lunes, 30 de septiembre de 2019

Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey



 Hábitos para la victoria privada

Primer Hábito: SER PRO-ACTIVO.  Hábito de la responsabilidad.

-      Tenga iniciativa, sea pro activo.
-      Elija su propio destino.
-      Usted es responsable de lo que haga y genere en su vida y su consecuencia.
-      Decida que quiere hacer y hágalo.

La pro-actividad se refiere a que ante cada estímulo del ambiente tenemos la libertad (albedrío) de decidir la respuesta que queremos dar, esto quiere decir que no somos esclavos de las acciones que sobre nosotros se efectúan, sino libres ejecutores de nuestra conducta.

Los Seres Humanos somos la CAUSA de todo lo que recibimos, lo que nos suma o lo que nos resta en éste aquí y ahora (a mediano y largo plazo todo suma).  Significa comprender que generamos todo lo que recibimos en nuestras vidas, a partir de quién estamos siendo o de quien hemos sido en el pasado aún aquello que desde la mirada física (la mirada de los 5 sentidos), pareciera no tener nada que ver con nosotros.

De ésta manera los seres humanos vamos a generar un tipo de vida si creemos que los resultados que recibimos pueden llegar a tener que ver con razones ajenas a nosotros y un tipo de vida diametralmente opuesta y distinta si comprendemos e incorporarnos  la certeza de que NADA ES INOCENTE, es decir que CAUSAMOS, GENERAMOS y ATRAEMOS todo aquello que recibimos, tanto lo que suma como lo que resta en este aquí y ahora de nuestras vidas.

Los  eventos (los llamados “accidentes”, “enfermedades”, “robos”, etc.) y los personajes (personas con quien nos vinculamos) que “recibimos” no “nos pasan”, los eventos “no pasan”, los eventos cuando los “recibimos”, significa que los estamos generando a partir de quién estamos siendo o de quien estuvimos siendo.

Todo lo que generamos los seres humanos en el pasado y en el Aquí y Ahora de nuestra vida está directamente relacionado con lo que emitimos, con lo que estamos generando, y desde esta perspectiva no hay una milésima de algo  que recibamos que no lo hayamos generado nosotros, sea lo que sea que estemos recibiendo.

Es decir si nos paramos en formas de ser íntegras, en todo aquello  que genera una “energía” limpia, genuina, armoniosa, fresca y despejada que honra la vida o en formas de ser desintegras, todo aquello que genera una energía y vibración turbia, nociva y des-honra la vida. De esto dependen los resultados que tengamos en nuestras vidas y de lograr lo que legítimamente deseamos.

Segundo Hábito: EMPIECE CON UN FIN EN MENTE. Hábito del liderazgo personal.

-      Imagine su objetivo.
-      Sea creativo.
-      Escriba su propio libreto.
-      Use esto como base de lo que hace cada día.

Este hábito consiste en que nuestra conducta no la rige ni el capricho ni el azar. Requerimos tener objetivos precisos a los cuales acercarnos: un título universitario, comprar una casa o un auto, mantener una relación armoniosa con nuestros familiares y compañeros de trabajo, identificar y desarrollar el talento agregando valor a la sociedad.

Cada vez que tomemos una decisión requerimos pensar si ésta nos acerca o nos aleja de nuestros objetivos y de nuestra integridad, es decir aquellas decisiones que generan una “energía” limpia, genuina, armoniosa, fresca y despejada que honra la vida.

Tercer Hábito: ESTABLEZCA PRIMERO LO PRIMERO. Hábito de la administración personal.

-      Haga sólo lo que es importante para lograr su objetivo.
-      Emplee más tiempo para lo que es realmente importante para lograr su objetivo, y no a lo que lo apremie como urgente.

 El capitulo comienza un una frase del sabio alemán Goethe: "Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos". Consiste en distribuir nuestro tiempo sobre la base de prioridades.

El autor describe un método de organizar el tiempo sobre la base de cuatro cuadrantes en los cuales coloca las actividades: urgentes, no urgentes, importantes y no importantes.

Hábitos para la victoria pública

Cuarto Hábito: PENSAR EN GANAR-GANAR. Hábito del beneficio mutuo.

-      Cree la interdependencia.
-      Busque el beneficio mutuo en un ganar-ganar.
-      Hay suficiente para todos.
-      Tenga una mentalidad de abundancia.
-      Busque aquellas soluciones que beneficien a todos.

Este hábito indica que nuestras interacciones con otros seres humanos siempre deben ser de mutuo beneficio, que no existe otra opción. Nuestra relación con un cliente debe ser ganar-ganar, si yo gano y mi cliente pierde, pierdo al cliente.

No existe otra opción, aunque a corto plazo otros tipos de relaciones resulten en ganancias inmediatas, a largo plazo vemos que son ineficaces y perjudiciales para ambas partes.

El autor explica que si después de razonar con nuestro interlocutor no logramos un acuerdo ganar-ganar, nos queda la opción de "no hay trato".

Quinto Hábito: PROCURE PRIMERO COMPRENDER Y DESPUES SER COMPRENDIDO. Hábito de la comunicación efectiva.

-      Tenga empatía. Póngase en los zapatos del otro.
-      Escuche hasta entender internamente a la otra persona.

Este hábito nos invita a ponernos primero en el lugar del otro, de ver las cosas desde su punto de vista.

Se basa en el refrán popular de " Todo es del color del cristal con que se mire".

Es quizás el más difícil de practicar, casi siempre pasamos más tiempo hablando que escuchando y creemos que las cosas sólo pueden ser de la manera en que nosotros las vemos.

Sexto Hábito: LA SINERGIA. Hábito de la interdependencia.

-      El total es mayor que la suma de las partes.
-      Comparta.
-      Valorice y celebre las diferencias.
-      Busque nuevas alternativas que eliminen los obstáculos encontrados.
-      Encuentre formas de cooperar con todos.

Algunas metas las podemos lograr solos, pero los proyectos de valor y grandes sólo las podemos lograr con trabajo en equipo y cooperativo.

Hábito de renovación

Séptimo Hábito: AFILE LA SIERRA. Hábito de la mejora contínua.

-      Sea consistente.
-      Preserve, renueve y  mejórese a Ud. mismo.
-      Balancee sus cuatro dimensiones: física, espiritual, mental y socio-emocional.

Este capítulo comienza con la historia de un leñador que se encuentra tan inmerso en su trabajo de derribar árboles que olvida que dedicar unos minutos a afilar su sierra le haría ahorrar muchas horas de esfuerzo.

Aplicado a nuestra vida afilar la sierra se refiere a dedicar un breve espacio de nuestra vida a mejorar nuestras condiciones físicas, intelectuales y espirituales mediante el ejercicio físico y el estudio y la meditación.

Fundamentos de la efectividad personal y organizacional

Las cinco columnas que sostienen la estructura conceptual del pensa-miento de Stephen R. Covey, son las siguientes:

1.      Paradigmas
2.     Principios
3.     Proceso de adentro hacia fuera
4.     Hábitos de efectividad
5.     Niveles de efectividad

1. Paradigmas. De acuerdo con Covey, los paradigmas son los modos en que las personas ven el mundo, en el sentido de percepción, comprensión o interpretación.

Otro modo de entender los paradigmas es la idea de que son teorías, explicaciones, modelos o supuestos que son útiles para explicar la realidad.

Los paradigmas son mapas de nuestras mentes y corazones que dan origen a nuestras actitudes y conductas y, en última instancia, a resultados.

2. Principios -  Los principios -siempre en la visión de Covey- son leyes naturales en la dimensión humana que gobiernan la efectividad y que no pueden quebrantarse.

Estos principios representan verdades profundas, fundamentales, duraderas, universales y permanentes que han sido reconocidas por todas las civilizaciones importantes a través del tiempo. Si los paradigmas son el mapa, pues los principios son el territorio.

3. Proceso de adentro hacia fuera. Conforme a Covey, el proceso de cambio y desarrollo personal siempre se produce de adentro hacia fuera, y se sustenta en los principios, la persona humana (carácter, paradigmas y motivaciones) y los hábitos de la efectividad.

Esto quiere decir que los programas de cambio y desarrollo personal para poder ser realmente efectivos tienen antes que ser asimilados internamente por la persona traspasando las resistencias internas y las barreras externas.

4. Hábitos de efectividad. Los hábitos no serían sino la resultante de la intersección de tres elementos:

            1. Conoci-miento, responde al qué hacer y por qué;
            2. Capacidad, responde al cómo hacer; y
            3. Deseo, responde al querer hacer o motivación (para que).

Los siete hábitos encarnan principios esenciales arraigados en nuestra conciencia ética y en nuestro sentido común.

5. Niveles de efectividad

1.       La efectividad personal, basada en el principio de la confiabilidad, constituye la relación conmigo mismo.
2.      La efectividad interpersonal, sustentada en el principio de confianza, son mis relaciones e interacciones con los demás.
3.      La efectividad gerencial, sostenida en el principio del faculta-miento, es la responsabilidad de hacer que otros lleven a cabo determinada tarea con un claro sentido de responsabilidad y compromiso,
4.      La efectividad organizacional, soportada en el principio de alinea-miento, es la condición de organizar a las personas en armonía con las líneas maestras de la organización.



El Miedo: el único factor de riesgo

Lo primero que decimos en Bioneuroemoción frente a un síntoma o enfermedad es: ¡no tengas miedo! El miedo es el causante del agravamiento de cualquier enfermedad y, a veces, lleva a la muerte. ¿Por qué? Porque el miedo es biológico, creemos tenerlo sólo en la mente porque allí lo recreamos pero afecta directamente al cuerpo. Si pruebas tener un recuerdo doloroso o temido del pasado, sentirás inmediatamente su repercusión en el cuerpo. Haz la siguiente prueba: anota en un papel el nombre de alguien de tu pasado que te dejó una huella de dolor, haz una bolita de papel con el nombre y pásalo por distintas partes de tu cuerpo atendiendo la reacción. En alguna parte de tu anatomía sentirás una sensación diferente: ese es el lugar biológico donde se anidó el miedo.
El miedo es siempre sobre el pasado y sobre pensamientos puntuales que elegimos del pasado. Es imposible tener miedo sobre el futuro. ¿No lo crees? Respóndete esto:
¿Si borraran completamente tu memoria… tendrías ESE miedo?
¿Si pudieras usar el 100% del cerebro… tendrías miedo?
Por más que pienses que tienes miedo del futuro, es sobre una creencia del pasado, por algo que viste, te dijeron, o has heredado de tu transgeneracional. Ante el miedo pregúntate de dónde viene y elige buscar datos diferentes ¡porque también los hay! El miedo funciona como un noticiero: sólo nos da las malas noticias, y no de una manera objetiva. Por cada mala noticia hay muchas buenas, pero esas quedan en silencio.
Nos han educado en el miedo y hemos educado en el miedo… “cuidado, te puede pasar…”, “si lo haces…”, “te vas a caer, a enfermar, decepcionar…”, “no va a alcanzar, no vas a aprobar...” Esas memorias de miedo han quedado a la espera de que llegue algún acontecimiento levemente similar y se despiertan. O tal vez te pasó algo en el pasado que te causó dolor y proyectas ese dolor hacia el futuro… ¡lo que crees CREA!
Cuando tengas miedo recuerda:
- no estás viviendo el presente, sólo el pasado
- no puedes solucionar nada desde el miedo, porque lo que hagas desde ese estado de consciencia dará resultados similares a ese estado
- busca un momento de paz y busca dónde se ha instalado el miedo en el cuerpo. Respira, medita y busca imágenes positivas.
- No te rodees de gente negativa que te aporte nuevos miedos: el miedo no distingue “temas”, sólo aumenta su volumen
- ¿Cuántas veces tuviste miedo de algo y no pasó? ¿Te acuerdas cuando eras chico y tenías miedo a los monstruos del placard o de debajo de la cama?
- Ríe: mira comedias, escucha chistes, pon música alegre y baila. Cuando cambias la antena, inmediatamente el miedo cede su lugar.
Dice UCDM: “Sólo existen dos emociones: el miedo y el amor”. Cuando tengas miedo busca en qué no te estás amando y ámate. El miedo te lleva muy lejos de la Verdad, y la verdad es que eres un ser amado, hermoso, perfecto y poderoso.
“Cuando hiciste que lo que no es verdad fuese visible, lo que es verdad se volvió invisible para ti”. C12 VIII 3
No se trata de taparlo o encubrirlo: se trata de rescatar el amor perdido hacia ti que quedó atrapado en él.

BIONEUROEMOCION MENDOZA

La cocina tradicional basada en el Orden del Universo


Todo lo que sube debe bajar.
Todo lo que baja debe subir.
Esto no necesita ser demostrado científicamente, porque se trata de principios absolutos.
Yin y yang también son principios absolutos.
Y si la ciencia no desea estudiarlos es una pena.
El sol seguirá saliendo todas las mañanas por el horizonte sin importar si los hombres desean o no estudiarlo.
Cuando la salud es portentosa en algún momento comenzará su declive.
Si un equipo de fútbol arrasa con todas las copas y gana todos los torneos, está cercano su punto de inflexión donde comenzará su descenso hacia las profundidades.
Por ello hay un dicho popular muy sabio que afirma que "nunca hay que esperar más que cuando todo parece perdido".
La salud de las personas también sigue este principio.
Cuando la salud llega a su mínima expresión el alma está abierta a cambiar sus convicciones inflexibles y se abre a nuevas ideas.
Muchas personas aceptan la macrobiótica cuando su salud llega a ese punto donde la muerte se percibe como una posibilidad muy cercana.
Cuando tocamos fondo el ego suelta las riendas y nos deja a nuestra suerte.
Si lo hemos perdido todo, al ego eso no le interesa.
Entonces nos abandona y quedamos solos frente a la inmensidad del universo.
Ahí en medio de la nada la arrogancia se disuelve como una gota de tinta en la inmensidad del mar.
Cuando los humanos domesticaron el fuego se hicieron fuertes y dominaron al resto de los animales.
El uso de esa fuente casi ilimitada de yang (sal y fuego) en sus alimentos aumentó el poder y la salud de los humanos hasta que sometieron al mundo.
Pero todo lo que sube debe bajar.
Ahora la salud del ser humano está en el momento más bajo de la historia.
La mayor parte de las personas al llegar a los 40 años son alcanzadas por una o varias enfermedades degenerativas.
Los servicios de salud están desbordados.
Las epidemias se repiten todos los años en diferentes partes del mundo.
Los virus y bacterias encuentran enormes facilidades para colonizar organismos casi indefensos.
Esta declinación de la salud humana ha sido causada por la misma fuerza que la hizo subir hasta alcanzar su cenit.
El uso del fuego, el arte culinario.
El mismo arte que lo hizo subir, ahora lo está destruyendo.
El arte culinario se ha convertido en un arte prostituido, que busca sólo el placer y la emoción del momento, a costa de un declive constante de la maravillosa fuerza de los humanos.
La ciencia no puede detener este declive incesante porque no le interesa estudiar los principios absolutos.
El crudismo tampoco podrá frenar este descenso porque renuncia a toda técnica culinaria porque cree que destruye los nutrientes.
Sólo la cocina tradicional basada en el Orden del Universo podrá regenerar la salud humana y llevarla nuevamente hasta niveles supremos.
Por esa razón nuestras actividades educativas deben llegar a todos los países, ciudades, pueblos y aldeas.
Porque estamos en el mejor momento de la historia.
Para revolucionar los viejos paradigmas oxidados.

-Martín Macedo-

domingo, 29 de septiembre de 2019

El método KAISER

Cuando queremos terminar grandes proyectos, lograr metas importantes o hacer cambios significativos a nuestros hábitos, solemos asumir metas grandiosas, como empezar a ir al gimnasio cinco días a la semana o estudiar un nuevo idioma todos los días. Aunque asumir una mentalidad de cambio suma, enfrentar todas nuestras metas como si fueran un enorme cambio a nuestra vida puede resultar contraproducente, porque cualquier pequeña falla o desajuste terminará desmotivándonos.


El principio que rige el kaizen: una serie de mejoras continuas y pequeñas es mejor que un solo cambio grande

Es en ese punto donde nos conviene hablar y pensar en la filosofía kaizen. Kaizen (改善, ‘cambio beneficioso" o "mejora’ en japonés), es un término que significa "mejoramiento continuo", y su aplicación se conoce por las siglas MCCT: "mejora continua hasta la calidad total". En su uso común, es conocida como una estrategia de calidad en las empresas, y es una filosofía que se asocia a la manera de trabajar de ciertos sistemas de producción industrial, tanto orientales como occidentales. El origen de la filosofía proviene de la cultura  japonesa, donde se encuentra enraizado el concepto de que cada día debe contener en sí la posibilidad de una mejora.

Sin embargo, el hecho de que no formemos parte de una enorme empresa multinacional no significa que no podamos beneficiarnos de la filosofía kaizen. El principio que rige kaizen es que una serie de mejoras continuas y pequeñas es mejor y más efectiva que un solo cambio grande, y su enorme poder yace en su capacidad para sobrepasar nuestra respuesta natural al miedo y poner fin de este modo a nuestros impulsos de procrastinación. Tememos a los cambios grandes, pero las acciones pequeñas, llevadas a cabo de manera continua en el tiempo, pueden tener un impacto mucho mayor, convirtiéndose en hábitos y generando resultados permanentes.

En el centro del kaizen está la idea de que nuestro principal obstáculo es el temor al cambio, el vernos intimidados por un reto tan grande que podría hacernos fallar. Pero si cambiamos una enorme meta por una pequeña acción, ese impulso generador nos pone en movimiento y puede generar la bola de nieve que necesitamos. Si siempre hemos soñado con escribir una novela, proponernos de golpe escribir 2000 palabras al día puede que no sea la mejor idea. Pero podríamos proponernos escribir cincuenta: hacer el cambio tan fácil que sea difícil fallar, y luego de que nos hayamos acostumbrado a éste, incrementar el reto.

Un paso en la dirección correcta cada día es mejor que ningún paso

En el libro "Un pequeño paso puede cambiar tu vida", Robert Maurer narra la historia de una paciente con problemas graves de salud que necesitaba cambiar su vida sedentaria. Otros médicos le habían recomendado de manera enfática que debía hacer al menos media hora de ejercicio al día, pero siendo una madre trabajadora al borde de la pobreza, no tenía ni un minuto en el que no tuviera que estar corriendo de un lado al otro, y para cuando finalizaba sus tareas, sólo le quedaban energías para colapsar delante del televisor.

Maurer le pidió que hiciera un pequeño cambio: que caminara en el sitio, delante del televisor, un minuto al día. Por supuesto que esto no es ejercicio suficiente para curar un problema de salud, pero al mes de hacerlo, la mujer se había habituado, y podía seguir caminando en el sitio por cinco o diez minutos. Luego había perdido el miedo al ejercicio físico, y comenzó a usar las escaleras en vez del ascensor, y a incorporar otras formas de movimiento en su vida. Eso es kaizen: introducir cambios a nuestros hábitos de manera tan subrepticia que no tengan tiempo de defender su permanencia.

Si has tenido dificultades en generar cambios reales en tu vida, es posible que debas probar con cambios pequeños, llevados a cabo de manera continua. En mi experiencia personal, el momento que determina si voy a salir a correr un día determinado o no, es el momento en que me pongo los zapatos: ponerte los zapatos puede ser todo lo que necesitas para cambiar un hábito.

La abundancia

Para los deseos legítimos del alma (no para los caprichos del ego) la abundancia siempre estará a nuestra disposición. 

La abundancia es global o no es. Abarca todas las áreas del ser humano (las relaciones interpersonales, la filantropía, etc)

La abundancia es libertad...libertad de elegir, de hacer, de generar oportunidades. 

Para generar la abundancia requiero inyectar certeza, focalizarme en lo que es importante para mí, y definir las formas de ser...

El mundo físico (los cinco sentidos) se define en lo meta físico, en lo que no vemos, en lo intangible. El origen de la abundancia está en mis formas de ser. Primero soy lo que quiero ser, hago desde esa formas de ser y alcanzo materialmente lo que requiero para vivir en abundancia (SER-HACER-TENER).

Sabemos cual es la formula de la plenitud y la dicha. Es una ciencia exacta como la matemáticas. El dinero como una de las manifestaciones de la abundancia, es pura energía que acelera los procesos. El dinero es confianza depositada en tu cuenta resultado de entregar valor al mundo y a otro ser humano a partir de tu don o talento.




El dinero es confianza 



Una persona abundante nunca se queja 

jueves, 26 de septiembre de 2019

Cuando me sumerjo en la dificultad hallo la facilidad.


"Intento meditar pero me resulta difícil estar en el presente....mi mente vuela hacia el pasado o hacia el futuro y hago tonterías y no me cuido; me vuelvo autodestructivo".
Esa es la confesión de miles de personas que luchan para vivir vidas sabias y saludables.
Incluso toman clases de cocina, hacen yoga, ejercicios al aire libre, comen escrupulosamente comida biológica y ecológica.
Pero no consiguen estar centrados, presentes, en paz.
Parece muy difícil, pero en realidad es fácil.
La dificultad o la facilidad son intercambiables, son esencialmente lo mismo, las dos caras de una misma moneda.
Si usted nació y creció en España, hablar en español es lo más fácil del mundo.
Pero si un chino se muda a España hallará que hablar en español es lo más difícil del mundo y pensará..."qué duro es esto de hablar y entender el español".
Entonces podrá considerar que es algo demasiado difícil y se regresa a China.
Pero los asiáticos son demasiado listos para rendirse fácilmente.
Ellos persisten, aunque sea difícil, porque saben que a la larga se volverá fácil.
Comprenden el Orden del Universo.
Que difícil y fácil son esencialmente lo mismo, es sólo cuestión de tiempo.
Lo mismo pasa con la meditación.
Si meditamos diariamente, constantemente, con voluntad y dedicación finalmente nos resultará lo más fácil del mundo.
Los que se quejan de que la meditación es difícil, son un poco como un chino que viene a España, se queda una semana o dos intentando aprender el idioma y luego se regresa a China.
Y vuelve al año siguiente y piensa que tal vez este año tenga más suerte y aprenda el español.
Cuando uno se sumerge en la dificultad halla la facilidad.
Uno debe profundizar para poder hallar el germen de la fuerza contraria.
La gente coquetea con la meditación, con el yoga, con la macrobiótica....pero no profundizan... sólo toman unas pocas clases.....entonces sienten que es muy duro, muy difícil y concluyen erróneamente que no tienen voluntad ni talento.
Los chinos se quedan en un país extranjero y se sumergen en su nuevo ambiente hasta que se adaptan y todo se vuelve fácil para ellos.
Lo mismo pasa con la meditación.
Yo medito una hora diaria desde 1991 y nunca me olvido de practicar salvo raras excepciones.
Al principio notaba que era muy difícil, pero ahora es fácil.
Porque con el tiempo la dificultad siempre se convierte en facilidad.
Y con el tiempo la facilidad se convierte en dificultad.
La harina blanca es más fácil de comer...pero genera intolerancias, inflamaciones, alergias y el intestino se vuelve irritable e hipersensible.
Mientras que los cereales en grano son más difíciles de digerir, cocer y masticar.
Pero con el tiempo nos fortalecen la raíz digestiva.
Y nos otorgan la salud infinita.

-Martín Macedo-

El ego

Al ego le encanta pedirle a otros egos.
Nunca le pide a Dios.
Porque le resulta aterrador.
El ego para existir necesita de la ilusión de la separación.
Existe porque está separado.
Separado de otros egos, separado de la fuente, separado de la naturaleza.
La existencia del ego depende de la conservación de esta ilusión.
El ego teme fundirse en la totalidad.
Al igual que la gota que teme sumergirse en el gran océano.
Porque esa integración significaría el fin de su existencia como gota.
Lo que la gota no comprende es que al fundirse en la inmensidad, ella también se hará inmensa.
Pero “por ahora estoy bien así”.
Y se aferra a su pequeña existencia, como si fuera algo de valor infinito.
A veces las personas se aferran a su adicción.
Se complacen con los buenos momentos que ésta les proporciona.
Podrían acceder a niveles superiores de bienestar, pero “por ahora estoy bien así”.
Con mi cigarro.
Con mi carne asada.
Con mi desayuno de leche con tostadas.
Pero cuando el ego se encuentra con un problema inmenso, no podrá solucionarlo con los recursos limitados que otros egos pueden proporcionarle.
Entonces a pesar de su orgullo, deberá recurrir a la verdadera fuente.
Y asumir su divinidad.
Su dimensión infinita.
Su poder infinito.
Su belleza infinita.
Entonces comprenderá.....que para convertirse en un gran árbol, la pequeña semilla debe morir.
Debe dejar de existir temporalmente.
Para renacer en una nueva forma.
Mucho más grande, bella y poderosa.
Porque ese es el destino de todas las semillas.
Y el de todos los egos.

-Martín Macedo-