martes, 3 de marzo de 2020

La forma de perder energía

“Si dices “te extraño”, y el otro lo mismo no siente, la energía se pierde.

Si das un abrazo muy fuerte, y el otro no lo sostiene, la energía se pierde.

Si cocinas algo rico y —al compartirlo con amor— el otro no lo ve ni lo agradece, la energía se pierde.

Si quieres expresarte—amorosamente— y el otro no te comprende, la energía se pierde...

La energía debe fluir libremente, como una espiral ascendente, en tanto, si esto no sucede habrá un derroche energético y lo más evidente será que te sientas triste, cansado e impotente.

Si tú pretendes apoyar, y el otro apoyarse no quiere, la energía se pierde.

Por lo tanto procura siempre rodearte de seres con alma pura, seres que te recuerden tu inocencia, que te permitan ser tú mismo... seres que sepan lo que vales y reflejen la luz que siempre eres”.


La inteligencia infinita está en cada respiración.


La inteligencia infinita está en cada respiración.
Es imposible escapar de ella.
Porque todo el Universo está impregnado de ella.
Cuanto más nos maravillemos de su presencia absoluta más fácil será poder verla en nosotros mismos.
A menudo somos tan críticos con nosotros mismos.
Nos nos queremos, no nos gustamos.
Vemos defectos y nos maltratamos con el auto rechazo.
Esos programas heredados son nefastos y destruyen nuestra auto estima.
Y sin auto estima todo lo mejor de la vida está fuera de nuestro alcance.
Nuestro concepto denigrado de nosotros mismos sólo nos autoriza a vivir con migajas, con carencias y con dolor.
Veamos la maravilla por doquier.
Celebremos que no podemos vivir sin ella.
Las abejas no tienen infecciones.
Han creado varios tipos de antibióticos naturales, que no crean bacterias resistentes y que siempre mantienen su efectividad.
A diferencia de los antibióticos artificiales que pierden potencia con el tiempo y crean resistencia bacteriana.
En la colmena viven 50.000 insectos y en ese hacinamiento no hay gripes ni infecciones.
La abeja (la inteligencia infinita) ha creado un antibiótico que impregna su cuerpo y ninguna bacteria puede vivir en él.
Un segundo tipo de antibiótico reviste el panal.
Un tercero se mezcla con el polen recogido.
Un cuarto se combina con la alimentación de la reina.
Un quinto antibiótico se mezcla con la miel.
Un sexto con la cera.
Lo hace un insecto que no estudió biología ni virologia.
La maravilla está en cada respiración.
En cada palmo del mundo.
Y no nos conmueve, no nos emociona, no nos llena de gratitud.
Estamos tan intoxicados que andamos insensibles.
Buscando la felicidad en las fiestas, las drogas, los cruceros.
Sólo vemos la imperfección, los problemas y las carencias.
Pero cuando tomamos conciencia y ampliamos la mira, vemos también la perfección, la grandeza y la belleza infinitas.
Que están en nosotros.
Para que las disfrutemos y compartamos con nuestros hermanos humanos y con todos los seres vivientes.

-Martín Macedo-

Quien elige tus parejas

¿SABIAS QUE ES TÚ INCONSCIENTE QUIEN ESCOGE TUS PAREJAS?
El Inconsciente siempre escoge la imagen parecida de uno mismo... Dicho de otra manera, si yo no me respeto, atraeré a una persona que no me respete.
Los mecanismos/patrones inconscientes a la hora de elegir a nuestro compañero o compañera tienen mucho poder porque esa atracción viene dada por carencias, deseos u otras características escondidas que conforman nuestra personalidad.

De esta manera no es en vano que nos fijemos en alguien cariñoso si nosotros tenemos, por ejemplo, una necesidad imperiosa de cariño.
Si algo te choca de tu pareja analiza que está diciendo eso de ti, porque los conflictos que tienes con tus parejas, son los conflictos que tienes contigo mismo.
Todo aquello que no aceptas en tu personalidad lo ves en el otro y podrás aprender a través de ella o él, lo que tienes que mejorar en ti.
Muchas personas, tras romper con una relación insatisfactoria, caen en una situación parecida una y otra vez al cabo del tiempo.
Esto se debe a que hay un denominador común en estas relaciones, se enamoran de una persona muy similar a su ex pareja y eso lleva a repetir “el mismo patrón”
No haz cerrado ese ciclo.

Trae a tu mente a esa persona delante de tí, solo deja sentir lo que sucede en tu cuerpo emocional, algunos sienten cosquilleo, otros como una vibración. Enfrenta lo que sientes y reconoce tus emociones.
Esto sirve para que ya no proyectes ese sentimiento en cada ámbito de tu vida y logres cerrar el ciclo.

Desde la Bioneuroemoción, sabemos que cuando alguien está “reparando” o “reconciliando” heridas y carencias emocionales, repetirá el mismo tipo de experiencias que las originó para que puedan hacerse conscientes y liberarse.
Una persona pudiera estar reparando su relación con uno de sus padres. Entonces, el hombre o la mujer pueden atraer como pareja a alguien que simbólicamente represente a ese padre y experimentar la misma problemática que vivió con él.
Como por ejemplo el caso de un niño que pierde a su madre (alcohólica) quien lo maltrataba, y de adulto solo se une a mujeres agresivas que lo maltratan igual que lo hacía su madre, inconscientemente.
Hay infinidad de situaciones que se pueden estar reparando con tu relación de pareja.
Otro ejemplo son los dramas transgeneracionales, como aquellos en los que hubo niños involucrados (temas de abortos, hijos muertos, mujeres muertas durante los partos, hijos no reconocidos, etc.), para lo cual una mujer (o un hombre) pudiera tener un programa inconsciente de “No tener hijos” y por tanto atraerá a su vida parejas con problemas de fertilidad o que rechazan tener hijos. De esta manera se complementan.
Nada es al azar y para sanar tus relaciones de pareja:
DEBES SANAR LA RELACIÓN CONTIGO MISMO.

Tal como dijo Carl Jung:
“Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tú vida y tú le llamarás destino."

10 pensamientos que boicotean tu trabajo (y tu vida)

¿Qué pasaría si cambiáramos estas ideas por otras más beneficiosas? Nos sentiríamos mejor, nuestro alrededor cambiaría y nuestro día sería más provechoso.

Dan las 5 am. Suena esa alarma chillona que tanto odias, y después de abrir los ojos, lo primero que piensas es: “no, por favor. Todavía no”. Aunque este pensamiento puede sonar de lo más normal y carente de significado –después de todo, ¿quién no odia tener que dejar la comodidad de su cama para salir al mundo frío y cruel?–, en realidad es más poderoso de lo que crees. Y no de una manera positiva.
Así como ésta, existen muchas otras frases que pronunciamos durante el día sin pensarlo demasiado, y que nos predisponen a tener una actitud negativa. Pero, ¿qué pasaría si cambiáramos estos pensamientos poco productivos por otros más beneficiosos? Seguramente nos sentiríamos mejor, las cosas a nuestro alrededor cambiarían y nuestro día sería más provechoso.
Hazlo mañana. Si no notas diferencia alguna, regresa a tu estado anterior. ¡Pero no dejes de intentarlo!
“Un día más”
Amanecer con un pensamiento negativo es equivalente a sentenciar tu día. Si te levantas desganado y con poca iniciativa, no esperes que el resto de tu día fluya de maravilla. ¿Cómo revertir esta situación? Duerme temprano la noche anterior, despiértate con la primera alarma, medita, date un baño con agua fría y consiéntete con un buen desayuno. Tu día se transformará por completo. 
“No es justo”
¿Crees que la vida es injusta contigo? Tal vez tienes demasiados pendientes, haces todo lo posible por terminarlos a tiempo y, mientras tanto, tu compañero o tu jefe pasan felices horas en Facebook. Es cierto: puede ser injusto, pero de nada servirá irritarte o desear que a la otra persona la muerda un perro. Enfócate en lo que tú haces bien y deja de preocuparte por las acciones de los demás.
“Mi jefe me odia”
Tu jefe llegó de pésimo humor al trabajo, y en lugar de saludarte, te pidió con tono prepotente que le entregaras 8 mil 453 pendientes para antes de las 3. No conforme con eso, olvidó felicitarte por la gran propuesta que le hiciste el día anterior. ¿Te odia? No, simplemente ésa es su forma de lidiar con sus propios problemas. Tatúate en el brazo una de las reglas de oro del trabajo: adentro de la oficina, NADA es personal. No te tomes nada personal
“Fulanito es un inútil”
Si eres “de esos” que habla pestes de su jefe o sus compañeros de trabajo, quizá sea momento de cambiar de actitud. “Es un incompetente”, “está aquí porque es amigo del dueño” son frases que solemos pronunciar sin pensar demasiado, y que nos dañan más a nosotros mismos que a la persona a la que van dirigidos. Además de llenarte de rabia, te muestran como una persona negativa frente a los demás. ¿Y quién quiere estar cerca de alguien que sólo sabe criticar?                                    
“Pude haberlo hecho mejor”
Exigirte mejorar es bueno para crecer profesionalmente, pero no confundas esto con ser demasiado duro contigo mismo. Si nunca estás satisfecho con lo que haces, siempre te sentirás ansioso e imposibilitado de disfrutar tus logros… y, créenos, ¡te los tienes bien merecidos! Procura dar lo mejor de ti en todo lo que hagas y aprende a aceptar los resultados. 
“Esto sólo me pasa a mí”
Si eres de los que cree que el mundo conspira contra ellos, tenemos una noticia para ti: tú (y nadie más que tú) eres el único que se está poniendo el pie. Si sólo te pasan cosas negativas, tal vez sea porque algo estás haciendo mal.
“No va a funcionar”
Tu actividad favorita es descartar opciones, pues estás seguro de que no son viables o no obtendrán buenos resultados... Y es que “la experiencia te lo dice”. ¿No será, más bien, que temes arriesgarte a probar cosas nuevas? ¿Cómo sabes que algo no funcionará si no lo intentas?
“Quiero que den las 5”
¿Cuántas veces miras el reloj mientras estás en la oficina? Sí, todos esperamos la hora en que podamos salir corriendo de esas cuatro paredes, pero no pongas todas tus expectativas en ese instante si no quieres que el resto de tu día sea una tortura. Aprende a estar en el presente.
“Lo haré después”
Si vives en este mundo, seguramente tienes muchos más pendientes de los que puedes manejar. Pero relegar las tareas grandes para priorizar las pequeñas, esos “bomberazos” o las tareas que tienen que salir todos los días, hará que la bola de nieve se haga más grande y amenace con destruir tu tranquilidad emocional. Aprende a administrar tu tiempo y a priorizar. 
“No tengo tiempo para mí”
Trabajas como un loco, y aun así los pendientes siguen apilándose encima de tu escritorio. Podrías pasar día y noche ahí, sacando reportes sin parar, pero lo más probable es que el trabajo nunca terminaría. Como bien reza un dicho sabio, si tú no destinas tiempo para estar contigo, nadie lo hará por ti. Aprende a valorar tu vida personal y a darle el lugar que merece. Tal vez eso implique organizarte mejor, ceder en algunas cosas, o tal vez incluso cambiar de trabajo… Sólo tú lo sabrás.

Todo frente tiene su dorso


Durante mi juventud estudié en un colegio salesiano.
Allí había un joven sacerdote, muy entusiasta en su vocación que soñaba con ir como misionero a África.
El padre Urías.
Era tan fuerte su deseo que Dios escuchó sus oraciones.
Entonces partió como misionero a África.
Pero las cosas no fueron como en las películas.
Lo secuestró un grupo guerrillero y lo tuvieron prisionero un mes atravesando selvas y montes.
No sabía si lo matarían o no, porque este grupo era anti-occidental.
Cada día era un milagro, cada paso podía ser el último.
Pero el padre Urías confiaba en el poder superior y se veía libre y feliz cumpliendo su misión evangelizadora y no le importaba morir como mártir.
Finalmente lo liberaron.
Como estaba extremadamente deshidratado y debilitado lo trasladaron a Europa y allí el Papa Juan Pablo II le dio una audiencia de 10 minutos.
Era tal la felicidad del padre Urías, que en una entrevista publicada en el "Boletín Salesiano" una publicación dedicada a las misiones, dijo que "volvería a pasar esa agónica marcha por la selva con el grupo guerrillero con tal de tener otros 10 min junto al sumo pontífice".
El padre Urías comprendía el principio oriental de que "todo frente tiene su dorso" y que "cuanto mayor es el frente mayor es el dorso".
Esta ley es uno de los fundamentos de la filosofía macrobiótica de la salud, la curación y la felicidad.
Mucha gente quiere el frente pero no quiere el dorso.
Quiere salud pero no quiere la disciplina.
Quiere una relación feliz pero no quiere renunciar a sus privilegios de soltero/a.
Quiere paz interior y sabiduría pero no medita con devoción y compromiso.
Quiere prosperidad y abundancia pero se olvida de hacer sus ejercicios de visualización y no actúa con pasión en las acciones grandes y pequeñas de su vida cotidiana.
Como una joven mujer que comentó en uno de mis videos en You Tube: "pero tanta disciplina ¿no te volverá rígido?"
Tal vez esta joven debería ir junto al padre Urías a conocer las misiones en África y ver las dos caras de la moneda ya que viendo las miserias humanas comprenda lo vital que es la disciplina.
Soñemos en grande, pero plenamente conscientes de que habrá que llevar la moneda completa con su gran cara y gran cruz.
Pero si nuestra pasión es infinita, al igual que el padre Urías seremos felices a pesar del "otro lado" no tan atractivo.

-Martín Macedo-

lunes, 2 de marzo de 2020

Somos inmortales

Nuestro cuerpo físico, es una maravilla de la ingeniería biológica.
Está constituido por 50 trillones de unidades funcionales altamente inteligentes y evolucionadas, llamadas células.
A partir de una célula se puede crear un clon de nosotros.
A partir de 50 trillones de células se podrían crear trillones de clones nuestros y se necesitarían varios planetas para alojar a todos nuestros "hermanos gemelos".
Nuestro cuerpo físico está destinado a ser luz, belleza y salud infinita.La célula está hecha de moléculas.
Y las moléculas están hechas de átomos.
Los átomos están hechos de partículas sub atómicas.
Las partículas sub-atómicas viven sólo una millonésima de segundo.
Surgen y desaparecen millones de veces en un segundo.
Es decir que nacen y mueren millones de veces por segundo.
Y de esto está hecho nuestro cuerpo.
De materia inestable que aparenta ser estable.
Por lo tanto morimos y nacemos millones de veces por segundo.
Los antiguos sabios del oriente ya lo sabían.
Decían que yin y yang están siempre juntos
Vida y muerte coexisten en cada una de nuestras moléculas.
Vida-muerte-vida-muerte se suceden a una velocidad infinita.
Lo importante no es vivir o morir.
Lo importante es experimentar lo infinito en nuestro cuerpo finito.
Lo importante es comprender que somos vida eterna.
Que somos inmortales y que las infinitas vidas e infinitas muertes son sólo los valles y las crestas de las olas de la eternidad.

- Martín Macedo-

La victoria final la tiene la calidad.


Hace mucho tiempo, en el año 480 a.C. la calidad y la cantidad tuvieron una lucha a muerte.
Ocurrió en las Termópilas, en la antigua Grecia.
El ejército persa al mando del emperador Jerjes (hijo de Darío) se presentó con un ejército inmenso integrado por 250.000 hombres decidido a conquistar Grecia luego de fallar en su intento ocurrido 10 años antes.
Darío no pudo con los Griegos y murió cuando una flecha lanzada desde un barco griego por Temístocles lo hirió mortalmente.
Esa hazaña convirtió a Temístocles en el general de las milicias atenienses.
Jerjes juró venganza y se presentó 10 años después decidido a vengar a su padre y completar el sueño de anexar Grecia a su gran imperio.
Preparó un ejército gigantesco, el más grande de la historia.
Los griegos prepararon la defensa y los esperaron en las Termópilas, un paso estrecho de no más de 20 metros de ancho y único acceso para el ejército persa.
La defensa la integraban 300 espartanos y 7000 griegos de los diferentes estados.
Fue una defensa heroica y hubo muchas más bajas en los persas.
Al final los 7000 griegos se retiraron al comprender que no podían salir con vida frente a semejante superioridad numérica.
Pero los 300 espartanos decidieron quedarse y luchar hasta morir, porque estaban educados en mente y cuerpo a que la rendición no era una opción para ellos y que morir defendiendo a su gente era el honor más grande que un hombre podía tener.
Durante una semana 300 espartanos dirigidos por el rey Leónidas I, impidieron que los persas con todo su poderío pudieran pasar por el paso de las Termópilas.
Los espartanos en aquel tiempo eran los mejores guerreros del mundo.
Finalmente los persas los derrotaron y no quedó ni uno con vida incluyendo al rey Leónidas.
El sacrificio de estos 300 hombres conmovió a toda Grecia y los convirtió en leyenda.
La cantidad venció a la calidad en una primera instancia.
Los persas ocuparon Atenas durante un breve tiempo, pero los griegos reagruparon sus fuerzas y con un nuevo ejército que contaba con 10.000 espartanos enardecidos aplastaron al diezmando ejército persa en la batalla de Salamina.
Cuando la calidad y la cantidad entran en conflicto al principio parece que la cantidad supera a la calidad.
Pero la victoria final la tiene la calidad.
La historia lo enseña en hazañas como ésta.
La cantidad de comida aumenta gracias a los transgénicos y a la agricultura química.
La calidad también, debido al interés creciente por la agricultura orgánica.
La primera parece llevar la delantera con sus impresionantes máquinas y agro tecnologías.
Parece que arrasa los campos del mundo y los mercados de alimentos.
Pero la nueva conciencia está ganando la batalla espiritual, donde una minoría sabia y comprometida con la salud del planeta poco a poco prepara la victoria decisiva.
Y dentro de algunos años veremos el triunfo de la calidad alimentaria sobre la cantidad, como ocurrió con los guerreros griegos hace 2500 años.
Ellos nos deben alentar, aunque han pasado muchos años.
Un puñado de heroicos defensores de la salud del planeta haremos historia.
Y tal vez en el futuro nos hagan una película.
Y así nuestros descendientes recordarán la lección.


-Martín Macedo-