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sábado, 25 de marzo de 2023

Personas yin, personas yang

 Las personas yang, van al gimnasio.

Les encanta el gimnasio, pasan muchas horas en el gimnasio.
Las personas yin van a la biblioteca o a la sala de yoga.
Les encanta la biblioteca y pasar horas trabajando en su crecimiento interior.
Pero las dos fuerzas están en nosotros y por eso los que van al gimnasio también pueden disfrutar de sus clases de yoga.
Y los grandes eruditos también pueden gozar de un poco de aparatos en las salas de musculación.
Las personas yang sienten atracción por la comida yang y los trabajos yang.
Una persona yang tendrá una complexión robusta y dinámica y preferirá manejar un camión o ser entrenador personal que investigador o profesor adjunto de la facultad.
Las personas yin tienden a un biotipo delgado y liviano y prefieren los alimentos naturales y de calidad vegetal.
Las personas yang adoran los derivados animales.
No están robustos por ir al gimnasio.
Van al gimnasio porque son robustos.
Y como aman el entrenamiento físico se vuelven más robustos.
Y recomiendan comer proteínas y proteínas porque creen que son robustos porque las toman en cantidad.
Las personas yin prefieren las proteínas vegetales.
No están delgadas por ir a la biblioteca.
Van a la biblioteca porque son yin y aman la lectura y el estudio.
Los amantes de la musculación son yang por naturaleza y promueven sus convicciones: "hagan como yo y se pondrán fuertes y grandes".
Pero es una falsa lectura.
Son grandes y fuertes por naturaleza.
Y adoran la proteína animal porque está en su naturaleza yang.
Y así propagan su error.
Los niños y adolescentes creen que para llegar a ser grandes, fuertes y ganadores es imprescindible pasar 6 horas en el gimnasio y tomar una dieta hiperproteica.
Y suplementos.
Y así serán exitosos y las chicas los mirarán.
Pero quien tiene una complexión yin, por mucho que entrene y por mucha proteína que tome tendrá un cuerpo menos robusto porque es su naturaleza.
Lo único que ganará imitando a los gurús del entrenamiento es estropear su sistema circulatorio y renal por exceso de alimentación densa, grasa y proteína.
El mismo Arnold Schwarsenegger admitió su error al final de su carrera como culturista cuando debió someterse a una cirugía cardíaca para un remplazo de válvula dañada.
Y se volvió vegetariano y hasta hizo un documental en Netflix llamado "cambio radical" donde hace una apología de la alimentación vegetariana.
Está muy arraigada la creencia de que para tener un cuerpo fuerte y poderoso hay que tomar un volumen diario de carne, pollo y huevo.
Y que los vegetarianos son débiles y tendrán cuerpos poco atractivos.
Ese tipo de ideas mantienen a la humanidad atrapada en la dependencia de la comida animal, lo que agrava en un mundo superpoblado, el estrés, los conflictos y la agresividad general que se ve sobre todo en las grandes ciudades.
Donde todos juegan a ser el león.
Y nadie quiere ser oveja.
Pasto para las ovejas.
Carne para los leones.
Y así la paz mundial seguirá siendo una utopía.
Pero podría lograrse en segundos si estas ideas erróneas fueran esclarecidas por la comprensión de yin y yang.
Por esa razón nosotros los estudiantes del Orden de yin y yang, debemos trabajar muy duro para que esta sabiduría llegue a muchas personas y así podremos poco a poco crear un mundo feliz y pacífico donde todos los que deseen podrán entrenar sus cuerpos y ganar medallas.
Porque con esta comprensión podemos desarrollar nuestro potencial infinito y realizarnos.
Como las plantas crecen en el bosque hasta su máxima altura sin impedir el crecimiento de las otras plantas.

-Martín Macedo-

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