Páginas

miércoles, 12 de octubre de 2022

El cereal la llave maestra

 Un niño de unos doce años desea triunfar en los torneos internacionales de ajedrez.

Su madre observa una alimentación natural y macrobiótica desde hace muchos años y desea ayudar a su hijo a ser un campeón de ajedrez internacional.
El chico tiene un entrenador que lo prepara para los torneos tanto dentro del Uruguay como a nivel mundial.
Pero el entrenador insiste en que el chico necesita fuentes de glucosa para la intensa actividad que se requiere en este juego donde las partidas a veces duran más de tres horas.
El entrenador insiste en que el chico debe consumir bebidas azucaradas y chocolate para mantener una intensa actividad durante las competencias ya que un mal movimiento durante el juego implica perder la partida.
Ella no desea darle esos alimentos y le ofrece al niño jugo de naranja con azúcar morena como alternativa.
Pero el entrenador insiste en que debe recibir más glucosa para triunfar en el ajedrez.
Y me pregunta qué le puede dar para aportar glucosa suficiente para ayudarlo a tener éxito en los torneos.
Y esta fue mi respuesta:
"Es necesario aportar glucosa pero de fuentes yang como los cereales integrales.
La glucosa de fuentes yin como la fruta y los hidratos refinados sirven como fuente de energía pero al ser tan yin lo desconcentrarán y debilitarán sus posibilidades de ganar.
La concentración es la clave del éxito en cualquier deporte.
La concentración es yang y si come yang será un campeón.
Y el entrenador terminará diabético o con una insuficiencia renal no sólo por comer basura sino por empujar a otros hacia el caos".
La madre me dice que es complicado llevarle comida especial sobre todo durante los viajes que a veces duran varios días.
Y le respondo:
"Es el precio de ser un campeón.
Los otros chicos comen en la cafetería.
Es muy fácil derrotarlos".
El niño tendrá un nivel de concentración mucho mayor y si realmente quiere ser campeón, en el cereal tiene la llave maestra.
Recuerdo cuando era estudiante en facultad...estudiaba con un amigo para todos los exámenes y sacábamos casi siempre las mismas notas...pero una vez hice un experimento dietético.
El día previo a un examen de fisiología cardiovascular, durante la cena le ofrecí unas masas dulces que estaban en mi casa.
El lo consideró un gesto muy noble y se comió 8 masitas dulces.
Yo sólo comí mi arroz con verduras y mastiqué con mucha más atención porque era a la mañana siguiente.
Era un examen muy difícil...yo lo salvé fácilmente y él perdió.
Pero esa acción no fue noble y luego la vida me devolvió el golpe.
Algunos años después perdí dos años debido a un examen que no conseguía aprobar, uno de los finales de la carrera.
Por mucho que estudiaba los perdía y siempre con el mismo profesor que no me quería para nada.
Mi amigo se me adelantó y se recibió un año antes.
Mi experimento científico arroz versus masitas quedó confirmado.
El cerebro necesita glucosa, pero las fuentes yang mejoran la concentración y las fuentes yin la destruyen.
Pero las mentes científicas sólo ven la glucosa y para ellos da igual si proviene de una patata, de un plátano o de un trozo de pan integral con levadura madre.
Ven la hoja y no ven el bosque.
Porque son especialistas.

-Martín Macedo-

No hay comentarios:

Publicar un comentario