sábado, 25 de agosto de 2018

La inteligencia infinita está en todas partes

La inteligencia infinita está en todas partes. Está en el mosquito, en la manzana y en un delfín. Está en el oncólogo, en el sacerdote anglicano y en el fabricante de refrescos. 

La inteligencia infinita siempre encuentra la forma de triunfar. Siempre consigue sus propósitos Porque es infinita y todo poderosa. Está en cada una de nuestras células y en todos los virus.En cada gota de agua y en cada grano de trigo. 

Por eso competir es el mayor absurdo.Porque la inteligencia no puede competir contra sí misma. Porque la parte "perdedora" encontrará la manera de tomar revancha.Y así se crea una guerra eterna.

Como la lucha contra el cáncer o la lucha contra el mosquito del dengue. La única forma de detener la guerra es comprender que es el mayor absurdo del universo. Cuando la inteligencia toma la forma de un oncólogo buscará la forma de aplicar sus trata-mientos a la mayor cantidad posible de gente. 

Empleará argumentos y pruebas científicas de una lógica impecable que convencerán a cientos de miles para que acepten la quimio y radioterapia. Y conseguirá su objetivo. 

No hemos venido a impedir que consiga este objetivo, porque no podemos vencer a la inteligencia infinita ni nunca podremos. Hemos venido a despertar a las personas. A crear una masiva toma de conciencia para que la salud brille en las actividades humanas, en todas las culturas y países. 

No hemos venido a competir ni a debatir. Sólo a cumplir una misión. Y como estamos hechos de la misma inteligencia de lo que está hecho todo, triunfaremos en forma aplastante. 

Algunas expresiones humanas de esta inteligencia consiguen migajas a pesar de sus grandes esfuerzos y luchas. Se debe a que no saben quiénes son. Y a que no tienen objetivos bien definidos. 

Cuando la divinidad toma conciencia de su poder y sabe lo que quiere. Nada puede detenerla, es sólo un tema de tiempo. Porque la inteligencia infinita es infinitamente exitosa. A menos que una creencia limitante la frene temporalmente. 

-Martín Macedo-

viernes, 24 de agosto de 2018

El bruxismo desde la bioneuroemoción

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar en exceso o rechinar los dientes. Se calcula que afecta indistintamente a mujeres y hombres, adultos y niños, y a menudo provoca dolor de cabeza y malestar de cuello, oído y músculos de la mandíbula. 

Por la forma, distinguimos varios tipos de bruxismo. En primer lugar, el céntrico o por apreta-miento, que provoca daños en el cuello de los dientes, principalmente en los premolares. Este tipo de bruximo suele ir acompañado de cefaleas de tipo tensional. 

Cuando predomina el frota-miento dental y no el apreta-miento, tenemos el bruxismo excéntrico que daña el borde incisal y oclusal de los dientes. Este movi-miento de frota-miento dental afecta sobre todo a los incisivos. El apreta-miento y el frota-miento pueden darse de manera simultánea en la misma persona. 

Si analizamos el momento en que se presenta, observamos un bruxismo del sueño o nocturno. Habitualmente la persona no es consciente del problema; es el dentista el que percibe el problema al comprobar la acentuada destrucción del esmalte y la dentina. 

También existe el bruxismo de vigila o diurno. Este también se produce generalmente de manera inconsciente y está vinculado a momentos de estrés notable. 

En una primera fase (grado I), el bruxismo puede presentarse de manera ocasional y poco agresiva. 

Sin embargo, cuando se convierte en un hábito ya establecido (grado II) es porque la ansiedad ya ha hecho acto de presencia. Aquí ya encontramos lesiones evidentes en las estructuras dentofaciales. 

Cuando el hábito no ha sido corregido en las fases previas, podemos encontrar casos de grado III, con un bruxismo convertido ya en algo irresistible aunque la persona afectada sea consciente de ello. En esta fase las lesiones en las estructuras dentofaciales son considerables. 

En la etapa inicial, el contacto dentario sin fuerza ni contracción puede constituir una especie de juego o entretenimiento; pero en una situación de estrés, la presión se incrementa sin que la persona sea consciente de ello y la musculatura implicada ya no se relaja. 

Queda claro, por tanto, que el bruxismo en sus inicios es un hábito inconsciente hasta que algún familiar avisa o el dentista observa un desgaste dental excesivo y anormal. 

Más allá de las manifestaciones físicas que implica el bruxismo, lo que nos interesa desde la BioNeuroEmoción es su sentido biológico, el “para qué” del bruxismo, porque expresa una agresividad no explícita, no manifestada, muchas veces inconsciente. 

Agresividad potencial, en estado latente. El bruxismo puede manifestar un senti-miento de incapacidad para defenderse, para expresar las propias ideas. Suele manifestarse en personas a las que les cuesta tomar decisiones o asimilar situaciones e ideas nuevas. 

En general, los problemas dentales, como el bruxismo, son la expresión biológica de conflictos relacionados con la toma de decisiones. Hay un retraso, un aplaza-miento en la adopción de medidas por temor a las consecuencias que las novedades puedan comportar. En otras palabras: temor a perder la seguridad que se disfruta en el presente. 

Bruxismo y Síndrome del Fantasma o Yaciente La experiencia clínica indica que en el bruxismo hay un fuerte componente transgeneracional, concretamente relacionado con el Síndrome del Fantasma o Yaciente. 

La transmisión transgeneracional muestra cómo los traumas, secretos y “no dichos” del clan familiar van pasando de generación en generación como lealtades invisibles inconscientes a través de la repetición, la identificación y la delegación entre miembros del árbol genealógico, básicamente. 

El Síndrome del Fantasma o Yaciente surge a raíz de un suceso familiar traumático como la muerte inesperada o sin justificación de un integrante de la familia (suicidios, muerte de niños, asesinatos…). 

La naturaleza del trauma hace que el clan familiar niegue y silencie el aconteci-miento, convirtiéndose con el tiempo en un secreto, algo de lo que no se habla ni fuera ni dentro de la familia. 

Con ese duelo aún pendiente, el clan familiar, para sobrevivir y continuar adelante, transmite el trauma no digerido como programa inconsciente a un niño que nacerá en el seno del clan después de ocurrido el hecho traumático. 

Ese niño, en términos transgeneracionales, llevará el Fantasma del ancestro muerto de forma traumática y recibirá el mandato del clan de sanar el trauma, de liberar al clan. 

Para identificar al Yaciente debemos fijarnos en las fechas ya que la muerte del antepasado deberá ser la misma o estar próxima a la fecha de concepción del Yaciente; pero la fecha de muerte siempre será anterior a la concepción del Yaciente. 

Generalmente, el Yaciente suele encontrarse en la 3º y 4º generación, es decir: será seguramente un bisnieto o nieto del ancestro desaparecido de forma traumática. 

Así pues, el descendiente (Yaciente) recibe toda la herencia emocional del antepasado, vinculada obviamente al trauma silenciado y al duelo no realizado, para que se ocupe de reparar (sanar) ese “no dicho” familiar. 

El clan trata, de ese modo, de hallar redención en el descendiente (Yaciente). Por su parte, el receptor involuntario del mandato transgeneracional vive ese mandato como una carga inconsciente que le atenaza, moldea y condiciona. Siente interiormente el deseo de expresar algo, sin saber exactamente qué. 

Las características más importantes para identificar a un Yaciente, o persona que encarna un Síndrome del Fantasma, son la tristeza y, sobre todo, la negación del placer. Son tendencias y como tales se deben entender; pero, efectivamente, la tristeza y la negación del derecho al placer se manifiestan en la mayoría de los casos. 

Y muy frecuentemente, esa negación del placer en el Yaciente va asociada a enfermedades como poliartritis, parkinson, obesidad, bronquitis, asma, esclerosis en placas y bruxismo. 

En definitiva, ya sea de origen transgeneracional por Síndrome del Fantasma o Yaciente –la mayoría de los casos- o no, el bruxismo siempre pone de manifiesto ira reprimida a duras penas, agresividad latente, así como negación del placer (real o simbólico). 

Nuestro inconsciente es muy inteligente y, para permitirnos seguir con nuestra vida cotidiana, normalmente posterga la manifestación de esa ira y esa agresividad a la noche para que entonces podamos liberar en parte las tensiones acumuladas durante la vigilia. 

Pero esa “solución” que aporta el bruxismo es sólo temporal y acaba provocando otros males asociados como cefaleas, dolor cervical y desgaste dental. 

En terapia de BioNeuroEmoción procedemos a hacer la descodificación biológica del bruxismo para detectar la historia oculta que está en su origen. De ese modo, la persona afectada hace consciente lo inconsciente; toma conciencia del “para qué” del síntoma. 

A partir de ese momento, puede y debe pasar a la acción realizando los cambios necesarios en su vida hasta alcanzar la coherencia emocional, estado indispensable para obtener y avanzar la sanación. 

Si, como es frecuente, el origen es transgeneracional, la persona deberá realizar también el duelo aplazado seguramente desde hace varias generaciones. 

Con ese acto simbólico, el Yaciente dejará de serlo, se liberará del mandato inconsciente transgeneracional de llevar el programa del antepasado, de repetir su historia y vicisitudes, y liberará también de esa pesada carga a las futuras generaciones del clan. 

Jesús Casla

Los gatos

LOS GATOS: PROTECTORES DEL HOGAR CONTRA ESPÍRITUS Y ENERGÍA NEGATIVA |

Un gato mejora las vibraciones del hogar en el que convive, también de la familia y los alrededores. 

Conoce cómo proteger tu hogar con ellos de las energías negativas. 

¿Sabías que los gatos tienen la extraña capacidad de proteger contra los fantasmas? ¿Sabías que también con su aura pueden protegerte y limpiar las energías negativas del hogar? 

Son muchos los que creen que los gatos son criaturas mágicas con energía astral positiva y esto puede ser transferido a las personas con las que conviven cada vez que lo acarician o cepillan. 

Cuando un gato se espanta, estamos bloqueando la energía positiva. Los gatos protegen las casas de fantasmas y malos espíritus que habitan en ella. Por eso es tan importante tener un gato en una casa. 

Los gatos poseen capacidades para hacer frente a los espíritus Un gato mejora las vibraciones no solo de su cuidador, sino también de la familia entera con la que convive, el hogar y los alrededores. 

No deberías sentirte enojado cuando uno de estos animales se frota contra ti, pues en el transcurso de este acto comparte contigo su fuerza astral. Si lo retiras, te estás privando de la energía positiva que este animal fantástico quiere entregarte. 

El área que ellos consideran su territorio se queda bendecida por sus vibraciones positivas. Su presencia ayuda incluso cuando alguien se ha mudado a un sitio y allí vivían gatos en el pasado. 

Los gatos poseen capacidades para hacer frente a los espíritus Cuando un minino encuentra espíritus en el hogar, el animal trata de averiguar la naturaleza de sus intenciones, y luego “absorbe” las malas energías, removiéndolas de la casa por completo. 

Si encuentras a tu gato mirando fijamente a algo o sentándose en una esquina particular de la vivienda durante largo tiempo, indica que existen espectros cerca. Ayuda a tu mascota leyendo oraciones o realizando un ritual de limpieza. 

Si no conoces nada parecido, lo que sí puedes hacer es fumigar la zona afectada con ajenjo. Esta planta medicinal es considerada una herramienta muy poderosa para expulsar a los entes. 

La habilidad astral de los gatos es tan potente que pueden asustar a los fantasmas. De hecho, no estaban permitidos cuando los brujos invocaban espíritus. No obstante, para otros rituales eran esenciales. 

Los gatos pueden proteger de energías negativas y el mal de ojo Pueden haber personas celosas de ti que te echen mal de ojo, llevando a que pierdas la salud, tu dinero y suerte. 

Si sospechas que algún peligro parecido te rodea, quédate lo más cerca de tu gato con ambas manos y luego acaricia su pata izquierda, continuando hasta la cola. Mientras hagas esto, tendrás contigo su fuerza astral y nada externo podrá afectarte. 

Los mininos son canales por los que la energía cósmica es transmitida, y por ello pueden limpiar y proteger las energías buenas de una vivienda. De esta manera pueden contribuir de forma tan eficaz a la prosperidad de una familia humana. 

Los gatos eligen las zonas geopatógenas de la casa en la que viven. Estos rincones son sitios con una gran cantidad de vibraciones negativas, y ellos se ocupan de absorberlas. 

Los gatos también tienen el poder de curar a personas con estrés emocional. 

También son utilizados para mejorar problemas de visión, donde los expertos recomiendan acariciar la cola de un gato blanco. Se dice que razas especiales como el Fold escocés, el Persa, el Bobtail Americano, o el Sphynx o gato esnge tienen poderes mágicos. 

Al jugar con ellos, acariciarlos y escuchar su ronroneo podemos obtener diversos beneficios para nuestra salud. 

Es posible que los perros sean el mejor amigo del hombre y no hay duda de que nos pueden proteger de varios peligros físicos, pero quizás sean los gatos los verdaderos protectores de nuestro bienestar mental.

Buda

LA PALABRA BUDA.. significa "alguien que está despierto" en el sentido de haberse "despertado a la realidad". 

El título describe el logro de un hombre llamado Siddharta Gautama, quien vivió; hace 2,500 años en el norte de la India. 

Cuando tenía 35 años, después de largos años de esfuerzo, logró; la Iluminación estando en una profunda meditación. 

Durante los restantes 45 años de su vida viajó; por gran parte del norte de la India, diseminando su enseñanza del sendero hacia la Iluminación. 

Su enseñanza se conoce en el Oriente como el Buddha-Dharma - "la Enseñanza del Iluminado".
Viajando de lugar a lugar, el Buda enseñó a numerosos discípulos, muchos de los cuales lograron también este estado de Iluminación. 

Ellos, a su vez, enseñaron a otros y de este modo una cadena ininterrumpida de enseñanza que continua hasta el día de hoy.
El Buda no era un Dios ni profeta de Dios, tampoco se declaró; como un Ser divino. En el Budismo no existe el concepto de un Dios creador. 

El Buda fue un ser humano quien, a través de esfuerzos tremendos, se transformó; y trascendió; su limitación humana creándose en el un nuevo orden de Ser: Un ser Iluminado.
El estado de Iluminación que alcanzó tiene tres facetas. 

1) Es un estado de "Sabiduría", de ver las cosas como realmente son. 

2) Es una fuente de "Compasión" o Amor que se manifiesta en una actividad constante para el beneficio de todos los seres. 

3) Y es la liberación total de las energías de la mente y cuerpo para que estén al servicio de la mente plenamente consciente.
El concepto budista de la Iluminación no se conoce en Occidente donde tenemos limitados entendi-mientos de la capacidad espiritual que la vida ofrece. 

Algunos estudiosos la interpreten en un sentido humanístico como llegar a ser un humano ético y con cualidades morales, careciendo de un orden espiritual. 

Otros entienden la meta en términos de un Dios más allá de todo y creador de las cosas, la meta en este caso seria comunión o unión con él. 

Todos estos conceptos son completamente ajenos al budismo.
¿Que pasó después de la muerte del Buda?
El Budismo desapareció; de la India hace mil años (aunque recientemente está reviviendo). Así mismo la enseñanza se expandió hacia el sur a Sri Lanka y el Sudeste de Asia, donde la forma "Theravada" de Budismo aun sigue floreciendo. 

También se difundió; al norte al Tíbet, China, Mongolia y Japón. Las formas "Mahayana" de Budismo se practican en estos países, aunque en el último siglo han sufrido mucho de los efectos del comunismo y consumismo. 

En el último siglo el Budismo ha aterrizado indudablemente en Occidente y muchas personas se han convertido en Budistas.
¿Si el Buda no es un díos por que los budistas hacen reverencias a su estatua?
En los países de Oriente es una costumbre universal hace una reverencia física a una persona para mostrar respeto. 

Antiguamente todo el mundo hacía reverencia a los reyes o emperadores. Hoy en dí;a en muchos países sigue siendo la costumbre reverenciar los padres, los suegros, los profesores de escuela, los maestros de artes marciales o cualquier persona que uno estima. 

En el budismo Zen es normal inclinarse ante el cojín de meditación antes de usarlo como muestra de gratitud. Así; que el acto de veneración al Buda no tiene nada que ver con divinidad: es simplemente una forma de expresar estimación y agradeci-miento a otro ser humano que uno considera su maestro.
Se puede considerar las estatuas del Buda de dos maneras. 

En primer lugar las puedes comprender como un símbolo del Buda histórico y sus logros espirituales. En este caso reverenciar la estatua es una muestra de estima (como ya hemos comentado). 

La otra forma de ver una imagen del Buda es contemplarla como un símbolo de tu propia iluminación. Un día tu también puedes llegar al estado de ser un Buda. En este caso reverenciar la estatua es una forma de conectar emocionalmente con tu propio potencial espiritual ilimitado.

Curar o sanar

¿ES LO MISMO CURAR QUE SANAR?


Muchas veces utilizamos las palabras curar y sanar con la misma intensión, pero existe una gran diferencia entre ambos conceptos.


La curación habla de la desaparición de los síntomas, patologías o enfermedades, está dirigida específicamente al cuerpo físico, a revertir o modificar una condición en el cuerpo. La Real Academia Española nos dice de la palabra curar: aplicar con éxito a un paciente los remedios correspondientes a la remisión de una lesión o dolencia.

Sanar es algo mucho más profundo, que involucra las emociones, la mente y el espíritu, refiere a un estado del ser. En el diccionario encontramos: Estado de gracia espiritual.

Una enfermedad, patología o conducta nos están indicando un desajuste en este estado interior, una gran incongruencia con nosotros mismos: pensamos una cosa, sentimos otra totalmente opuesta y hacemos todo lo contrario a las dos anteriores. Vivimos como grandes hipócritas sosteniendo una careta para que todos puedan ver, pero esto es un enorme despilfarro de energía vital que puede llegar a ponernos en peligro de muerte, esto es lo que realmente nos puede matar.

Pareciera que nos empecinamos en ir “contra la corriente”, vivimos la vida sufriendo, sometiéndonos a situaciones que nos dañan e insistimos por el mismo lugar y seguimos golpeándonos.

Alguien debe hacer algo !!! Y será el cerebro quien se ocupe de esto ejecutando un programa biológico de supervivencia o patología, generando un mensaje muy especial e importante de comprender para poder recobrar la congruencia, esa honestidad con nosotros mismos, la armonía.

Es por esto que la enfermedad es un enorme mensaje espiritual, un llamado a “reaccionar” tomando conciencia que necesitamos hacer algo por nosotros. La enfermedad nos da una gran oportunidad de sacudirnos: es obligatorio hacer cambios en nuestra vida.

Y mientras no nos ocupemos de ello, el mensaje será más intenso para que podamos “escuchar”, que es vital cambiar el camino que estábamos transitando ocupándonos de lo que realmente nos pasa interiormente.

Si no cambiamos nada de nuestra vida, todo seguirá igual y es justamente esto lo que necesitamos modificar, hacernos cargo del volante y cambiar, tomar un nuevo rumbo y abandonar el que nos hace infelices.

Cuando acompañamos a un consultante en Decodificación Biológica ayudamos a la persona a recorrer ese camino hacia la SANACION, comprendiendo qué nos está diciendo precisamente nuestro cuerpo, observando y escuchando ese llamado a gritos que nos estamos dando para recuperar la ruta que nos lleva nuevamente a la felicidad, a la paz interior, a la comprensión y de esta manera a evolucionar espiritualmente.

La persona que se permite esta fantástica y maravillosa aventura puede experimentar esa magia: la liberación de la carga inútil y el reencuentro con lo íntimo de uno mismo, la esencia. La Decodificación Biológica es una verdadera brújula para lograr ese momento cuántico, emocionante que nos maravilla cada vez que somos invitados a presenciar esa iluminación del ser.

Fabián Garella

La flecha envenenada

LA FLECHA ENVENENADA: LA PARÁBOLA BUDISTA QUE NOS PONE FRENTE A FRENTE CON NUESTRO MAYOR ERROR 

Al igual que otros grandes sabios del pasado, propuso una filosofía práctica que nos anima a centrarnos en las cosas más sencillas como una vía para alcanzar metas mayores. El taoísmo lo resumió perfectamente en una frase: un camino de mil kilómetros empieza por un solo paso. Sin embargo, en la vida cotidiana nos resulta difícil aplicar estas enseñanzas. 

En el Majjhima Nikaya, una colección de textos atribuidos a Buda que forman parte del Canon Pali, podemos encontrar la “parábola de la flecha envenenada”. Gautama Buda le contó esta historia a un discípulo que se mostraba impaciente por escuchar del maestro las respuestas a las “14 preguntas sin respuesta” relacionadas con cuestiones metafísicas como la vida después de la muerte. 

Buda, en la búsqueda de la iluminación, también intentaba descubrir cómo liberarnos de la ignorancia y el sufri-miento. Al igual que otros grandes sabios del pasado, propuso una losofía práctica que nos anima a centrarnos en las cosas. 


"Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada."

Sus familiares y amigos querían procurarle un médico, pero el enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen. Quería saber también si ese hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también deseaba conocer con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda. Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real... Y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas. 

Al leer la parábola la primera idea que nos viene a la mente es que la actitud del hombre herido es absurda y necia. Sin embargo, Buda nos está diciendo que todos nos comportamos de la misma manera sin darnos cuenta. De cierta forma, todos estamos heridos con esa flecha envenenada ya que, antes o después, moriremos. Sin embargo, vivimos sin ser plenamente conscientes de nuestra mortalidad, por lo que a menudo le damos una importancia excesiva a cosas intrascendentes que nos impiden disfrutar del presente sumiéndonos en un estado de preocupación innecesario. 

En muchas ocasiones, para resolver un problema es importante no perderse en divagaciones, requerimos actuar. Lo más usual es que detrás de esas cavilaciones se esconda el miedo y la incertidumbre. Cuando nos enfrentamos a un problema y nos vamos por las ramas, aunque sabemos cuál es la solución definitiva, es porque tememos a algo. 

Sin embargo, considera que a largo plazo las soluciones tibias solo sirven para generar más problemas, además de crear un estado de insatisfacción interior. En otros casos activamos mecanismos de defensa como la proyección o el desplaza-miento mediante los cuales trasladamos el problema fuera de nosotros mismos, o intentamos esconderlo. 

Generalmente esto se debe a que no deseamos aceptar que formamos parte del problema, por lo que para solucionarlo primero debemos trabajar sobre nosotros mismos. En cualquier caso, la estrategia nunca es mirar hacia otro lado, es importante comprender qué nos ocurre realmente y aprender a priorizar aquí y ahora. 

La mente puede convertirse en nuestra mejor aliada o nuestra peor enemiga. Podemos usarla en positivo para solucionar problemas o podemos usarla en negativo encontrando un problema para cada solución. Para vivir con menos agobio y estrés la clave consiste en ir paso a paso. Eso no significa que no podamos anticiparnos a los problemas, pero debemos asegurarnos de que no estamos alimentando un pensa-miento catastrófica. 

Céntrate en el presente, valora cuidadosamente la situación en la que estás y da un paso a la vez, ese paso no te llevará directamente a tu destino, pero al menos te sacará de donde estás. Vive día a día, como si cada jornada fuera la primera y la última de tu vida. - Céntrate en lo que realmente te ocurre - Da un paso a la vez,

A veces nos quedamos cautivos de los problemas, aunque estos ya se hayan solucionado o formen parte del pasado, ya que siguen rondando nuestra mente, provocando desazón, ira, frustración y rencor. Cuando nos aferramos a lo sucedido, cuando no dejamos ir esas emociones y sentimientos, nos convertiremos en sus esclavos. 

En este sentido, un estudio llevado a cabo en la Universidad de Harvard reveló que pasamos el 47% de las horas que permanecemos despiertos pensando en lo que nos ha ocurrido o lo que nos podría ocurrir. Esa “mente errática” es la causa de que nos preocupemos excesivamente y de nuestra infelicidad. El mejor antídoto es centrarse en el presente y experimentar gratitud por lo que tenemos y lo que somos. Así lograremos restarles impacto a las experiencias negativas y alcanzar el equilibrio. 

Deja que todo fluya y que nada influya A lo largo de nuestra vida cargamos con muchas cosas, que solo sirven para generar caos y abrumarnos. Cuando te das cuenta de que puedes vivir sin ellas y ser aún más feliz, logras valorar más lo que tienes y te liberas de un gran peso. Eliminar todo lo innecesario también se refiere a los senti-mientos, creencias, estereotipos o sueños que no te pertenecen y que solo son un obstáculo. 

Cuando mires dentro de ti, te asombrará descubrir que muchas de las frases de tu diálogo interior realmente no son tuyas sino que ta las han inculcado. Haz una limpieza mental y deshazte de las emociones que te dañan, como el resenti-miento por un viejo suceso, la angustia por algo que probablemente nunca ocurrirá y el miedo a perder lo que tienes. Si vamos más ligeros de equipaje no solo podremos llegar más lejos sino que también disfrutaremos más del viaje. 

Si no se ordenan las ideas, no podrá ordenarse la vida


Ordena tus ideas.
Porque de otra forma será imposible alcanzar la salud infinita. 

Algunas personas mantienen sus cajones muy ordenados, y la cocina está siempre limpia y todo en su lugar.
Otras tienen un caos en sus carteras, en sus cajones y en sus cocinas.
Cuando las ideas están desordenadas, también lo estarán las emociones, y las actuaciones pondrán en evidencia el caos interno.
Si viene una empresa de limpieza y deja todo impecable, en dos semanas volverá a reinar el caos en esa casa, porque como es adentro es afuera.
Si no se ordenan las ideas, no podrá ordenarse la vida.
Cuando se han atendido cientos de personas, sólo con escuchar el relato de sus males capto intuitivamente la negatividad que impera en sus mentes y estimo el tiempo que les llevará curarse.
Hay numerosos conflictos sin resolver.....conflictos con los padres, con la pareja, con los hijos, con los compañeros de trabajo, con el vecino...pero el más tóxico es la baja autoestima y la falta de perdón a si mismo por los errores del pasado.
Y la medicina se empecina en encontrar una "medicación" que cure la artrosis, la fibromialgia y la vasculitis.
Pero el origen está en el caos de las ideas y si éste no se ordena, todas las medicinas, todas las dietas, todos los masajes y todas las técnicas naturales fracasarán o tendrán un efecto efímero.
A veces la gente tiene una comprensión superficial y dice: "la macrobiótica no funcionó ...o la homeopatía no funcionó.."
No comprenden que la técnica sólo toca la superficie del problema.
El que se opera de un tumor benigno o maligno cree que solucionó el problema, pero a los pocos años vuelven más tumores.
Muchas personas cuidan mucho sus pertenencias.
Cuidan su coche, su reloj de marca, su móvil de última generación y lo limpian con un lienzo de algodón y lo guardan en un estuche con primor.
Pero se olvidan de que antes de tener el coche pensaron en el coche, de que antes de tener su reloj pensaron que les gustaría tener uno y que antes de comprar el iphone lo pensaron con vivos deseos de tenerlo.
Entonces si cuidamos tanto la dieta, el coche nuevo, la casa que costó tantos esfuerzos y la relación con la familia y amigos....
Mucho más deberíamos cuidar las ideas ya que éstas son el origen de todo lo que somos, lo que tenemos y lo que llegaremos a ser en la vida.
Por eso recomiendo a todas las personas que me piden apoyo que hagan un lista por escrito de las cosas que desean y que practiquen meditación para crear paz en la mente.
Porque una mente intranquila hace muy difícil la navegación y muchos naufragios ocurrieron por intentar navegar en mares agitados.
Por esa razón los grandes sabios de todos los tiempos eran vegetarianos o consumían muy poco derivado animal, porque al tomar partes de los cuerpos animales también absorbían su angustia ya que eran plenamente consciente de que iban a ser sacrificados.
Y si la base de la dieta es carne y derivados, una gran parte de estas vibraciones generarán una fuerte influencia en la vida mental y espiritual de las personas.
Pero la mayor parte de los médicos sigue creyendo en la superioridad del alimento animal y aconsejan a sus pacientes que la tomen para tener una nutrición "balanceada".

-Martín Macedo-