lunes, 21 de mayo de 2018

Decreto para la abundancia

Yo soy la abundancia eternamente garantizada. Por ser el hijo de Dios, no me someto a ninguna circunstancia que esté por debajo del amor. Yo no permito en mi vida nada que no sea amor. Hasta ahora, mi ignorancia por no saber quien soy ha robado mi poder espiritual y he soñado que debo luchar para ser libre, pero hoy lo he recuperado y todo llega de manera natural y fluida.

No existe obstáculo entre la abundancia y yo; no hay fuerza en el Universo que se oponga a que mi vida esté colmada de riquezas internas y externas. Era solo mi mente con sus dudas y miedos que hoy y para siempre suelto. Nada jamás puede faltarme porque así lo elijo. Mi Fe es infinita porque sé quién soy y el Cosmos entero me obedece, mientras me prosterno a sus pies agradeciéndole y amándolo. Me merezco lo mejor ahora; no mañana, y por eso sigo el llamado de mi corazón y las consecuentes acciones que debo realizar.



A partir de hoy, dejo de darle poder al mundo, a la sociedad y a mis circunstancias actuales y me demuestro a mi mismo que tengo el poder para atraer lo que necesito y merezco en todo momento. Yo soy el creador de mi realidad y elijo una vida digna en todas sus formas. Yo soy la suprema ley de atracción; la abundancia, la dignidad, el amor y la fe. Dios va a responder a mi llamado porque soy su hijo, porque me ama y porque su reino es también mi reino. Amén.


(Fernán Makaroff)

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