sábado, 9 de julio de 2016

Cinco tipos de liderazgo que plantea la psicología de los grupos

Todos conocemos a una o varias personas que parecen haber nacido con un don especial, el de saber dirigir, organizar, mandar, ordenar, innovar, motivar o encaminar las acciones de los demás. Podríamos hablar de decenas de funciones que conformarían distintos tipos de liderazgo, sin embargo será más sencillo repasar las características de cada uno.
En primer lugar, cabe destacar que las actitudes de los distintos tipos de liderazgo se apoyan en varios pilares que podemos identificar fácilmente. Por ejemplo, en el desarrollo de las habilidades sociales, la capacidad de empatizar sin que esto cause daño a los objetivos últimos que persigue el grupo, la intuición que acierte a la hora de elegir de manera rápida y eficaz aquellos aspectos que son relevantes frente a los distractores, etc.
Seguro que cada uno de nosotros nos hemos encontrado con una o varias personas como estas a lo largo de nuestra vida o, incluso, quizás nosotros mismos seamos una de ellas. Pero cuidado, no caigamos en el sinsentido común, pues tenemos que tener presentes dos aspectos cuando hablamos de liderazgo.
Los aspectos que comparten todo los tipos de liderazgo

Como hemos comentado, hay dos puntos a considerar antes de que podamos llamar líder a una persona sea cual sea el tipo de acciones que lleva a cabo:
  • Por un lado, no todas las personas que se ofrecen o intentar hacerse líderes de un grupo son las que mejor están capacitadas para ejercer este rol de liderazgo dentro del propio grupo.
  • Por otro lado, como todas las actitudes favorables a la corriente de deseabilidad social, lo cierto es que hay más personas que se consideran tocadas por la varita del liderazgo de las que realmente lo son.
¿Tocadas por una varita? El asunto es más complejo. Sí, más que la magia o el hecho de hablar de una capacidad en la que puede tener una influencia relevante nuestra genética.
Incluso, para hacer esta breve introducción hemos dejado de lado una certeza que a la hora de profundizar no podemos obviar: una persona que es una buena líder para un grupo que tiene una determinadas características y objetivos– no tiene por qué serlo para otro. Un ejemplo fantástico de esto no lo ofrecen los deportes colectivos.
Raro es el fin de semana que un entrenador no es relevado en su cargo. Preparadores que son despedidos la mayoría de las veces por no haber sabido encaminar de la manera adecuada al grupo que dirigen y no tanto por ser más o menos hábiles a la hora de inculcar aspectos técnicos referidos al deporte en el que ejercen.
El problema es que la misma receta no sirve para distintos grupos, que el modo de trabajar que requiere un equipo creado con un presupuesto escaso no es el mismo que el que necesita otro repleto de estrellas.

5 tipos de liderazgo planteados desde la investigación en psicología de los grupos

La palabra liderazgo en psicología está ligada a un nombre y a un experimento: el realizado por Kurt Lewin en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. En dicho marco histórico asistimos al ascenso al poder de varios dictadores que fueron capaces de conseguir que un gran número de personas se creyera su proyecto, estuviera o no equivocado.
Así, queda subrayada una cuestión que, no por parecer obvia, deja de ser relevante: para que surja un nuevo líder se requiere que exista un vacío de poder o  se cuestione el que ya está establecido.
Si seguimos tirando del hilo histórico, podemos apreciar como el interés por el estudio del liderazgo que apareció inicialmente en la jerarquía militar y política se ha extendido a otros ámbitos, como pueden ser el educativo, el deportivo -del que antes hemos puesto un ejemplo-, o el empresarial.
Dicho de otra manera, desde que se ha visto cómo el liderazgo y los distintos tipos de liderazgo influyen en el aspecto productivo se ha convertido en una cuestión de relevancia universal.
Actualmente, no contamos con una única clasificación de estilos de liderazgo. Así, vamos a describir una de las más prácticas y reconocidas por la psicología de grupos. Dicha clasificación diferencia cinco tipos de liderazgo, dos más de los establecidos inicialmente por Kurt Lewin.

1. Liderazgo delegativo (laissez-faire)

Hablamos del líder invisible o que permite hacer cuando se ejerce un liderazgo delegativo. Es una especie de gestor cuyo cometido es distribuir las tareas. Es especialmente efectivo en aquellos grupos formados por personas muy capacitadas y motivadas que solamente están esperando que alguien les facilite la dirección que han de seguir.
O sea, este tipo de líder es el que procura que las directrices sirvan de enlace o vía de comunicación con el resto de los miembros del grupo. El peligro del líder delegativo viene generado por situaciones en las que sea necesaria su actuación y no intervenga.
Estamos ante un líder que de pecar, peca por defecto, y por lo tanto, es fácil que un elemento desestabilizador haga que todo se le vaya de las manos. Un ejemplo de líder delegativo podría ser Gandalf en esta escena.

2. Liderazgo autocrático

A diferencia del líder anterior, el líder autocrático es un líder intervencionista. El canal de este líder es unidireccional, ya que solamente dice pero no escucha al grupo que dirige. Por otro lado, suele ser un lider muy controlador y que funciona especialmente bien en aquellos grupos que, estando motivados, tienen muchas dudas sobre cómo desarrollar las tareas que se les ha encomendado.
El peligro de este líder es que puede ser realmente desmotivador para grupos que estén muy preparados, haciendo que todos se caigan por el precipicio una vez que ha decidido -sin saberlo- dirigirse hacia él.
Finalmente, el líder autocrático suele albergar un sentimiento de superiodidad frente a las personas que dirige, una contaminación que puede hacer mucho más peligrosa la alerta descrita anteriormente. Un ejemplo de líder autocrático en la historia es Margaret Tatcher.

3. Liderazgo democrático

Como bien habrás intuido, tiene mucho que ver con la justificación de muchos sistemas políticos occidentales.  El líder democrático trata de potenciar al máximo la bidireccionalidad comunicativa.Dirigiendo, pero sin olvidar la importancia de ser sensible ante el feedback que le aporte el grupo ante sus decisiones. Es más, es el permanente elemento consultor lo que caracteriza a este tipo de liderazgo.


Es un buen líder para grupos preparados pero que no cuenten con demasiada motivación. El hecho de sentirse escuchados puede ser el mejor remedio para este déficit, incrementado así sensiblemente su interés, tanto por los procedimientos como por los objetivos. Un ejemplo de líder democrático en la historia es Nelson Mandela

4. Liderazgo transaccional

El liderazgo transaccional se encuentra enfocado a los objetivos. El líder adquiere el papel de guardián de la motivación del grupo. Opera otorgando recompensas o imponiendo castigos en función del desempeño o el interés.
Este tipo de líder, si hábil con su tarea, es bueno para procesos largos y tediosos en los que el grupo no tiene ni puede encontrar fácilmente una motivación intrínsica -asociada a la propia tarea- en aquello que tiene que realizar.
Así, pudiendo actuar como recompensas solamente aquellas que son externas, será un buen líder aquel que se centre en su distribución y consiga hacerla de una forma efectiva.
El peligro de este tipo de liderazgo reside en aquello que rodea al objetivo, como el ambiente dentro del propio grupo, que muchas veces queda dañado por la competitividad frente a estas recompensas de las que hablamos (ascensos, vacaciones, flexibilidad, etc.). Un ejemplo de liderazgo transaccional es el de los entrenadores de fútbol.

5. Liderazgo transformacional

El liderazgo transformacional tiene líder centrado en la motivación del grupo, pero desde la tarea. Su intención es que el grupo logre los objetivos, sí, pero sin menospreciar otros objetivos. Estos fines laterales pueden ser muy distintos y variados: la adquisición de competencias de los miembros del grupo, el clima que se genere dentro del grupo, el cuidado del entorno, etc.
Este tipo de líder es especialmente bueno cuando tiene que dirigir a un grupo que no tiene un alto grado de conocimiento ni motivación y sobre el que la presión por alcanzar unos objetivos principales no es alta. Un ejemplo de liderazgo carismático es John. F. Kennedy.
Como vemos, los tipos de liderazgo planteados desde la investigación en psicología de los grupos en psicología de los grupos constituyen perfiles muy definitivos. Sin embargo, a la hora de gestionar y dirigir un grupo, no siempre los líderes se comportan de manera única, sino que normalmente la diversidad es la norma.

Lamenteesmaravillosa.com

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