miércoles, 21 de noviembre de 2018

La flecha envenenada

LA FLECHA ENVENENADA: LA PARÁBOLA BUDISTA QUE NOS PONE FRENTE A FRENTE CON NUESTRO MAYOR ERROR 

Buda, en la búsqueda de la iluminación, también intentaba descubrir cómo liberarnos de la ignorancia y el sufrimiento...

Al igual que otros grandes sabios del pasado, propuso una filosofía práctica que nos anima a centrarnos en las cosas más sencillas como una vía para alcanzar metas mayores. El taoísmo lo resumió perfectamente en una frase: un camino de mil kilómetros empieza por un solo paso. Sin embargo, en la vida cotidiana nos resulta difícil aplicar estas enseñanzas. 

La parábola de la flecha envenenada 

En el Majjhima Nikaya, una colección de textos atribuidos a Buda que forman parte del Canon Pali, podemos encontrar la “parábola de la flecha envenenada”. Gautama Buda le contó esta historia a un discípulo que se mostraba impaciente por escuchar del maestro las respuestas a las “14 preguntas sin respuesta” relacionadas con cuestiones metafísicas como la vida después de la muerte. 

"Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada."


 Sus familiares y amigos querían procurarle un médico, pero el enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen. Quería saber también si ese hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también deseba conocer con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda. Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real... Y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas".
Al leer la parábola la primera idea que nos viene a la mente es que la actitud del hombre herido es absurda y necia. Sin embargo, Buda nos está diciendo que todos nos comportamos de la misma manera sin darnos cuenta. De cierta forma, todos estamos heridos con esa flecha envenenada ya que, antes o después, moriremos. Sin embargo, vivimos sin ser plenamente conscientes de nuestra mortalidad, por lo que a menudo le damos una importancia excesiva a cosas intrascendentes que nos impiden disfrutar del presente sumiéndonos en un estado de preocupación innecesario.

Grandes enseñanzas para toda la vida 


- Céntrate en lo que realmente te ocurre

 En muchas ocasiones, para resolver un problema es importante no perderse en divagaciones, necesitamos actuar. Lo más usual es que detrás de esas cavilaciones se esconda el miedo y la incertidumbre. Cuando nos enfrentamos a un problema y nos vamos por las ramas, aunque sabemos cuál es la solución definitiva, es porque tememos a algo. Sin embargo, considera que a largo plazo las soluciones tibias solo sirven para generar más problemas, además de crear un estado de insatisfacción interior.

En otros casos activamos mecanismos de defensa como la proyección o el desplazamiento mediante los cuales trasladamos el problema fuera de nosotros mismos, o intentamos esconderlo. Generalmente esto se debe a que no deseamos aceptar que formamos parte del problema, por lo que para solucionarlo primero debemos trabajar sobre nosotros mismos. En cualquier caso, la estrategia nunca es mirar hacia otro lado, es importante comprender qué nos ocurre realmente y aprender a priorizar aquí y ahora.

 Da un paso a la vez

La mente puede convertirse en nuestra mejor aliada o nuestra peor enemiga. Podemos usarla en positivo para solucionar problemas o podemos usarla en negativo encontrando un problema para cada solución. Para vivir con menos agobio y estrés la clave consiste en ir paso a paso. Eso no significa que no podamos anticiparnos a los problemas, pero debemos asegurarnos de que no estamos alimentando un pensamiento catastrofista. Céntrate en el presente, valora cuidadosamente la situación en la que estás y da un paso a la vez, ese paso no te llevará directamente a tu destino, pero al menos te sacará de donde estás. Vive día a día, como si cada jornada fuera la primera y la última de tu vida. 

- Deja que todo fluya y que nada influya

A veces nos quedamos cautivos de los problemas, aunque estos ya se hayan solucionado o formen parte del pasado, ya que siguen rondando nuestra mente, provocando desazón, ira, frustración y rencor. Cuando nos aferramos a lo sucedido, cuando no dejamos ir esas emociones y sentimientos, nos convertirmos en sus esclavos. En este sentido, un estudio llevado a cabo en la Universidad de Harvard reveló que pasamos el 47% de las horas que permanecemos despiertos pensando en lo que nos ha ocurrido o lo que nos podría ocurrir. Esa “mente errática” es la causa de que nos preocupemos excesivamente y de nuestra infelicidad. El mejor antídoto es centrarse en el presente y experimentar gratitud por lo que tenemos y lo que somos. Así lograremos restarles impacto a las experiencias negativas y alcanzar el equilibrio

- Elimina todo lo innecesario

Leonardo da Vinci dijo “la simplicidad es la máxima sofistificación”, y no andaba desacertado. A lo largo de nuestra vida cargamos con muchas cosas, que solo sirven para generar caos y abrumarnos. Cuando te das cuenta de que puedes vivir sin ellas y ser aún más feliz, logras valorar más lo que tienes y te liberas de un gran peso. Eliminar todo lo innecesario también se refiere a los sentimientos, creencias, estereotipos o sueños que no te pertenecen y que solo son un obstáculo. Cuando mires dentro de ti, te asombrará descubrir que muchas de las frases de tu diálogo interior realmente no son tuyas sino que ta las han inculcado. Haz una limpieza mental y deshazte de las emociones que te dañan, como el resentimiento por un viejo suceso, la angustia por algo que probablemente nunca ocurrirá y el miedo a perder lo que tienes. Si vamos más ligeros de equipaje no solo podremos llegar más lejos sino que también disfrutaremos más del viaje.

 Fuente: Killingsworth, M. A. & Gilbert, D. T. (2010)

Carl Jung sobre por qué rezar funciona

EL PODER DE LA PLEGARIA PARECE TENER QUE VER CON QUE ABRE EL FLUJO AL INCONSCIENTE Y SU CAUDAL DE NUMINOSIDAD

Como si nada, en su libro más controversial -al menos de los que publicó en vida-, C. G. Jung deja una nota al pie:

La plegaria, por ejemplo, refuerza el potencial del inconsciente, de esta forma se explica el a veces inesperado poder de la plegaria.

(Respuesta a Job, p. 94)

La plegaria -o la oración o el rezo-, nos dice Jung, nos hace entrar en relación y tensión dinámica con el inconsciente. Esto es muy importante, pero es necesario explicarlo. Jung considera que el inconsciente es la fuente de instintos, imágenes y hasta propósitos no sólo individuales sino también colectivos, es "el tesoro espiritual de la humanidad", un gran océano en el que está registrada toda la historia de la humanidad y posiblemente del cosmos. Un fondo que además parece tener una intencionalidad o propósito, que es unificar la psique, integrar los opuestos, hacer completo al ser humano, algo que es equivalente a lo que en la tradición cristiana es llamado teosis -la divinización del hombre- y en el hinduismo es la realización del Atman. Jung, sin embargo, no afirma que el hombre se convierta en dios a través de la manifestación de su inconsciente, sino que el inconsciente en su hacerse consciente produce imágenes similares a las que se han generado en las grandes religiones y que dicho proceso es acompañado de un efecto numinoso, o de una sensación de encontrar sentido en la vida.

A lo largo de su obra Jung sostiene que el inconsciente es algo así como un monstruo divino, maravilloso y terrible que responde a nuestra atención e interés. Rezar es una forma de ponerle atención a este fondo de energía e inteligencia misteriosa que es parte de nosotros -la parte más grande de lo que somos, "el socio mayoritario"-. Esto mismo puede ocurrir, por ejemplo, cuando realmente hacemos un esfuerzo por acordarnos de nuestros sueños: algo se agita en lo hondo y empieza a simbolizar (el inconsciente se comunica a través de símbolos o imágenes que comunican algo inefable y trascendente). Rezar es en cierta forma rezarnos a nosotros mismos, pero en nosotros mismos hay una fuerza desconocida y autónoma, la cual puede imponerse sobre nuestra voluntad y darle sentido a nuestra vida. Una fuerza a la vez ctónica, celeste, titánica y demoníaca. El ser humano sólo encuentra verdadero sentido cuando se siente parte de algo más grande que su ego.

En una carta a un paciente, Jung escribió: "He pensado mucho sobre la plegaria. Ella -la plegaria- es muy necesaria, ya que hace que que lo trascendente en lo que pensamos y conjeturamos se convierta en una realidad inmediata y nos sitúa en la dualidad del ego y el Otro oscuro". El inconsciente es, por lo menos mientras no se ha hecho consciente, lo trascendente, un aspecto trascendente de la existencia, a la vez íntimo y elusivo. Este diálogo nos abre a la posibilidad de experimentar que no somos meramente un ego; hay algo más, un Otro. En el diálogo con el inconsciente, que es el diálogo con lo trascendente, dice Jung, se abre la puerta a "toda una esfera de conocimiento y experiencia a través de la que todas las funciones, todas las ideas, logran entrar a un lado de nuestra conciencia ordinaria". Como abrir la bóveda de los tesoros del mundo de los arquetipos. Así, rezar puede ser una forma de practicar lo que Jung llamó la imaginación activa o la función trascendente, que es una manera de abrir paso al contenido que brota del inconsciente y su profundo manantial de arquetipos. En cierta forma la oración es a la vida despierta religiosa lo que los sueños son a la vida psíquica, un espacio en el cual se puede revelar la vida interior, lo que yace oculto en nuestra psique y que puede producir una experiencia numinosa, un encuentro con la radical otredad de la que habla Rudolf Otto. 

"El inconsciente quiere fluir hacia la conciencia para alcanzar la luz", dice Jung en Respuesta a Job; "Dios quiere hacerse hombre, pero no del todo". Hay una fuerte tensión aquí, algo que obstaculiza que se repita el eterno mito que, de alguna manera, siempre se está produciendo en el fondo: la encarnación del Logos, la luz que ilumina las tinieblas, que debe ser finalmente comprendida.

La base de la felicidad mundial es la salud individual.


Las corrientes ideológicas al principio tienen un gran éxito pero al final colapsan porque no se fundamentan en leyes eternas.
No me sirven como pilares.
Yin - Yang, el principio de las transformaciones será mi cimiento.
Y estableceré ante todo la salud absoluta.
Y compartiré mis secretos con el mundo con la inquebrantable convicción de que la gran felicidad no es individual sino colectiva.
La base de la felicidad mundial es la salud individual.
Y la base de la salud individual es la perfecta nutrición del cuerpo y de la mente.
Y el amor es el combustible que nos garantiza la victoria.

-Martín Macedo-

Lo más simple es a veces lo más difícil de comprender.


Y si no hay una clara comprensión no podremos lograr una cura profunda.
Porque toda cura debe sanar la raíz y la raíz es el pensamiento, las creencias, los hábitos.
Si no se cura la comprensión los efectos saludables de la "dieta" macrobiótica durarán lo mismo que un romance de verano.
Hace un tiempo un joven inteligente me consultó por un cuadro de dermatitis.
Le expliqué sobre la necesidad de nutrirse según los principios de la fisiología humana y los mejores alimentos para que el cuerpo se auto regule descargando los tóxicos que en su caso estaban saliendo por la piel en forma de "enfermedad" cutánea.
Y comenzó con mucho entusiasmo.
Compró sus alimentos y tomó sus primeras clases de cocina.
Intenté con toda mi habilidad y claridad que comprendiera que este milagro se haría cuando los cereales comenzaran a crear equilibrio y armonía en su cuerpo.
Que al principio es normal que haya reacciones de limpieza.
Que es el proceso normal que todos atravesamos.
Entonces comenzó a comer cereales, verduras y semillas.
Y tuvo un empuje de dermatitis.
Decidió dejar del todo las semillas porque tal vez le caían mal.
Entonces pasó a tomar arroz, verduras y lentejas.
Estaba dispuesto a comer sólo eso si así podía conseguir la cura.
Pero la reacción se intensificaba.
Entonces dejó las lentejas y pasó a una dieta más estricta de arroz y verduras.
Pero la reacción sigue y entonces ha llegado a la conclusión de que el culpable es el arroz.
Y entonces comenzó a comer arroz blanco y queso porque le caen bien.
Y la reacción cutánea disminuye.
Ahora está estudiando unos textos sobre las intolerancias y cómo vencerlas y el se auto define como "intolerante" al arroz y por eso va a elegir entre los alimentos que el test de intolerancias le recomienda....
Le teme al arroz integral.
Le "cae" mal.
Ha descubierto que no lo tolera.
Y por eso lo abandona.
Entonces probará un sinfín de dietas y consultará un sinnúmero de expertos y nutriólogos.
Seguirá su vida evitando lo que lo brota y tomando aquello que temporalmente disminuye la reacción cutánea.
Seguirá con su dieta ovo lacto vegetariana basada más en huevos y lácteos que en vegetales.
Que no prepara, porque su situación económica le permite comprar la comida preparada por una cocinera que hace viandas para vender.
Es incurable.
Es arrogante.
No desea enfrentar su proceso curativo.
No puedo ayudarlo....mientras no confíe en el orden del universo ni en los profesionales que enseñamos esta vía hacia la salud infinita.
Si no confía en el arroz y en los cereales.
Si los rechaza al tomarlos..se creará un conflicto biológico.
Que él atribuye a los cereales en vez de atribuirlo a su férrea creencia de que es intolerante.....
Y de que el arroz es su enemigo...como los celíacos creen que el gluten es la causa de su enfermedad.
La macrobiótica no es ninguna dieta.
Es la voluntad de vivir la justicia infinita hasta llegar a la salud absoluta.

-Martín Macedo-

martes, 20 de noviembre de 2018

La ciencia confirmó que tomar mate hace felices a las personas


La Yerba Mate está dentro de la lista de "alimentos de la felicidad" por sus componentes y según un estudio científico, se confirmó que tomar mate hace más felices a las personas.


Tomar la infusión de la yerba mate ha formado parte de la tradición gastronómica de varias sociedades de sudamerica desde tiempos antiguos. La planta, que ha crecido de manera natural en la zona, ha sido aprovechada primero por los pueblos guaraníes, y luego de manera más amplia en tiempos modernos en Argentina, Paraguay, Uruguay, Brasil e incluso en algunas partes de Chile.
"Hay ciertos tipos de alimentos que tienen algunos nutrientes que se relacionan con el buen humor, como los antioxidantes y citoquímicos vegetales; otros que se encuentran en las frutas y verduras", explicó Gabriela Fretes, licenciada en Nutrición.
La yerba mate se encuentra entre estos alimentos ya que "contiene polifenoles – ácidos cafeilquínicos y flavonoides -, que tienen acción antioxidante", explica Claudia Anesini, investigadora independiente del CONICET en el Instituto de Química y Metabolismo del Fármaco.
De acuerdo con un nuevo estudio publicado en abril en la revista especializada Phytotherapy Research, la yerba mate ayudaría a prevenir la ruptura de los glóbulos rojos que se encuentran en sangre.
El estrés oxidativo está asociado al desarrollo o exacerbación de ciertas patologías como la diabetes, Alzheimer, Parkinson y el síndrome metabólico, un conjunto de factores que aumentan la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares o diabetes. Algunos de estos factores son obesidad, hipertensión y niveles elevados de colesterol y lípidos en sangre, entre otros.
"Una persona sometida a estrés oxidativo puede entrar en una situación de anemia por hemólisis (rotura) de los glóbulos rojos", explica Anesini, "y el mate sería entonces un factor que ayude a prevenirlo".
Un tereré refrescante o un mate a la temperatura ideal del agua caliente acompañado de amigos es el complemento ideal para la felicidad. "La yerba mate y guaraná son estimulantes del sistema nervioso, mantienen a la persona despierta. Y son antioxidantes que ayudan a un buen estado de salud. Los antioxidantes eliminan una sustancia que tenemos en el organismo; que son los radicales libres que avejentan a las personas, y al eliminar evita el estado de desánimo", señaló el también experto en nutrición Fidel Zenteno.
La yerba mate, junto con especies como el té y el tilo, son estudiadas por sus diferentes propiedades nutricionales y antioxidantes. El uso de este tipo de alimentos en el diseño de un plan alimentario que prevenga el desarrollo de patologías está cobrando impulso en diferentes partes del mundo.
Fuente: buenavibra

El Campo Quántico



¿De Que Se Compone El Campo Quántico?
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El campo quántico está compuesto de energía, pero es un tipo de energía que funciona como ninguna otra. Más bien, parece ser un tipo de red, la cual, es la base de toda la creación.
El campo quántico puedo ser definido de varias formas, pero realmente, el campo quántico es tres cosas:
El contenedor del universo en el cual existe
El puente entre nuestro mundo interno y mundo externo
El espejo que refleja nuestros pensamientos, emociones y creencias
La energía que compone al campo quántico existe en todo momento y en todos los lugares. Este campo se originó cuando la creación del universo comenzó. Aunque hay muchas teorías de la creación del universo, la mayoría de los científicos afirman que la enorme cantidad de energía de la creación del universo fue lo que creó el espacio y el mismo campo quántico.

Antes del inicio del universo, nada existía. Cuando esta nada explotó y se convirtió en algo, la substancia entre la nada fue originada.
Así que podemos ver al campo quántico como un efecto del momento en que inicio el tiempo, así como una conexión hecha de tiempo y espacio que nos conecta con la creación de todo.
La tercera característica de este campo y quizás la más importante, es que parece ser que tiene un tipo de inteligencia. En otras palabras, este campo responde al poder de nuestra emoción.
Las antiguas civilizaciones dejaron evidencia de cómo usar la energía para sanar nuestros cuerpos o para crear algo, es solo hasta ahora que la ciencia moderna está descubriendo lo mismo.
El campo quántico tiene varios nombres y este campo ya tenía otros nombres miles de años antes del descubrimiento de la física quántica.
Durante el siglo IV, los Evangelios Gnósticos usaron la palabra “mente” para describir esta energía. No importa que tan diferente sean los nombres, todos intentan describir lo mismo: la esencia que crea nuestra realidad.
Así que no importa que nombre le demos, debemos entender que este campo conecta a todos y a todo lo que ha sido creado. Esta energía esta aquí y ahora y existe como tú y como yo. Es el universo que esta dentro de nosotros, así como el universo que nos rodea; es el puente quántico entre lo que es posible en nuestra mente y lo que es tangible o real en nuestro mundo externo.
Pero nuestra conexión con este campo continua aun con todo lo invisible. La energía del campo quántico esta en todo y en todos lados. Desde el pájaro que vuela por encima de nosotros hasta las partículas cósmicas que están dentro de nosotros; todo existe en el mismo contenedor de realidad.
Esta es la energía que construye al universo.
¿Que significa todo esto?
Como seres humanos, somos creadores y más que eso, somos creadores que estamos conectados. A través de este campo quántico, participamos en una creación todos los días que le da significado a nuestra vida.
Así que la pregunta no es si solo somos observadores pasivos de nuestra realidad, más bien, ¿como podemos crear intencionalmente?

Comparación

Cuando normalmente comparamos, sin darnos cuenta, estamos realizando un error.
Primero damos realidad a la idea de separación, tú eres inferior o yo soy superior, si eres igual ¿para qué comparar?
Juzgas, estás juzgando a tu hermano, en realidad te juzgas a ti a través de él y todo juicio implica una condena.
¿Para qué condenar? Comparar es una falta de amor, siendo iguales por ser Hijos de Dios, es innecesario.
Es una falta de amor. Si amas, nunca comparas. Quiere decir que no amas, no te amas a ti.
Si estás separado, juzgas, no te amas, no compares, no crees una dualidad donde inicialmente hay sólo Amor.
En realidad comparar es decir que hay una mente, un ego.
Un cuento zen: 
"Cuando comparas, te equivocas; si caes en la comparación siempre estarás mirando a los demás.
Y no hay dos personas iguales, no puede haberlas. Cada individuo es único y cada individuo es superior, pero su superioridad no es comparable.
Ocurrió una vez que un discípulo vino a ver a un maestro zen y le preguntó:
- Entre la gente, ¿por qué hay unos pocos inteligentes y unos pocos tan estúpidos? ¿Por qué algunos son tan guapos y otros tan feos? ¿Por qué esta inconsistencia?...
El maestro dijo:
- ¡Espera! Esto es algo tan secreto que sólo te lo diré cuando se hayan ido todos.
...Por la noche, cuando todo el mundo se fue, el hombre preguntó:
- ¿Ahora?
Y el maestro le dijo:
- Sal fuera conmigo.
La luna estaba saliendo; el maestro le llevó al jardín y dijo:
- Mira, aquel árbol de allí es pequeño, y éste de aquí es muy grande. 
He estado viviendo con estos árboles muchos años y nunca me han planteado la pregunta de por qué aquél es pequeño y éste es grande. 
Yo solía hacerme la misma pregunta sentado bajo estos árboles. 
Entonces, un día mi mente desapareció, y la pregunta desapareció con ella.
Ahora sé. Aquél árbol es pequeño y éste es grande; no hay problema. ¡Mira! No hay problema.
La mente compara. 
¿Podrías comparar si no tuvieras mente? ¿Podrías decir que aquel árbol es pequeño y éste es grande?

Cuando la mente se va, la comparación desaparece, y cuando no hay comparación, surge la belleza de la existencia. Se convierte en una erupción volcánica, explota.
Entonces ves que lo pequeño es grande y lo grande pequeño; entonces todas las contradicciones se van y ves la consistencia interna".

Osho, El juego de la vida