sábado, 10 de enero de 2026

Las RELIGIONES son varias. La ESPIRITUALIDAD es una.

 

Las RELIGIONES son varias.
La ESPIRITUALIDAD es una.
La religión es para los dormidos.
La espiritualidad es para los despiertos.
La religión es para aquellos que necesitan que alguien más les diga qué hacer, que los perdonen.
La espiritualidad es para los que escuchan su voz interior y se ven a imagen y semejanza de un poder creador.
La religión tiene un conjunto de reglas a seguir. La espiritualidad te invita a sentirlo todo .
La religión juzga, culpa y separa.
La espiritualidad unifica.
La religión habla de pecado y de culpa.
La espiritualidad te dice aprende del error y continúa.
La religión te reprime.
La espiritualidad te invita a descubrirte todo en todas tus fascetas.
La religión manipula, engaña.
La espiritualidad descubre.
La religión no indaga ni cuestiona, está prohibido dudar. La espiritualidad lo cuestiona todo.
La religión es humana, es una organización con dogmas.
La espiritualidad es libre, sin reglas.
La religión te busca y te atrapa.
La espiritualidad la tienes que buscar tú.
La religión sigue los preceptos de un libros.
La espiritualidad busca lo sagrado en todo.
La religión se alimenta del miedo. La espiritualidad se alimenta de la confianza.
La religión te hace vivir en las reglas.
La espiritualidad te hace vivir en la consciencia.
La religión se ocupa del hacer.
La espiritualidad se ocupa del Ser.
La religión te alimenta el ego.
La espiritualidad te hace trascenderlo.
La religión es adoración.
La espiritualidad es búsqueda interior.
La religión vive en el pasado y en el futuro.
La espiritualidad vive en el presente.
La religión cree en la vida eterna. La espiritualidad te hace consciente de ella.
La religión te da promesas para después de la muerte.
La espiritualidad es encontrar a Dios en tu interior.
"La RELIGIÓN te reduce a un cordero, mientras que la ESPIRITUALIDAD es el rugido de un león”.
La Espiritualidad es la Sabiduría y el Entendimiento Interior; y el amor.

El ego no desaparece, pero pierde su dominio

 

El ego no desaparece, pero pierde su dominio
En el Zen no se busca eliminar el ego como quien arranca una planta de raíz.
Eso sería otro acto del ego: “Yo voy a eliminar al ego.”
Lo que se busca es reconocer su naturaleza vacía, impermanente y condicionada.
Cuando brilla esta comprensión, el ego deja de ser el tirano interno.
En su lugar aparece la espontaneidad, la compasión y una inmensa claridad.
El ego no desaparece: simplemente pierde solemnidad.
Pierde la ilusión de ser un centro fijo.
Pierde el poder de hacerte sufrir.
Vivir sin aferrarte a la identidad
No eres tu oficio.
No eres tu pasado.
No eres tus traumas.
No eres tus éxitos.
No eres tus opiniones.
No eres tus emociones.
Todo eso cambia en un abrir y cerrar de ojos.
Cuando dejas de aferrarte a esas etiquetas, el mundo entero se vuelve más amplio, menos amenazante y más íntimo.
Empiezas a sentir la vida como un movimiento continuo, no como una propiedad personal.
Conclusión
El propósito no es destruir al ego, sino ver su naturaleza ilusoria para dejar de ser esclavo de él.
Cuando comprendemos esto profundamente, nace una libertad suave, un silencio interior y una paz que no depende de condiciones externas.
Esa comprensión es la puerta de la verdadera sabiduría.