lunes, 8 de octubre de 2018

Frases de Pitágoras


Pitágoras (569 a. C. – 475 a. C.) es un importante filósofo y matemático griego. Fue el fundador de la Escuela pitagórica, una sociedad que, si bien era de naturaleza predominantemente religiosa, se interesaba también por la medicina, la cosmología, la filosofía, la ética y la política, entre otras disciplinas. El pitagorismo formuló principios que influyeron tanto en Platón como en Aristótelesy, de manera más general, en el posterior desarrollo de la matemática y en la filosofía racional en Occidente.
No te pierdas hoy estas maravillosas frases suyas, no te dejarán indiferente.

Citas célebres de Pitágoras

Si sufres injusticias, consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas.
No digas pocas cosas en muchas palabras, sino muchas cosas en pocas palabras.
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.
Más le vale a un hombre tener la boca cerrada y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.
El que habla, siembra. El que escucha, recoge.
La ira comienza en la locura, y termina en el arrepentimiento.
Si hay luz, entonces hay oscuridad; si hace frío, hace calor; si hay altura, hay profundidad; si hay sólido, hay fluido; si hay dureza, hay suavidad, si hay calma, hay tempestad; si hay prosperidad, hay adversidad; si existe la vida, existe la muerte.
Escribe en la arena las faltas de tu amigo.
Entre dos hombres iguales en fuerza, el más fuerte es el que tiene la razón.
El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.
La felicidad consiste en poder unir el principio con el fin.
Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.
Cállate o di algo mejor que el silencio.
El legislador debe ser el eco de la razón, y el magistrado el eco de la ley.
No despreciéis a nadie: un átomo hace sombra.
Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.
No sabe hablar quien no sabe callar.
Es difícil transitar al mismo tiempo por muchos caminos de la vida.
La amistad es una igualdad armoniosa.
Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.
Debes hacer grandes cosas, no prometer grandes cosas.
Prefiero el bastón de la experiencia que el carro rápido de la fortuna.
El principio es la mitad del todo.
No tengas más que una mujer y un amigo. Las fuerzas del cuerpo y del alma no toleran más.
Preciso es encontrar lo infinitamente grande en lo infinitamente pequeño, para sentir la presencia de Dios.
La amistad es el vínculo de dos almas virtuosas.
Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo, y de hacerlo bien.
No temas morir. La muerte no es más que una parada.
“Si” y “no” son las palabras más antiguas y simples, pero que requieren más reflexión.
El alma es un acorde; la disonancia, su enfermedad.
Elige más bien ser fuerte de alma que fuerte de cuerpo.
En tres partes se divide el alma humana: en mente, en sabiduría y en ira.
No te vuelvas enemigo del hombre del cual dejas de ser amigo.
Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.
Nada perece en el universo; todo cuando acontece en él no pasa de meras transformaciones.
Mide tus deseos, pesa tus opiniones, cuenta tus palabras.
La preocupación germina en la cuna de la ignorante pereza.
Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.
Evitad todo aquello que pueda atraer a la envidia.
Escoge la mejor manera de vivir; la costumbre te la hará agradable.
La libertad dijo un día a la ley: “Tú me estorbas”. La ley respondió a la libertad: “Yo te guardo”.
Sobre todas las cosas, respétate a ti mismo.
Hombre, no seas esclavo ni tirano de tu mujer.
Los amigos son como compañeros en un viaje, que deben ayudarse mutuamente para perseverar en el camino hacia una vida más feliz.
La perfecta igualdad no existe, sino entre los muertos.
La razón es inmortal, todo lo demás es mortal.
Lo máximo que tiene el hombre es el alma, que lo induce al bien o al mal.
Los números gobiernan el universo.
Escucha, serás sabio; el comienzo de la sabiduría es el silencio.
¡Oh legislador! No me des leyes para los pueblos, sino pueblos para las leyes.
Cuando más hacemos, más podemos hacer; cuando estamos más ocupados es cuando tenemos más tiempo para divertirnos.
Si quieres vivir mucho guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo.
La habilidad y la necesidad habitan cerca una de la otra.
La filosofía es un afán del saber libre y desinteresado.
Los hombres que siempre hablan de la verdad son los que más se aproximan a Dios.
No seas ambicioso y tacaño; la justa medida es excelente en tales casos.
Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor.
La sal nace de los padres más puros: el sol y el mar.
Practica la justicia con palabras y hechos, y no tengas el hábito de actuar sin pensar.
Los amigos comparten todas las cosas.
Las matemáticas son la base de todo, y la geometría es la forma más alta de estudios matemáticos. El mundo físico se puede entender a través de las matemáticas.
El silencio es la primera piedra del templo de la Filosofía.
De todas las cosas se pueden hacer dos afirmaciones y que sean completamente contrarias.
No se debe abandonar el puesto sin permiso de aquel que manda. El puesto del hombre es la vida.
No te envanezca ser amado mucho por una mujer a quien profesas ardiente amor.
Antes que al médico llama a tu amigo.
El hilo de la vida se aflojaría si no fuera mojado con algunas lágrimas.
Los números tienen personalidades, características, fortalezas y debilidades.
Descansa satisfecho de hacerlo bien y deja que otros hablen de ti como les plazca.
Hay geometría en el zumbido de las cuerdas. Hay música en el espacio entre las esferas.
Todo lo que el hombre hace a los animales, regresa de nuevo a él.
No interrumpas a una mujer que baila para darle un consejo. No hables de cosas abstractas a las gentes superficiales.
La mayoría de los hombres y mujeres, por nacimiento o por naturaleza, carecen de medios para avanzar en riqueza o poder, pero todos tienen la capacidad de avanzar en conocimiento.
Y nos volveremos a ver ante mi cayado.
Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.
Nunca mojes tu pan en la sangre de los animales ni en las lágrimas de tus semejantes.
Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.
Una tonelada de ciencia no vale más que una gota de sabiduría.
Sobre la nube con su sombra está la estrella con su luz.
Nadie que no haya obtenido el imperio de sí mismo es libre. Ningún hombre que no pueda ordenarse a sí mismo, es verdaderamente libre.
No permitas que una golondrina haga su nido bajo tu tejado.
Perdona a tu hijo si confiesa su falta, también si la oculta; pero no si la niega.
La tierra regala riqueza profusamente y alimento pacífico. Y os brinda alimentos que están libres de muerte y de sangre.
Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer.
No revuelvas el fuego con un cuchillo.
El pensamiento es una idea en tránsito, que una vez que se libera, nunca se puede volver a atraer, ni se puede recordar la palabra hablada. Ni nunca se puede borrar el acto abierto.
El orden es el más hermoso ornamento de una casa.
Abandona los grandes caminos, sigue los senderos.
Teorema de Pitágoras: establece que en todo triángulo rectángulo, el cuadrado de la longitud de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de las respectivas longitudes de los catetos.
Sé bueno al igual que los que fueron buenos contigo.
El poder es el vecino cercano de la necesidad.
Tan pronto como se despiertes, pon en orden las acciones que realizarás el próximo día.
No veas en tu enemigo más que un amigo extraviado.
Quien corta con un cuchillo la garganta de un buey y permanece sordo ante los bramidos de temor, quien es capaz de matar impávido a un atemorizado cabrito, y se come el pájaro al que él mismo ha alimentado, ¿cuán lejos está del crimen un hombre así?
Para no perder el tiempo, no leas más que los anales de un sólo pueblo: todos los pueblos se parecen.
Resuélvete a seguir la conducta más excelente y por costumbre te deleitarás con ella.
Cuando estés fuera de casa, no vuelvas nunca la vista atrás, pues las erinias siguen tus pasos.
Respeta el juramento con toda suerte de religión. Honra después a los genios de bondad y de luz.
Un golpe de tu amigo es mejor que un beso de tu enemigo.
Si se os pregunta: “¿qué es la muerte?”, responded: “la verdadera muerte es la ignorancia”. ¡Cuántos muertos entre los vivos!
Mientras los hombres sigan masacrando a sus hermanos los animales, reinará en la tierra la guerra y el sufrimiento y se matarán unos a otros, pues aquel que siembra dolor y la muerte no podrá cosechar ni la alegría, ni la paz, ni el amor.

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