Páginas

sábado, 13 de enero de 2018

El horno de la transmutación lo acepta todo


El horno de la transmutación lo acepta todo.
Es un horno mágico.
Ponemos allí la tristeza, la enfermedad y el miedo y lo transmuta en belleza infinita, salud de hierro y en pasión por nuevos desafíos.
Ohsawa consiguió transmutar sodio en potasio el 21 junio de 1964 en Tokio, empleando un dispositivo artesanal.
Y junto a su discípulo Louis Kervran demostraron que las transmutaciones biológicas ocurren silenciosamente en todas las células saludables gracias a su actividad eléctrica.
Kervran era químico, miembro de la academia de ciencias de Nueva York y nominado al premio Nobel.
Este horno milagroso vale miles de millones.
Y todos tenemos uno.
Es nuestro cuerpo que es una maravilla creada por la inteligencia infinita.
Si estudiamos a fondo transmutaciones biológicas podremos poner allí lo peor del mundo y luego de un tiempo lo cambiaremos en salud absoluta y energía sin límites.
El estudio de yin y yang es el maravilloso aprendizaje para hacer funcionar nuestro horno de la transmutación.
Y estamos listos para comenzar con las clases luego de 35 años de preparación.
Pero en nuestra escuela no hay vacaciones porque la cantidad de estudiantes aumenta a un ritmo vertiginoso en todo el mundo.

- Martín Macedo-

No hay comentarios:

Publicar un comentario