sábado, 8 de enero de 2022

La pobreza es una actitud

La pobreza es una actitud, es la actitud de desperdiciarse a sí mismo. El pobre desperdicia su tiempo, desperdicia sus ideas y termina desperdiciando su dinero. La pobreza ni empieza, ni termina con el dinero, sino contigo. Se dice que nuestra mentalidad, produce nuestros resultados. Así que ya puedes imaginar lo mala que puede ser una mentalidad de pobreza.

La forma en cómo te tratas, define como la riqueza te va a tratar. Como es la habitación en la que duermes, así suele ser tu vida. Como está tu ropero, así suele estar tu vida. Como está tu cama, así suele estar tu vida.

Las cosas se parecen a sus dueños. Tu auto eres tú, tu ropa eres tú, el lugar en el que vives eres tú y tus vecinos, tu celular eres tú, tu computadora eres tú, tu refrigerador eres tú, tu alacena eres tú. No hablo de un parecido físico, sino del intangible: una persona limpia tiene cosas limpias, una persona ordenada, tiene cosas ordenadas. Una persona organizada tiene su vida organizada.

La persona que quiere hacer mejoras consistentes en su vida, empieza paso a paso, de menos a más. Detectando el tipo de mentalidad que poseen, corrigiendo pequeñas actitudes, pequeñas acciones, realizando los ajustes necesarios en caso de que esta se encuentre orientada hacia la escasez, y no hacia la abundancia; para eso es importante reconocer y aceptar ciertos errores y condicionamientos que no les permiten a las personas avanzar a una vida más plena, próspera y productiva.

En algún momentos todos hemos caído en estos hábitos, pero es necesario tomar conciencia de estas actitudes negativas para mejorar. La riqueza es producto del orden, de la previsión, de la limpieza, del respeto al tiempo, de la confianza en uno mismo.

No eres rico porque tienes un millón de dólares en la mano, al contrario: puedes tener un millón de dólares en la mano como resultado de ser rico. El dinero hay que administrarlo como si fuese medicina. No hay que cuidarlo, hay que valorarlo y respetarlo.

Debido a la relación directa de nuestra mente con nuestro cuerpo a través de nuestro cerebro, finalmente lo que pensamos y en aquello que nos enfocamos, es lo que terminamos haciendo. Es decir, tu mentalidad y visión del mundo, creará precisamente tu mundo

¿Cómo cambiar la Mentalidad de Pobreza?

Esto que voy a decir suena duro pero la mayoría de personas con mentalidad de pobreza es sucia, desordenada, por lo general son impuntuales, no valoran su tiempo y por eso muchas veces lo desperdician consumiendo televisión basura. Gastan lo poco que tienen en una cerveza, y jamás en un libro. Como ve, no son pobres por el sueldo o por el trabajo que tienen, sino por la forma en cómo se tratan a si mismos.

Una vez que ya eres conciente de que tienes mentalidad de pobreza, y puedes reconocerlo y aceptarlo; y estás dispuesto a cambiar todo eso, puedes empezar de la siguiente forma:

1. Cambiar las creencias.

Lo primero sería cambiar las creencias que han construido una mentalidad de pobreza en tu mente, por las creencias que te ayudarán a construir una mentalidad de riqueza. Reemplaza las creencias equivocadas que aprendiste en tu entorno familiar, en la escuela, o con amigos; por unas creencias que te den abundancia. Aunque esto suene sencillo y haya mucha información de como lograrlo, este cambio de mentalidad requiere más que “actitud positiva” o “piense y hágase rico” u otras fórmulas rápidas. Esto requiere de un proceso de constancia y firmeza.

2. Cambiar el entorno en el que vivimos.

Así como hemos adquirido una mentalidad de pobreza debido a nuestro entorno familiar y cultural, la mejor forma para reemplazar creencias de pobreza por creencias de riqueza es precisamente cambiar nuestro entorno. Así es, cambiar el ambiente que alimenta nuestros pensamientos. ¿Y como puedes lograr esto? Dejar de frecuentar personas con mentalidad de pobreza y estrechar lazos de amistad con personas más exitosas o que tienen lo que a ti te hace falta.

3. Nos convertimos en lo que vemos, leemos y oímos.

¿Cómo estás usando tu tiempo libre? ¿De qué estas llenando tu mente? ¿Cuántas horas le dedicas a la televisión, el internet y tus redes sociales? ¿Cuántos libros estás leyendo al año? Si queremos construir una mentalidad de riqueza la recomendación es que seas muy cuidadoso a la hora de decidir con que tipo de cosas vas a alimentar tu mente.

De las 24 horas del día se recomienda dedicar 8 horas para trabajar, 8 horas para descansar y 8 horas para hacer lo que más nos gusta hacer y para hacer de nosotros mejores personas.

Usar con sabiduría esas 8 horas para ser una mejor persona van a ayudarte mucho para cambiar toda mentalidad de pobreza por una mentalidad de abundancia. Por ejemplo, puedes reducir el tiempo que usas para navegar por tus redes sociales y en ese tiempo decide leer un libro, puedes inscribirte en un curso de emprendimiento, o terminar tus estudios inconclusos, de seguro que tu mentalidad cambiará.

Relaciónate mejor y busca alimentar tu mente con los contenidos correctos, y pon en práctica lo aprendido. No basta con saber lo que tienes que hacer, debes poner manos a la obra.

«Vive a partir de hoy una vida diferente, orden es coherencia y la coherencia arroja resultados inimaginables».

viernes, 7 de enero de 2022

La gran voluntad

 La gran voluntad quiere que brilles.

Pero a ti eso te asusta un poco.
La gran voluntad quiere que disfrutes de salud infinita.
Pero tú le pones límites a la salud con tus creencias llenas de prejuicios.
La gran voluntad quiere que goces de una gran abundancia económica pero tú no lo permites porque crees que no hay suficiente para todos.
La gran voluntad quiere que seas inmensamente feliz, pero tú no lo puedes aceptar porque la vida te "ha enseñado" a ser realista.
La gran voluntad quiere que uses todo tu tremendo potencial pero a ti eso te parece peligroso.
La gran voluntad quiere que manifiestes la luz infinita pero a ti eso te parece algo muy soberbio y temes las consecuencias.
La gran voluntad quiere que vivas el paraíso en la Tierra pero con todo este cóctel de creencias limitantes te cierras el acceso.
Por eso no es suficiente con limpiar el aparato digestivo con una dieta saludable.
Es necesario limpiar la mente de toda la basura que heredamos de una cultura muy atrasada espiritualmente.
Porque como es arriba es abajo.
Si no se limpia lo de arriba, lo de abajo seguirá recibiendo su carga diaria de tóxicos emocionales.
La meditación diaria y persistente es una herramienta de valor extraordinario para poco a poco limpiar la mente de tanto residuo tóxico.
Permite a la gran voluntad que haga de ti una encarnación viviente de la suprema belleza y la suprema sabiduría.
No le pongas límites a tu salud ni a tus finanzas.
Quita las barreras que te separan de la suprema felicidad.

-Martín Macedo-

Todos dicen "feliz año"

 Todos dicen "feliz año".

Todos desean tener un año feliz.
Todos deseamos la felicidad.
Parece que en este punto todos estamos de acuerdo.
Pero sentimos que es algo muy difícil, poco probable.
Yo quisiera compartir una receta que a mi me ha funcionado.
Simplemente tomo la decisión: este será un año muy muy feliz.
Tomo esa decisión cada día, sin fallar jamás.
Recientemente leía unas palabras del profesor Kikuchi.
Decía: la boca es sagrada.
Porque la calidad de la sangre depende de la boca.
La palabra depende de la boca.
Las palabras son la única forma de informar al gran poder de lo que realmente queremos.
Si cada mañana le hablamos al Gran Poder diciendo...quiero que este año sea muy muy muy feliz...el Gran Poder tomará esa palabra como una Orden, como cuando uno ordena en el restaurante y el mozo toma nota.
Pero si nos quejamos o si criticamos los males del mundo o si empleamos palabras duras y vulgares y lo hacemos constantemente, estamos usando nuestra boca sagrada para ordenar toda esa basura que llegará en forma de experiencias para arruinarnos el año.
El sabio cuida cada palabra sagrada que sale de la boca sagrada.
La Biblia también recomienda cuidar la palabra sagrada al decir "de toda palabra ociosa os pedirá cuentas el Señor".
Los sabios toltecas tienen un acuerdo....."ser impecable con las palabras".
Entonces con grandes palabras tendremos un gran año.
Si cada día tomamos esa decisión de ser felices, muchos eventos felices vendrán hacia nosotros.
Porque este universo es amistoso y nos soporta....nos da todo lo que le pedimos, todo lo que ordenamos.
Pero la gente no lo sabe y usa palabras feas, negativas, llenas de ira.
Y si siembra veneno, cosechará veneno.
Usemos llaves verbales o mantras.
Uno que yo uso y me da resultados maravillosos es este: "sólo como la salud infinita".
Si un bocado no me da esa salud infinita, no me interesa comerlo.
No importa su sabor o su aspecto...si no contribuye a la salud infinita no me interesa y no lo tomo.
"Sólo como la salud infinita".
A veces puedo fallar, pero si el 99% de mis bocados son de esa calidad...es sólo cuestión de tiempo.
No importa si es el año del tigre, del chancho o de la gaviota.
Si la mente y la corazón están decididos a tener un año feliz.
Tendremos un año feliz.
Y si el tigre quiere darnos una mano, bienvenida sea.
Feliz año queridas bocas sagradas.
Porque toda boca es sagrada.
Es la puerta que nos permite engullir el universo.
Bocado a bocado.

-Martín Macedo-

El ambiente es todo

 El ambiente es todo.

El germen es un espejo de su ambiente.
Por eso no tiene sentido hablar de gérmenes más o menos contagiosos, más o menos agresivos, más o menos peligrosos.
Y la razón es muy simple: toda forma de vida desde las microscópicas hasta las más complejas se alimentan de su ambiente.
El ambiente es como una madre que amamanta y cuida a su bebé.
Ella lo cuida, lo protege, lo alimenta y le da todo lo que necesita.
Pero si la madre se va a su trabajo por razones de necesidad, habrá un cambio en el ambiente que soporta al bebé.
El bebé no será el mismo, porque su ambiente fue modificado para peor....no recibe su leche materna ni la atención de su madre.
El bebé percibe un ambiente hostil o con carencias.
Por esa razón la legislación contempla a las madres con bebés para que estén en casa con su licencia maternal al menos por 3 a 6 meses dependiendo del país.
La calidad del bebé depende de la calidad del ambiente que lo nutre.
Porque el ambiente es lo que alimenta esa vida.
Las células también se alimentan del ambiente.
Si el ambiente es ácido o alcalino, dulce o salado, contiene químicos del estrés o químicos del amor y la felicidad...todo eso es comido por la célula y la calidad de la célula depende de la calidad del ambiente porque su comida es su ambiente.
Los virus, las bacterias, los hongos necesitan de su ambiente para nutrirse, para vivir, para multiplicarse.
Porque ellos son un reflejo del ambiente, porque el ambiente es su nutrición.
Si hervimos patatas en agua salada la patata tendrá un cierto cambio químico y físico.
Pero si la hervimos en agua con miel y especias aromáticas, habrá otra patata.
Porque yin y yang no se pueden separar nunca y ninguna forma de vida se puede separar de su ambiente.
La patata no puede elegir, el virus no puede elegir.
Ellos reflejan inmediatamente la calidad de su ambiente.
Pero nosotros podemos elegir cuáles componentes del medio externo se convertirán en nuestro medio interno.
Los virus agresivos o contagiosos lo son únicamente en ciertos ambientes de los cuales se nutren forzosamente.
Sólo responden a la nutrición de su ambiente.
Tenerles miedo es simplemente el resultado de la ignorancia de que virus y ambiente son yin y yang....y no se pueden separar.
Todo es nutrición.
Porque la nutrición es simplemente el intercambio vital entre ambiente y un ser vivo.
Y por eso la salud y la enfermedad sólo dependen de la alimentación y de su calidad.
Pero la medicina siempre encuentra un culpable externo...nos asusta y luego nos ofrecen una solución también externa.
Que sólo ellos pueden fabricar.
Qué sólo ellos pueden distribuir con las garantías necesarias.
Y nosotros les damos el poder para que nos curen, al creer en sus argumentos científicos.
Para finalmente perder todo control sobre nuestra salud.

-Martín Macedo-

jueves, 6 de enero de 2022

Salud Infinita

 Nuestros llamados problemas se deben básicamente a una baja calidad de nuestra comida.

La mayor parte de los alimentos que se pueden conseguir hoy en día tanto en las grandes ciudades como en el campo tiene una calidad pésima.
Eso se debe a que se considera que producir comida es un negocio.
Y en los negocios todos quieren ganar.
A cualquier precio, incluso degradando y destruyendo a la propia naturaleza.
El que produce se enfoca en la rentabilidad económica.
El que compra no tiene muchas opciones y debe comer esa calidad inferior porque o come eso o muere de hambre.
Claro que se pueden conseguir productos de mejor calidad, pero a unos precios más altos y con un cierto contenido en aditivos químicos.
Los países pobres ni siquiera tienen acceso a una mejor calidad y por eso están condenados a ser países débiles y sin esperanzas de mejorar.
La gente no comprende que cuando baja la calidad de su comida se afectan todas las áreas de su actividad.
No sólo se debilita su salud, sino también su inteligencia, su sabiduría natural, su inmunidad natural y su habilidad para crear riqueza.
Y no pueden pensar claro.
Así se genera un círculo vicioso donde el débil se vuelve cada vez más débil.
Y para que no piense mucho le damos instagram, celulares y deportes, fútbol y baloncesto.
La macrobiótica nos arroja un foco de luz sobre este panorama tan inquietante: mejore la calidad de su comida y su vida mejorará y será feliz.
Podemos producir una gran calidad sólo cuando estudiamos a fondo yin y yang.
Así aún cuando no haya una buena calidad en los mercados, podemos transmutar esa baja calidad en nuestras cocinas, con elementos simples como el fuego, la sal, el tiempo y las combinaciones de los alimentos.
Por eso cuando hablan de la dieta macrobiótica a mi me parece que no han entendido bien.
En 1945 los sobrevivientes a la bomba atómica no lo hicieron gracias a una dieta sino a una aplicación de yin y yang según las directivas del maestro Ohsawa.
Porque se trata del arte más creativo del mundo; se trata de crear la vida, la vida más grande y poderosa partiendo de lo más simple, lo más económico, lo más sencillo.
Claro que en ciertos entornos en mas fácil.
Y en otros es más difícil.
Pero la paradoja de la vida indica que donde es más fácil la gente no lo valora.
Nuestra calidad de vida sólo mejorará cuando mejoremos la calidad de nuestra comida.
Porque la comida proviene de nuestro medio ambiente, y el medio ambiente es parte de este universo en el cual existimos.
Quien elige los alimentos en base al sabor y aspecto no demuestra sabiduría porque renuncia a la salud infinita por un poco de placer.
En Navidad se celebra la importancia de la familia.
La familia nos asegura esa alta calidad de comida que nos protege y nos fortalece en medio de un mundo lleno de desafíos.
Pero la mayor parte de las familias se reúnen para gratificarse sensorialmente.
Así unen esfuerzos para que en sus reuniones el foco esté en la cantidad y no en la calidad.
Creen que tienen calidad, porque para la mentalidad actual, calidad significa más sabor, más estética y más placer.
Pero la familia macrobiótica crea la más alta calidad todos los días y no sólo en Navidad.
Y por eso nuestra felicidad dura todo el año.
Porque nuestra comida nos hace más sabios.
Y nuestra sabiduría crea una mejor comida.
Día tras día...y a ese camino lo denominamos "salud infinita".

- Martín Macedo-

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Compras de navidad

 Las multitudes tienen prisa por hacer sus compras de Navidad y se apiñan en los centros comerciales para llevar la abundancia a la mesa de nochebuena.

¿Y qué comen?
Proteína animal en cantidad, alcohol, harina y azúcar refinada.
Sin conciencia, sin reflexión, sólo siguen la inercia colectiva.
El triunfo del juicio sensorio.
De lo rico quiero más, de lo rico quiero mucho.
Porque esto es lo que hacen todos.
Es un paradigma, siempre se hizo así, es una tradición.
Ya lo hacían los romanos en sus famosas comidas con todo tipo de carnes.
Construyeron un gran imperio a toda velocidad, con gran determinación.
Y con la misma voluntad, con la misma determinación destruyeron sus imperios biológicos.
Roma era grande porque los romanos eran grandes .
Pero cuando se entregaron a los placeres del segundo nivel de juicio, el imperio se derrumbó en poco tiempo, porque cuando la gente se deteriora, la nación entra en declive.
No conocemos otra forma de festejar.
La humanidad tiene prisa por destruir su preciosa salud.
La medicina le provee de medicinas para que la destrucción sea menos dolorosa.
Debemos dejar de ser occidentales.
No para convertirnos en orientales.
Debemos volver al principio.
Sin ningún tipo de identidad.
Convertirnos en la vida infinita.
Convertirnos en la maravilla que siempre ha querido manifestarse pero ha debido esperar durante siglos debido a nuestros programas y tradiciones bárbaras.

-Martín Macedo-

lunes, 20 de diciembre de 2021

Seguimos avanzando hacia nuestra meta

 Y seguimos avanzando hacia nuestra meta.

Se está terminando el año y paso a paso seguimos en camino.
Un pequeño paso a la vez, eso es lo importante....así se llega a cualquier lugar del mundo.
La meta debe ser constante y las acciones pocas o muchas deben estar en armonía con el propósito que hay en nuestra mente.
Algunos dicen que la salud infinita es una utopía, otros estudiantes de macrobiótica ni siquiera lo intentan.
Están condenados al fracaso, porque falta la visión, la imagen mental que es la fuerza motora que da vida a nuestras acciones.
Se trata de un sueño muy hermoso, y no debemos desistir aunque nuestros progresos hayan sido ínfimos.
Lo importante es comprender cómo opera la Ley de yin y yang.
Nuestro cuerpo se yinniza cada vez más en la medida que pasa el tiempo porque la ley de la impermanencia todo lo desintegra.
Por eso nuestra presencia física en este mundo es temporal y no debemos perder el tiempo, ni permitir que otra personas nos hagan perder el tiempo.
Ohsawa era un iluminado.
El enseñaba que la tarea primordial del hombre es crear un cuerpo fuerte, porque no es posible una salud infinita en un cuerpo frágil y temeroso.
Ohsawa se hizo famoso porque trajo a Occidente una técnica para crear un cuerpo fuerte como el acero sólo con la alimentación.
Pero no es fácil comprender sus enseñanzas.
Una vez que tenemos un cuerpo fuerte, todo será mucho más fácil.
Es muy difícil vivir en una casa en peligro de derrumbe, con grietas y fisuras en las paredes donde viven bichos y parásitos.
Donde hay una atmósfera lúgubre y deprimente.
Nuestra alma no está feliz en un cuerpo así, tóxico, cansado, sin energía.
Cuando el nivel de juicio es bajo y se persigue el sabor rico se llega muy pronto a este tipo de cuerpo decadente y enfermo.
Se produce la infelicidad debido a ese segundo nivel de juicio (sensorio).
La mayor parte de la humanidad vive en este bajo juicio y a veces sube brevemente al juicio sentimental.
De todas formas todos queremos tener un cuerpo fuerte y buscamos esa fuerza instintivamente en los alimentos.
Los occidentales lo hacen consumiendo mucha carne y derivados animales.
No saben hacerlo de otra forma porque no comprenden el Orden del Universo y los otros alimentos son todos yin debido a los procesos de refinado y a los aditivos químicos.
Eso fuerza a un consumo cada vez mayor de yang animal, creando acidez en la sangre, gente impaciente, malhumorada, violenta y con una visión de la vida centrada en las urgencias de la supervivencia, donde vale todo, donde prima la ley del más fuerte.
Los asiáticos y otras culturas tradicionales comprendían la ley y crearon la fuerza con cereales cocidos con sal.
Pero cuando los pueblos de oriente comenzaron a usar arroz blanco perdieron su fuente de poder y también se vieron forzados a usar mucho más pescado, cerdo y pollo, incluyendo los muy espirituales habitantes de la India de fuerte tradición vegetariana.
O sea que tanto orientales como occidentales construye su fuerza yang con proteína animal y sal refinada....así su éxito es breve ya que dura mientras son jóvenes y sus arterias y riñones no se obstruyen con tanta grasa densa.
Estrellas de los juegos olímpicos como Usain Bolt se retiran antes de los 30 años.
Es un escándalo.
Tienen una genética prodigiosa y sólo les rinde beneficios durante su temprana juventud.
A los 30 años están jubilados, son viejos, porque sus arterias están duras.
Y no tienen otra opción.
Deben crear el yang infinito con carne pues no conocen otra forma.
Pero nosotros conocemos otra forma.
Seguimos la antigua escuela de crear yang infinito con cereales cocidos con sal de gran calidad y mínimas cantidades de alimentos animales.
Los veganos no podrán crear el yang infinito.
Los que siguen la dieta keto tendrán un éxito breve debido a la hiper acidificación de la sangre porque son los que más carne comen.
Tampoco los vegetarianos ni los que ponen su fe en el cds.
La única forma de crear el yang infinito, conservarlo hasta los 100 años y sin dañar el medio ambiente, ni sacrificar innecesariamente vidas animales es la alimentación basada en el orden macrobiótico.
Yo creo que este es el descubri-miento más importante del mundo.
Pero muchos no comprenden; aún explicándoles detalladamente no comprenden, no desean aprender, no abren sus mentes.
Conozco gente que ha visto cómo sus padres o parientes se han curado con la macrobiótica y aún así no aceptan su belleza y no la practican.
Es la arrogancia, la enfermedad más difícil de curar.
Pero con el tiempo se cura, aunque a veces lleve varias vidas.
Al final el tiempo infinito lo cambia todo.
Porque el cambio no deja nada en un estado constante.
Todo cambia.
Hasta las posturas inamovibles.
Y por eso debemos aprender a ser pacientes.
Porque finalmente llegaremos a nuestra meta.

-Martín Macedo-