vez es lo más sencillo, es nuestra propia naturaleza) y solemos esforzarnos demasiado en intentar lograrlo… mientras tanto, podemos confiar en sabios como Eckhart o Jung y en nuestra misma intuición e intentar no aferrarnos a los sucesos y dejar que todo ocurra por sí solo, como si las cosas fueran en sí mismas perfectas y milagrosas.

Fuente: Pijama Surf

El mapa de los 7 juicios

 Ohsawa estableció el mapa de los 7 juicios.

Esto es muy importante porque para ayudar a los enfermos que nos consultan no alcanza con darles una dieta.
Necesitamos que comprendan el mapa de los 7 juicios porque la enfermedad no viene de la comida, sino del bajo juicio, de una forma de pensar errónea que no toma en cuenta el Orden del Universo.
Los tres primeros juicios son los juicios bajos.
Juicio mecánico (comer como un autómata como los que comen pipas durante un partido de fútbol).
Juicio sensorio (como sólo lo que es sabroso y evito lo que no lo es).
Juicio sentimental (comer los alimentos que se comparten con amigos o familia, sin importar su calidad sino por compartir la emoción de estar juntos).
Estos son los juicios bajos y aquí está la inmensa mayoría de las personas incluyendo presidentes, personas importantes del mundo científico, financiero, religioso y académico.
Los juicios más altos son
Juicio intelectual (aquí se eligen los alimentos por su contenido en vitaminas y otros nutrientes).
Juicio social (comemos lo que todo el pueblo come para que alcance para todos como en el caso de los países socialistas).
Juicio ideológico (las dietas y normas alimenticias de Cristo, Buda, Moisés y otros maestros espirituales).
Juicio supremo (comer y beber cualquier alimento que nos ayude a realizar nuestro potencial infinito, la salud infinita y la felicidad infinita).
No importa si su origen es animal, vegetal o mineral; en el juicio supremo lo importante es realizar la salud infinita y para eso podemos tomar todo el Universo si fuera necesario sin ningún tipo de prohibición.
Es una pirámide: abajo está la mayoría y en la medida que subimos hay menos y menos gente.
La alimentación es fundamental para realizar nuestra vida.
Si la elegimos con un bajo juicio, crearemos un infierno en nuestras vidas y así seremos como los demonios que habitan en el infierno.
El demonio tiene el juicio más bajo, mecánico y sensorio.
Come y bebe por placer, o mecánicamente, sin conciencia, sin responsabilidad, sin considerar las consecuencias.
Así se arruina y se enferma sin falta, cuando llega a los 40 o 50 años.
Algunos demonios tienen una genética muy fuerte y siguen nutriéndose mal hasta los 100 años pero son una pequeña minoría.
Son los más desgraciados porque siguen fumando, intoxicándose durante muchos años, y no son felices porque nadie que vive intoxicándose se siente feliz.
Si la persona que nos consulta sigue en su juicio bajo ( y la mayoría lo sigue estando a pesar de que le demos una dieta) al poco tiempo recaerá en su bajo juicio una vez que los exámenes del médico indiquen una mejoría o una curación.
Por eso es necesario ayudar al enfermo a subir hasta el juicio supremo porque es la única garantía de que seguirá en la senda de la macrobiótica por el resto de su vida.
El estudio es la clave para alimentar los juicios superiores, porque éstos son básicamente el sistema de creencias de la persona, las ideas que alimenta y cuida la persona.
Pero si no lee, si no cultiva el estudio ni la meditación, volverá a sus antiguos programas de juicio bajo donde el alimento es meramente una fuente de gratificación o emoción.
Así retorna la enfermedad una y otra vez.
Las personas así dicen que la macrobiótica no les dio resultado y siguen buscando remedios que les mejoren su calidad de vida pero sin modificar su sistema de creencias.
Por esa razón podemos considerar a la lectura como un alimento.
Un alimento incluso más importante que la comida física.
Porque lo que comemos físicamente es sólo una proyección de lo que nos dicta la mente.
Y la mente controla nuestra conducta y cada decisión que tomamos.
Por tanto, nuestro estado de salud no es el resultado de lo que comemos sino de nuestras ideas sobre lo que debemos o no debemos comer.
Cada pequeña decisión es como sembrar una semilla..
Y los frutos llegarán tarde o temprano.
De nada sirve visitar a los especialistas, porque ellos no comprenden el proceso.....sólo nos indicarán medicinas químicas que en vez de mejorarnos nos empeoran aún más.

-Martín Macedo-

viernes, 13 de mayo de 2022

Cuando los niveles de vitaminas y de hierro están bajos

Frecuentemente me plantean la duda sobre qué hacer cuando los niveles de vitaminas y el nivel de hierro y otros nutrientes están por debajo de lo normal.

Hay un valor que se considera "normal" y este valor es fijado por expertos que trabajan para la industria de los fármacos.
Su salario es pagado por ellos y ellos sirven a los intereses de estas compañías y no al bienestar de la humanidad.
Y este salario es generalmente muy alto para asegurarse de que sus trabajadores sean leales al sistema.
Claro que siempre basándose en los más estrictos estándares científicos.
Me plantean muchas veces estas dudas, y también a mis consultores que están estudiando y tienen que dar una respuesta a sus pacientes.
Casi siempre los valores de laboratorio dan alguna anomalía y casi siempre esta anomalía se debe corregir con medicamentos.
Una de nuestras estudiantes me comenta que a su esposo le encontraron los valores de hierro bajos y que le indicaron tomar suplementos farmacéuticos de hierro.
Y no saben qué hacer...o los toman o no los toman.
Los médicos les argumentan que no es seguro que puedan recuperarse con simples mejoras dietéticas, y por eso es necesario el medicamento.
Otras personas me dicen que en una revisión le encontraron la vitamina D baja o la vitamina B12 baja y que están tomando suplementación artificial por indicación médica.
Pero resulta que los valores normales los fijan los principales expertos del mundo y éstos son pagados por las industrias farmacéuticas.
Así que estos valores son fijados para favorecer estos intereses y estos expertos no desean perder sus empleos de elevada remuneración.
Cuando te dicen que te hallaron baja tal vitamina o mineral y te miran con cara de preocupación lo que esperan es que pases a tomar el suplemento.
Expertos en el tema de los hongos afirman que cuando hay una candidiasis o alguna colonización por otros tipos de parásitos bajan los niveles de algunas vitaminas.
En este caso además de la suplementación para subir estos niveles hay que tomar un antibiótico o un antiparasitario o antimicótico.
Para ser normal hay que tomar bastantes químicos.
Si uno se resiste lo miran feo y lo dejan asentado en la historia clínica.
Se nos ha educado para que vayamos a hacernos revisiones y controles periódicos.
Estos tienen un precio y además casi siempre salimos preocupados y con estrictas indicaciones de tomar algo para normalizarnos.
Así funciona el sistema.
No podemos confiar en la naturaleza.
No debemos confiar en nuestro sentido común porque no estamos formados en medicina.
El proveedor de servicios médicos se ha preparado extensamente y cuida nuestra salud; por esa razón debemos seguir sus indicaciones.
De no hacerlo nos exponemos a riesgos importantes para nuestra salud.
Pero nosotros estudiantes del Principio Único no somos ignorantes de los temas médicos y científicos.
No sólo que dominamos estos temas sino que además criticamos las fallas del sistema.
Buscamos el equilibrio entre las dos energías creadoras yin y yang y sabemos que cuando estamos en este equilibrio todas las vitaminas y minerales se nivelan naturalmente.
Porque sabemos que hay una inteligencia infinita en nuestros cuerpos que saben más que cualquier experto.
Así podemos alcanzar la salud sin fármacos.
Sólo con una excelente nutrición y con sólidos conocimientos sobre medicina natural.
No tenemos miedo porque el miedo es el resultado de la ignorancia.
Ellos son los que tienen miedo.
El sistema se sostiene por el miedo, funciona por el miedo y prospera por el miedo.
Si se acaba el miedo el sistema colapsa.
Porque todo aquel que toma medicinas lo hace por temor a descompensarse.
Nadie toma medicinas por la convicción de que está construyendo una salud infinita.

-Martín Macedo-

jueves, 12 de mayo de 2022

Señoras sed bellas, debéis volveros más y más bellas.

 Estoy espantado por la presencia en el campamento de antiguos macrobióticos aún sanpaku. Es muy difícil.

Encontré una señora de Estados Unidos, que vino a verme por primera vez hace tres o cuatro años. Era muy bella, muy bella, extremadamente hermosa, pero tenía algo triste, muy triste. Entonces le pregunté “¿es feliz? – “No”. ¿Es rica? – “Si, pero desgraciada”. Descubrí enseguida el origen de esa tristeza; era sanpaku. Era hermosa, pero sanpaku; eso da escalofríos. Entonces me confesó que tenía 45 años, se había casado dos veces y sus dos maridos murieron. Tenía una gran fortuna heredada de sus esposos, pero no era feliz. Asistió a mis conferencias en la Academia Budista de Nueva York, y comprendió por qué era tan desdichada y por qué estaba sanpaku. Al cabo de un mes, volvió y me costaba reconocerla, alegre y rejuvenecida. Realizó esa transmutación en sólo un mes y se curó sola. Sigue en Nueva York y después de un año volvió a casarse y es muy feliz. Me escribe de vez en cuando, cada vez más feliz. Su esposo es médico, pero abandonó la medicina oficial y se volvió macrobiótico gracias a la belleza de su mujer, una belleza muy elocuente. Esa belleza puede convencer a cualquiera sin hablar. Como dijo Oki hace unos días en París: “en este mundo no le temo a nada, salvo a Ohsawa y a las mujeres”. Aquella mujer es bella y omnipotente. Para ella nada es imposible. Señoras sed bellas, debéis volveros más y más bellas. Pero no debe ser una belleza adquirida exteriormente con una “máscara de Hollywood”. Conozco muchas actrices desdichadas porque su belleza viene del exterior. Vuestra belleza debe venir del interior, de vuestra vitalidad. Es totalmente otra cosa, como el bien artificial y el bien natural.
Conferencias de Georges Ohsawa
Saint Medard de Guizieres
Francia 1964

miércoles, 11 de mayo de 2022

Todo es mente

 Si viniera Dios a visitarte y te preguntara.. ¿qué edad te gustaría tener?

¿No sería maravilloso?
Supongamos que tenemos 60 años y le decimos a Dios que nos gustaría tener 30 años.
Entonces Dios lanza un haz de poderosa energía y nos convierte en jovenzuelos de 30 en unos pocos minutos.
Todo esto parecería una linda historia para una película de ciencia ficción.
Pero es posible.
Estoy absolutamente convencido.
Es posible si comprendemos en profundidad la estructura de nuestra mente.
Nuestra mente subconsciente es creadora y se limita a cumplir órdenes.
Si le ordenamos crear un cuerpo con una edad biológica de 30, eso hará de una forma natural y lo más rápidamente posible.
Jesús lo enseñó hace un buen tiempo cuando dijo que si tienes fe del tamaño de un granito de mostaza le dices al monte que se arroje al mar y el monte saltará de inmediato.
Pero la mente subconsciente no está sola; está celosamente custodiada por la mente lógica y razonadora que es la mente consciente.
Es como el portero del edificio; no deja pasar a ningún visitante a menos que esté seguro de que es alguien que no pondrá en peligro a los habitantes del edificio.
Como el subconsciente cumple cualquier orden la inteligencia infinita puso a la mente consciente para que haga un riguroso filtro.
Pero a veces el vigilante tiene ideas muy rígidas aprendidas en su cultura y no deja entrar a casi nadie al edificio sólo a dos o tres personas.
Así nos perdemos lo mejor del mundo, debido a que la mente consciente cierra el acceso a nuevas ideas.
Debemos convencerlo de que deje pasar las nuevas órdenes.
Si lo hacemos dejará entrar a la matriz infinita nuevas semillas verbales.
"Mi edad biológica es de 30 años".
Para burlar la férrea vigilancia, los sabios crearon técnicas de relajación física y estados meditativos en los cuales el vigilante se adormece y así podemos sugestionar al subconsciente con mayor facilidad.
Mi edad biológica es de 30 años....una y otra vez...hasta impregnar día y noche a la matriz creadora infinita.
Entonces si la semilla prende en la matriz infinita, dará su fruto y tendremos un cuerpo biológico de 30 años aunque tengamos 60 o 65 de edad cronológica.
Así que ahora nadie diga que no se le avisó.
Estudiemos la estructura de la mente.
Estudiemos la biología del cuerpo.
Estudiemos la cocina superior basada en tradiciones muy sabias.
Nadie diga y sienta que "estoy viejo" o "estoy envejeciendo".
La afirmación cargada de emoción termina por penetrar en la matriz infinita.
De poco sirve hacer dieta si se dan estas feas órdenes.
De poco sirve dar buenas órdenes pero sin atender la nutrición.
Por eso algunos maestros de la ciencia espiritual terminan muy enfermos.
Tienen tanta fe en el poder mental que piensan que pueden fumar y beber lo que deseen.
Porque ellos creen que "todo es mente".
Pero usan esa verdad universal para justificarse.
Por eso si somos sabios para decretar también debemos ser sabios para nutrirnos.

-Martín Macedo-

martes, 10 de mayo de 2022

Filosofía Nietzscheana

 𝟑𝟕

"¿Vas corriendo delante de todos?, ¿lo haces como pastor o como ser excepcional? Puede haber un tercer caso: el que corre porque huye... 𝑃𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑖𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎".
𝟑𝟖
"¿Eres sincero o no eres más que un comediante? ¿Eres un representante o eres eso mismo que representas? En última instancia, puede que no seas más que la imitación de un comediante... 𝑆𝑒𝑔𝑢𝑛𝑑𝑜 𝑐𝑎𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑖𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎".
𝟒𝟎
"¿Eres de los que se quedan mirando, o de los que echan una mano?; ¿o de los que apartan la vista y se marginan? ... 𝑇𝑒𝑟𝑐𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑖𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎".
𝟒𝟏
"¿Quieres ir al lado de los demás, andar delante de ellos, o caminar solo? Hay que saber 𝑞𝑢𝑒́ es lo que queremos y el hecho mismo de 𝑞𝑢𝑒 queremos... 𝐶𝑢𝑎𝑟𝑡𝑜 𝑐𝑎𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑐𝑖𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎".
Nietzsche. F. (𝟐𝟎𝟎𝟒). 𝐶𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑒 𝑓𝑖𝑙𝑜́𝑠𝑜𝑓𝑎 𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑡𝑖𝑙𝑙𝑎𝑧𝑜𝑠.