sábado, 29 de noviembre de 2025

El Tiempo del Otro

 De la histeria del Narcisismo a la bendición de la fiesta en la ética cristiana.

El dar que nos enseñó Jesucristo es un dar desinteresado. Que no juzga al sujeto al cual se da. Es , en cierta medida, un dar ciego. Un dar que solo es dar. Un dar puro. Quién da esperando recibir, ya no está dando. El dar absoluto se consagra a el otro. En el evangelio según san Lucas puede leerse:
“Ustedes deben amar a sus enemigos , hacer el bien y dar prestado , sin esperar nada a cambio . Grande será entonces el galardón que recibirán, y serán hijos del altísimo”
Pese a ello, el dar desinteresado demuestra ser incompatible con el sistema neoliberal del rendimiento y la autorrealización personales . En donde cada uno vela y se preocupa por si mismo . Las ambiciones personales nos vuelven egoístas y representan a los otros como enemigos , así es como se pierde toda cordialidad y cercanía con los otros. El otro aparece como obstáculo de las propias metas , un obice incómodo para conseguir la propia autenticidad
Esta pérfida lógica de proceder en el mundo destruye por completo la solidaridad y el civismo. Todos se preocupan por uno mismo, olvidándose del cuidado del otro. De esta manera, el espacio social se disuelve en una vulgar multiplicidad de narcisistas.
“El culto a la autenticidad erosiona el espacio público , que se desintegra en espacios privados. Cada uno lleva consigo su espacio privado a todas partes” (Byung Chul, 2020 pág. 17)
En vista del «culto a la autenticidad», que hoy se impone sobre todos los aspectos de la existencia ,se produce una sordera trágica a la palabra de Jesucristo que se basa, sobre todo, en el amor y la servidumbre hacia los otros. La incapacidad generalizada de escucha y atención a sus palabras nos ha dejado sin rumbo y sin sentido.
Solo lo divino concede orientación. Al abandonar lo divino , perdemos el tiempo bueno, es decir , el tiempo con rumbo y recogimiento , es decir ,la verdadera estancia en el mundo. En este sentido, lo divino hace contra la “disincronia temporal” , esto es, contra el desbocamiento del tiempo que no es sostenido o contenido por algo ,según Han en la disincronia temporal:
“No hay nada que rija el tiempo. La vida ya no se enmarca en una estructura ordenada ni se guía por unas coordenadas que generen duración. Uno también se identifica con la fugacidad y lo efímero . De este modo, uno mismo se convierte en algo radicalmente pasajero” ( Byung Chul, 2015 pág. 7)
Al glorificar el sentimiento Narcisista de rendimiento y autenticidad , el régimen Neoliberal acrecenta la disincronia temporal. Los deseos y ambiciones del yo , destruyen al “nosotros” como comunidad con propio sentido temporal. Esta perdida del nosotros, que en el nivel del “yo” marca el inicio de una libertad para producir y rendir de forma irrestricta , constituye también una forma de desestabilización temporal que sería también una debilitamiento radical del sentido de comunidad. Para Han:
“Hoy vivimos en un sistema neoliberal que elimina estructuras estables en el tiempo , que para incrementar la productividad fragmenta el tiempo de vida y hace que lo vinculante y obligatorio se vuelva obsoleto. Esta política temporal neoliberal genera miedo e inseguridad . Y el neoliberalismo individualiza al hombre convirtiéndolo en un aislado empresario de si mismo . La individualización que acompaña a la pérdida de solidaridad y a la competencia total provoca miedo” ( Byung Chul, 2017 pág. 32)
Así visto , el fenómeno de la disincronia temporal se manifiesta también como crisis de la comunidad o del “nosotros” El vínculo con los otros se pierde en la época del rendimiento y el narcisismo, en consecuencia, el tiempo carece de una verdad vinculante, deja de narrar. Ya no congrega ni reúne. La disincronia , en tanto que perdida de sentido temporal , se realiza también como desvanecimiento de lo colectivo.
La pérdida de sentido temporal ocurre cuando lo social vinculante se desperdiga en «yos» aislados. De este modo,
“es la falta de gravitación temporal lo que provoca el desequilibrio de la vida”. Al desmoronarse, el nosotros, en una multiplicidad de «yos» aislados e interesados solo en si mismos. El tiempo abandona su cauce de sentido. Se desborda. Para Han:
“Ya no existen muros que regulen el flujo del tiempo, que lo articulen o den ritmo, que puedan contenerlo o sostenerlo (...)Donde el tiempo pierde todo ritmo , donde se precipita en lo abierto y vacío sin soporte ni dirección , desaparece también todo tiempo justo o bueno ” ( Byung Chul, 2016 pág. 6)
Desde esta perspectiva, la gravitación temporal, que da sostén y rumbo al tiempo, no pertenece a la dimensión del «yo», por el contrario, ed una creación del nosotros. Se funda en el nosotros. Es pues, el tiempo del otro, y no el del yo el que concede aroma y recogimiento al tiempo. Este tiempo (el del otro) salva al yo de las prisas , del desasosiego y de la coacción por el rendimiento y la realización que causan que la persona “se ahogue en su hacer particular” . El tiempo del otro da aliento a la existencia, cobijandola.
Así visto, el tiempo del otro es un tiempo de la comunidad que nos devuelve, generoso, el sentido de la “gravitación temporal”. Por eso es un tiempo bueno, incluso, un tiempo redentor. En plena época por la histeria narcisista y el rendimiento personales, en buena medida preconizados por el régimen neoliberal, el tiempo del otro se anuncia como salvación, como liberación de uno mismo. La necesidad de este tiempo es de caracter ontológico. En palabras de Byung Chul Han:
“Hoy es necesaria una revolución temporal que haga que comience un tiempo totalmente distinto . Se trata de redescubrir el tiempo del otro. El tiempo del otro no se somete a la lógica del incremento del rendimiento y la eficiencia (...) A diferencia del tiempo del yo , que nos aisla e individualiza , el tiempo del otro crea una comunidad. Por eso es un tiempo bueno” ( Byung Chul, 2017 pág. 68-69)
Para Han, la intensidad del tiempo del otro se da en el tiempo festivo.La fiesta es, de acuerdo con el filósofo, “la forma intensiva de la vida” es decir, una privilegiada ocasión de sustraerse de las preocupaciones cotidianas de la vida, es una instancia que instala al “yo” en el tiempo de los otros . Es imposible tener una fiesta consigo mismo . La fiesta precisa de los otros, está necesitada de comunidad y la congregación. Esta estancia con los otros nos libera del tiempo profano del trabajo.
“La fiesta comienza allí donde termina el tiempo cotidiano profano como tiempo de trabajo . Presupone una bendición (...) la fiesta interrumpe el trabajo . El trabajo desconecta y aisla a las personas ” ( Byung Chul, 2023 pág. 70-71 )
Resulta significativo que Byung Chul Han conciba a la fiesta como una bendición . Ciertamente, la fiesta nos da lo divino . En el tiempo festivo, mantenemos una vecindad con los Dioses. Han cita atinadamente a Holderlin para afirmar que la fiesta es una suerte de “nupcialidad” con los Dioses. En el tiempo de la fiesta , el hombre se parece más a Dios. La fiesta es entonces un tiempo elevado y sublime. Que no tiene que ser olvidado en nombre de la compulsión del rendimiento y la optimización personales .
“Para Holderlin, la fiesta es una «fiesta nupcial» un tiempo sublime de esponsales con los Dioses. En los días festivos, los hombres se asimilan a los Dioses . La fiesta funda una comunidad entre los hombres y con los Dioses. Hace que los hombres participen de lo divino” ( Byung Chul, 2020 pág. 32)
La fiesta es, bajo esta perspectiva, el estado más puro y elevado de la comunidad. Regresa a los hombres el sentido de lo divino . En ella, se produce el dar desinteresado y la convivencia auténticamente humana, así es como la fiesta con los otros hace habitable al tiempo , es decir, le concede estancia. Aliviana al sujeto narcisista de sus compulsiones. Lo devuelve a su “nosotros”.
Al mismo tiempo, una comunidad en fiesta, en donde la conciencia del «yo» es desarticulada para dar paso a la estancia con los otros, es también una comunidad en donde se realiza la palabra divina , es decir , la palabra de Jesucristo . En la convivencia festiva, los hombres se revelan más próximos a Dios en el sentido que hacen el bien los unos con los otros, ríen y se alegran los unos con los otros. La fiesta constituye un tiempo de paz y júbilo, por completo sustraído de los edictos neoliberales por la producción, el consumo y el rendimiento . El mensaje de Jesucristo es una loa al tiempo festivo . Dios quiere que los hombres habiten el mundo como una comunidad en fiesta. En la fiesta se tiene una relación intensa con el prójimo .Sin duda, Dios es feliz cuando sus hijos tienen fiestas
A pesar de que el tiempo festivo es una dicha en la cercania con Dios y con los otros , el modo de vida actual no deja de preconizar la histeria por el rendimiento y la producción individual . Este modo de ser, no solo nos aisla de los otros, también nos roba la posibilidad de lo divino y conduce a la absolutización del tiempo profano. La vida pierde en esto todo esplendor y encanto. Se desaliña , atrofiandose en el mero sobrevivir. Cómo aduce Han:
“En definitiva, la fiesta es el acontecimiento, el lugar en el que estamos entre Dioses, en el que incluso nos tornamos divinos . En una fiesta nos tornamos divinos . Sin embargo hemos renunciado a todo ello en beneficio del rendimiento, de la producción , de la comunicación (...) Así pues, ya no tenemos ningún contacto con lo divino . Trabajamos, producimos y consumimos . En esto no hay ya ninguna trascendencia, ninguna divinidad” ( Byung Chul, 2023 pág. 72)
Vale la pena interrogarse:
¿Somos hoy capaces del tiempo festivo? O , en cambio, ¿Lo hemos perdido para siempre? ¿Qué nos puede librar del narcisismo y la insolidaridad generalizados?
Bibliografía.
Byung Chul, Han ( 2015 ) El Aroma del Tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse . Barcelona , España . Herder Editorial pág: 7
Byung Chul, Han ( 2016 ) Por favor, cierra los ojos. A la búsqueda de otro tiempo diferente . Barcelona, España . Herder Editorial pág: 6
Byung Chul, Han ( 2017 ) La Expulsión de lo Distinto. Barcelona, España . Herder Editorial pág: 32 , 68, 69.
Byung Chul, Han ( 2020) La Desaparición de los rituales. Una topología del presente . Barcelona , España. Herder Editorial pág. 17, 32
Byung Chul, Han ( 2023 ) La Tonalidad del pensamiento. Trilogía de las Conferencias . Editorial Paidós pág: 70, 71 72

Del Amor al Porno

 La crisis de Eros en la época del placer sexual irrestricto.

Para Byung Chul Han, el Eros, que se debe a un vínculo intenso con el otro, concluye, de forma definitiva ,el egoísmo y la centralidad del «yo» .De este modo, la relación con el otro hace posible una experiencia del mundo por completo distinta a la del protagonismo del “yo” . Solo el otro en cuanto que Eros produce un encantamiento del mundo , visto así, la compañía y el amor del otro son una forma de dicha.
Así entonces, el Eros, como «forma de conclusión» significa el arribo de lo completamente distinto que penetra en la existencia del «yo» cambiándola sustancialmente. Aviva en Eros un sacudimiento político del «yo» que lo redime de su intrincada mismidad, presupone un olvido de si mismo, una expulsión del “yo” hacia el otro.Eros y redención son lo mismo. como expresa Han:
“ El Eros arranca al sujeto de si mismo y lo conduce fuera, hacia el otro (…) El Eros hace posible una experiencia del otro en su alteridad que saca al uno de su infierno narcisista ” ( Byung Chul, 2017 pág. 11)
El Eros es la relacion más intensa con el otro. Es una forma de dicha , aliviana la existencia. En la relación con Eros, en tanto que relación con el otro , el yo se derrumba . Entra en contacto con lo completamente ajeno a su existencia. Este fenómeno puede interpretarse como una muerte metafórica del “yo”. El otro es la muerte . Sin el otro, se absolutiza la perspectiva del yo que , en cierto modo, es acompañada por una suerte de desazón existencial. Al perder al otro la vida abandona todo encanto y atractivo. Ya no resulta seductora. La ausencia del otro se experimenta como un proceso trágico.
En función de la ausencia del otro , la existencia se queda “sin mundo” . Esta carencia fundamental sobreentiende que el “yo” se sentencia, en cierta medida, a una acumulación de si mismo, no encuentra hacia donde conducir sus “Energias libidinosas” . De acuerdo con Han, solo la “libido” como fuerza de vínculo y apego hace posible la relación con el mundo, la expulsión del “yo” hacia el mundo . Si el “yo” no tiene hacia donde dirigir su libido , está fuerza se acumula y produce depresión. Así visto , el Narcisismo , en donde el sujeto solo se tiene a si mismo, se puede concebir como una depresión en etapa inicial . En sus palabras:
“ Nuestra relación con el mundo nace en el momento en que ocupamos ese mundo y sus objetos con energías libidinosas. Hoy en día se está produciendo un bloqueo en las energías libidinosas porque no fluyen hacia el mundo sino que retornan hacia el yo . Este retorno de las energías libidinosas nos vuelve ansiosos y depresivos (…) Quien ha estado deprimido , quien ha pasado por una depresión severa sabe que las personas deprimidas pierden el mundo . Se quedan sin mundo ” ( Byung Chul, 2023 pág. 44)
El Narcisista solo tiene su propio mundo o mejor, el mismo es su propio mundo. Al perder el mundo del otro, se absolutiza la propia perspectiva. Esta absolutización se realiza como una apropiación agresiva del mundo de los otros. Hoy todo debe referir a la esfera hedonista del “yo” , de este modo, en lugar de que el yo se vacíe en el mundo del otro , se sirve del otro para intensificar su propio mundo o su propia experiencia. Así es como el Eros , en tanto que relación redentora con el otro, se atrofia en el porno , como una relación consumista del otro. El Narcisista está incapacitado para amar al otro.
En principio, está irrestricta libertad hedonica , trae consigo placeres y goce sin remordimientos , sin embargo, en cada consumo sexual del otro se debilita la posibilidad de la dicha del amor., así entonces, el hedonismo , contrario a lo que se piensa comúnmente , nos trae depresión y no felicidad . El es el responsable del “bloqueo” en el flujo de las energías libidinosas hacía el otro y de la desaparición del mundo del otro. Bajo esta lógica, también el hedonismo es una depresión temprana pues en el proceder hedonista el sujeto solo entra en relación consigo mismo. El Hedonismo es una válvula narcisista que continuamente nos infla de depresión.. Cómo advierte Han
“La depresión es una enfermedad narcisista . Conduce a ella una relación consigo mismo exagerada y patológicamente recargada. El sujeto narcisista-depresivo está agotado y fatigado de si mismo . Carece de mundo y está fatigado por si mismo. Eros y depresión son opuestos entre si” ( Byung Chul, 2017 pág. 11)
Bajo este esquema, la crisis actual del amor (“La agonía del Eros”) que sería también la crisis de la redención asume la forma de una intensificación del hedonismo . Lo antagónico por antonomasia de Eros es el deseo de consumir sexualmente a los otros evitando forjar cualquier vinculo o compromiso que se dilate en el tiempo. La época del deseo sexual incrementado y de la lubricidad generalizada se revela como un elogio a lo pornográfico . Estos elementos son embates directos e inescrupulosos que declaran la guerra al Amor y la fidelidad.
Pese a ello, los valores de la sociedad actual , cuyo cimiento es , de acuerdo con Lipovetsky una “Individualidad irrestricta ” tampoco juegan a favor del rescate de la idea del amor romántico, por el contrario , preconizan el discurso del placer sexual y del Hedonismo personal , a causa de ello , señala Han “El mundo adquiere rasgos cada vez mas marcados de desnudez y obscenidad […] la ola pornográfica lo esta invadiendo “ ( Byung Chul, 2017 pág. 26) La sociedad tiene que consentir, sin importar el precio, al sujeto del Hedonismo Posmoderno. La “Ola Pornografica” es lo contrario a Eros y su dicha redentora. El amor flaquea en nombre del deseo y de la cosificación, tan imperantes en nuestros tiempos actuales.
Pero el amor, que eleva al espíritu , no cabe en el deseo. El amor es , incluso, un sentimiento ontológicamente superior al deseo. Nos concede salvación. Es el medio más bello de la salvación , se contrapone al deseo, por eso no se puede amar con el corazón al objeto sexual. El deseo, como la contrafigura del amor, posee la temporalidad de la inmediatez. El objeto sexual se consume rápidamente, se «sofoca» al primer encuentro, el amor , por el contrario, se basa en la dicha de la existencia compartida con el otro. Es una bendición compartir el propio existir con el otro, eso nos concede una felicidad suprema, aquello es el don del Otro. La compañía que nos llena de dicha, que nos “expropia” de nuestro fatigoso “Yoismo”
Pese al aparente encanto de Eros como relación con el otro, resulta valido inquirir., hasta este punto:
¿Es el amor un estado auténticamente puro e inmutable? O, por el contrario ¿Se trata también de un sentimiento inevitablemente azorado por los arrebatos carnales y el placer individual? Formulado mejor ¿Se puede ir del amor al deseo? De amar al otro a virar hacia la lógica que lo degrada a objeto sexual completamente consumible? ¿Es pues, por vía de esta transición que se consagra la muerte definitiva de Eros?
El amor se mueve, como sostiene Bauman , en la permanente vacilación de retener y dejar libre al otro en su hacer cotidiano. Es decir, continuamente el amor de dos se encuentra amenazado por el “Riesgo de la extinción ” . La amenaza de perder al otro-amante es , en Bauman “Una fuente prolífica de miedos y ansiedades” . Se quiera o no, el amor es “Una Inversión” que vale la pena asumir aún a riesgo de las incertezas del futuro. No hay ,en el pensamiento de Bauman ,ningún intento de amalgamar amor con eternidad. Es pues, prudente advertir sobre la posibilidad del acabamiento definitivo de la relación de dos . Premisa que , indudablemente, Byung Chul Han no percibe. Para el Surcoreano, el amor y la eternidad son vocablos indisolubles. Sin embargo, Bauman identifica la relación de Eros como una relación insegura:
“ La inversión hecha en la relación es siempre insegura y está condenada a seguir siendolo aunque uno desee otra cosa . Es un dolor de cabeza y no un remedio . Mientras las relaciones se consideran inversiones provechosas , garantías de seguridad y solución de sus problemas , usted estará sometido al mismo azar que cuando se tira al aire una moneda . La soledad provoca inseguridad , pero las relaciones no parecen provocar algo muy diferente ” ( Bauman , 2003 pág. 53)
En las tesis de Bauman , se puede comprobar que el amor o la relación en pareja no puede escapar del drama de su conclusión. Se convierte en una supervivencia constante por paliar la amenaza de la perdida, que acecha día a día. Se intenta, por todos los medios posibles y a la mano preservar la relación. Esta forma de pensar al amor lo convierte en una relación política, si bien , como aduce Bauman “Nadie dijo que convertir a alguien en tu compañero de destino sea fácil ”¿ no es, al mismo tiempo, el amor, un esmero egoísta por colonizar y disponer de las andanzas e inclinaciones del otro? Todo amante es un tirano. Bauman (2003) lo sabe exponer con inmejorable lucidez:
“ Todos los amantes quieren dominar, extirpar y limpiar la irritante alteridad que los separa del amado ; la separación del amado es el miedo más intenso del amante , y muchos amantes llegan a cualquier extremo por exterminar de una vez por todas al espectro de la pérdida . ¿ Y qué mejor medio de alcanzar ese objetivo que convertir al amado en parte inseparable del amante? ( pág. 58)
No solo el impertinente azar del futuro sino la “irritante alteridad” como libertad del otro y la caida natural en el deseo destruye al amor que se prolonga . Sea cual sea el caso , el amor leal y duradero esta amenazado por el imparable transcurrir del tiempo. . Byung Chul Han cita acertadamente a Baudrillard:
“ De una figura a la otra, de la seducción al amor, luego al deseo y a la sexualidad , finalmente al puro y simple porno. Cuánto mas se avanza mas adelantamos en el sentido de un misterio menor, de un enigma menor “ ( Baudrillard, 1984. Como se cito en Byung Chul, 2017 pag. 25)
Para el amor, es difícil prolongarse en el tiempo si es constantemente atacado por el imperativo hedonista , que lo vuelca todo hacia lo pornográfico. El Neoliberalismo, aduce Byung Chul Han, «intensifica lo pornográfico». El eufemismo utilizado para disimular tal intensificación es el de una libre identidad sexual. Al presentar el discurso de la libertad sexual como valor cardinal de la sociedad posmoderna, el Neoliberalismo consuma la totalización de lo Pornográfico. Lo que deviene en una cosificación masiva y sin precedentes del «otro» que ya no deja sitio a ningún Eros, a ninguna fidelidad, ninguna redención.
El amor se economiza a favor del “yo”perdiendo todo su encanto y lealtad, lo que vale es el deleite placentero y carnal del “yo” que se somete al dictado de la carne, perdiendo la capacidad de amar. De ser Redimido en virtud de la presencia del otro y de “descentrarse” a favor del otro. Así visto, mientras el amor refiere a la muerte (conclusión) del “yo”, el deseo profiere el credo hedonista. En términos de Han, mientras el amor supone un vaciamiento de las energías libidinosas el deseo se encarga de que estas se acumulen en el “yo”. El Hedonismo y la depresión se deben a lo mismo.
Esta tiranía hedónica , tan característica de nuestros tiempos, presenta la idea del «amor» o , expresado mejor, de las experiencias amorosas como una instancia con posibilidad de incrementar para mejorar la experiencia del placer individual. El fenómeno posmoderno de las parejas swing es un signo incuestionable de la caída de la sociedad bajo el mandato de lo pornográfico. Lo Swing es una pornografía consensuada que asesta un golpe fatal e irremediable a la idea del amor como bendición y eternidad. Es un amor neoliberalizado. En la pluma de Han:
“ Quizá la poligamia o esta sociedad del «poliamor» — ¡qué termino tan atroz! —se puedan explicar en función del modo de producción capitalista o neoliberal. Maximizar las posibilidades de opción. Y maximizar las opciones pasionales. El modo económico de producción se refleja en el nivel del amor “ (Byung Chul, 2022 pág. 96)
No hay lugar para la fidelidad ni para la redención en lo inconstante y fugaz del mero deseo sexual , que se extingue al primer encuentro. . Aspectos como los encuentros sexuales casuales, las apps de citas y de transmisiones en vivo, los eventos rebosantes de Promiscuidad, la beodez insensata de los antros y los bares , la popularidad en los jovenes de expresiones como “beso de tres” o“por la anécdota “ confirman una sola cosa : Eros no agoniza, esta irremediablemente muerto. El deseo ha sepultado al amor.
Para ahondar en la reflexión crítica, se han planteado al lector las consecuentes preguntas:
¿Qué puede devolver a esta época, la magia, el encanto y la dicha de Eros? De la existencia dichosamente compartida con el amante? En qué momento tendimos por el porno en lugar de Eros, por la carne en lugar de la redención ? ¿Por el impulso en lugar de la fidelidad? O ¿ son por el contrario, expresiones como “felices por siempre” o “hasta que la muerte nos separe” meras fantasías super románticas y melosas? ¿Es el Eros, en tanto que relación con el otro, una relación política?
Bibliografía.
Bauman, Zygmunt ( 2003 ) Amor Liquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Pág. 53, 58
Byung Chul, Han ( 2017) La Agonía del Eros. Barcelona, España : Herder Editorial pág. 25, 26.
Byung Chul, Han ( 2022) Capitalismo y Pulsión de Muerte. Barcelona, España : Herder Editorial pág. 96
Byung Chul, Han ( 2023 ) La Tonalidad del Pensamiento. Paidós , pág. 44.