domingo, 22 de octubre de 2017

La grandeza consiste en dar a lo grande

La grandeza consiste en dar a lo grande.
No alcanza con tener grandes ideas.
O tener un bello discurso.
Algunos políticos dotados de oratoria seducen a los pueblos con bellos discursos y alcanzan el poder por el uso hábil de las palabras.

Las palabras son muy poderosas.
Pero si no se respaldan con acciones éstas pierden credibilidad.
Y así la palabra pierde calidad.
Y se convierte en mentira, en engaño.
En fraude, en charlatanería.
Un hombre no es grande por lo que dice.
O por sus ideas.
Sino por sus acciones.
Pero un hombre activo que hace muchas cosas pero sin ideas y sin saber comunicarlas, tampoco es grande.
La grandeza comienza con grandes ideas.
Comunicadas con maestría para mover las emociones de los que las escuchan.
Pero se consagra como grande cuando pasa a la acción.
Entonces es cuando un hombre o mujer son verdaderamente grandes.
Maravillosas ideas.
Maravillosas palabras.
Maravillosas acciones, llenas de pasión y voluntad.
Es en mi opinión el camino hacia la gloria de las personas y las naciones.
Porque una nación es un conjunto de seres humanos.
Pero si no tienen grandes sueños, se quedan estancados.
Y si hablan vulgaridades y temas sin contenido, se atrofian sus mentes y sus almas.
Y si además no aman el trabajo y la disciplina.
No crecen, no se desarrollan y se quejan de competencia desleal.
Una gran nación está hecha de grandes hombres.
Con grandes ideales.
Con una gran fe en su capacidad de llevarlas a la práctica.
Con una gran voluntad y determinación.
Una nación cansada no ama el trabajo y anhela los festivos y fines de semana como la gloria suprema.
Una nación sana y vigorosa sueña con la grandeza.
Y la salud de las naciones depende de su forma habitual de nutrirse.
Ya que la nutrición es la base del ascenso o descenso de la voluntad de hacer y de la calidad de las aspiraciones.



-Martin Macedo-

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