jueves, 22 de enero de 2026

El crecimiento es yin y la remisión es yang.

 El crecimiento es yin y la remisión es yang.

Todo aumento es yin y toda disminución es yang.
Todo aumento va seguido de una disminución y toda disminución va seguida de un aumento; en intervalos cortos o largos pero ese es el Orden del Universo.
Los tumores crecen con los factores yin y remiten con los factores yang.
Comprendiendo cómo operan yin y yang podemos crear menús variados bien para reducirlos o bien para acrecentarlos.
La mayor parte de las personas toman bastante carne (yang extremo) y luego cantidades de alimento extremadamente yin como azúcar, harina refinada, papas, tomates, frutas, café y refrescos.
En este contexto el paciente que tiene un tumor, se opera pero vuelve a su casa y a sus hábitos de extremos; entonces no se precisa ser un profeta para saber que es cuestión de tiempo para que el antiguo tumor o los restos que quedaron en el organismo regresen y lo hagan con mayor fuerza.
La base de la remisión no es la dieta ni los tratamientos médicos; la base de la remisión, la base profunda es entender yin y yang y cómo operan, cómo proceden y cómo se alternan indefinidamente.
La base profunda está en la mente; está en aceptar el Orden y en el consecuente deseo o voluntad de vivir en armonía con este Orden.
Si está esa voluntad, el éxito es prácticamente un hecho.
Podemos diseñar cientos de menús con alimentos naturales, basados en verduras, legumbres, cereales, algas, tés de hierbas y serán todos exitosos siempre y cuando la proporción de yang sea mayor que la de yin.
Se podría proponer a un paciente que desea curarse con un deseo ardiente (requisito absoluto) que se alimente unicamente con sopa de brócoli y cebolla. Está sería su única comida y deberá hacerlo durante semanas o meses hasta que se produzca la remisión.
La sopa en cuestión es yin porque los vegetales son yin; pero se trata de un alimento yin que ha sido yanguizado por la cocción y la sal. Entonces el resultado será yang porque el cuerpo no tendrá el yin extremo que alimenta los tumores; esta preparación será un sustituto de su antigua nutrición; el cuerpo se privará de yin extremo durante semanas y así se volverá yang por supresión de yin.
Si le diésemos jugos de frutas en vez de sopa de vegetales, tendríamos dos problemas serios; por un lado se sentiría cada vez más débil porque las frutas son muy yin y por otro lado el tumor seguiría obteniendo su impulso yin porque lo obtendría de la fruta.
Aún cocinando la fruta su estructura yin no puede modificarse significativamente porque yanguizar una fruta es como querer yanguizar una burbuja de jabón.
Intentar modificar su naturaleza yin llevaría a su destrucción y al final no se obtendría una preparación aceptable ni agradable de tomar.
Pero la fermentación en sal como en el caso de la umeboshi durante un mínimo de 6 meses podría producir un medicamento muy eficaz porque el proceso yang no se hace con fuego sino mediante la acción de la sal y la fermentación durante mucho tiempo y el tiempo es yang.
El tiempo es el yang más poderoso del Universo.
Con suficiente tiempo podríamos lograr cualquier sueño.
Y el tiempo es infinito así que tenemos todo el tiempo del mundo para crear lo que tengamos deseos de crear.
La base de la remisión es tener un propósito claro de curarse y un deseo ardiente de cumplir el plan terapéutico hasta obtener el éxito y la remisión.
Sea con legumbres, o con cereales o con pescado, teóricamente cualquier alimento saludable aplicado durante el tiempo suficiente funcionará.
Pero la macrobiótica tradicional ha tratado estos cuadros con cereal integral y la razón es que éste mantiene el cuerpo fuerte y activo para que pueda llevar una vida normal durante el tiempo requerido para que el tumor remita.
Pero no se recomienda pasar semanas sólo con tés de hierbas como única ingesta o sólo con sopas porque crearía una debilidad física que haría más difícil persistir en el plan establecido.
Tendría que estar en cama y hacer pocas actividades mientras la abstinencia de otros alimentos yin hace su trabajo a fondo.
En teoría también se podría lograr la remisión con una dieta de sólo proteína animal y agua, como la que hacen los carnívoros en la naturaleza.
Pero habría que tomar la carne cruda y sin sal ya que si la cocinamos y condimentamos sería tan yang que ni siquiera los leones la aguantarían; crearía niveles de estrés insostenibles para la media de las personas y finalmente se volcaría hacia el otro extremo lo que daría al tumor el impulso para seguir creciendo.
Por esa razón entre cientos de menús el básico de cereales y verduras debe ser el más apropiado para la transición hacia la remisión y sobre todo para mantenerse en remisión por tiempo indefinido mientras comienza a tomar una dieta más variada.
Martín Macedo

No hay comentarios:

Publicar un comentario